repaso

Image by Jakob Owens

Es bueno pararse un momento y hacer repaso de lo que has hecho y de lo que no has hecho. Es bueno hacer ese repaso a diario, aunque sea cinco minutos, para ser conscientes de nuestra vida y de nuestra existencia tantas veces acelerada. Y a final de año, aunque solo sea por un momento, es bueno echar la vista atrás, no para añorar o desear que vuelva el tiempo pasado, sino para seguir siendo conscientes del presente que siempre es consecuencia del instante anterior.

Este año he seguido aprendiendo a escuchar, aunque sigo sin poder evitar mis gestos cuando escucho algo que no me gusta. He aprendido a esperar, a tener paciencia y a disfrutar de ella. He vuelto a llorar con las cosas sencillas, cuando creía que ya me había olvidado de hacerlo. He disfrutado de la compañía del aita, de nuestros desencuentros, de su apoyo, de su fuerza y de su debilidad, de su amor y de sus olvidos. Me he ilusionado decenas de veces con el transcurso de una aventura que continua y que, más allá de mejorar una ciudad, está construyendo una convivencia que estaba maltrecha. He gritado contra la Europa insolidaria, contra los desmanes del mercado y a favor de todas las opciones sexuales, tantas como personas hay en este mundo, a favor de la cultura y he vuelto a exigir la repatriación de las presas y presos a su casa. He bebido, cantado y reído con amigos de siempre, con nuevas compañías y con la familia, siempre la familia. He sentido el cansancio y me he obligado a parar. Me he emocionado con los nuevos amores de mi gente, he sufrido los desamores y me he seguido encontrando instantes de amor en cada esquina. Me he sorprendido con una fortaleza que no creía poseer y las agujetas me han hecho sentir como nunca un cuerpo que avanza hacia el infinito al que todos vamos. He vivido historias tristes, duras, felices e insólitas gracias a la lectura. Bach ha seguido llenándome y la música me ha acompañado todos los días de este año. La familia ha seguido creciendo, en Donostia con dos nuevos miembros. Y sobre todo he tenido la inmensa suerte de ver la llegada de un sobrino, Amaiur, que hizo llorar a su aita como nunca lo había hecho, que dio la luz de la maternidad a su ama, que nos ha hecho felices, como nunca habíamos imaginado, a sus aitonas y amona, osabas e izeba y a todos a quienes en su corta vida ha sonreído alguna vez.

El año que viene no sabemos que nos deparará. El día de hoy está lleno de deseos. Ojala se cumplan todos y cada uno de ellos. Yo, egoístamente, para mí, pido y deseo que pueda seguir viviendo cada día con intensidad y consciencia, con mis incoherencias y mis errores, tal y como lo he hecho este año.

Paz y Amor para todas y todos. URTE BERRI ON!

Written by dslegi

Bizitza aurrera eramaten, Iruñea nire zaletasuna, euskara nire ametsa, Euskal Herria oraingoa eta etorkizunean. Mucho por decir y todo por escuchar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s