un ruiseñor catalán

De crío formaba parte de un coro, los Niños cantores de Navarra, que si bien no tenían la fama de los de Viena, fueron para mí la base desde la que me aficioné a la música clásica. Cantábamos música seria, mi tía decía que canciones igual un poco tristes, pero para quienes las cantábamos eran músicas parte de nuestra vida. Descubrí a Bach, el cancionero de palacio, una misa alemana, a un tal Nicolette que le puso música el vasco Ravel, varios cánones y una canción catalana que, desde el principio, me llegó al alma. Cuenta la historia de una muchacha, encarnada en ruiseñor, a la que su padre ha casado con un pastor en Francia… Y claro, ella no quiere ese casamiento obligado.

Rossinyol, que vas a França,
rossinyol,
encomana’m a la mare,
rossinyol,
d’un bell boscatge
rossinyol d’un vol.

Encomana’m a la mare,
rossinyol,
i a mon pare no pas gaire,
rossinyol,
d’un bell boscatge
rossinyol d’un vol.

Años después, cuando descubrí aquella película que relataba la fuga de Segovia, la volví a escuchar en boca de Ovidi Montllor encarnando al preso catalán Oriol Solé Sugranyes, anarquista y militante del Movimiento Ibérico de Liberación-Grupos Autónomos de Combate. En la escena, mientras comen en el comedor de la cárcel, los vascos y el catalán, Oriol empieza a cantar la canción y le sigue el preso vasco de al lado, haciéndose el silencio, hasta que finalmente es celebrada y aplaudida por todos con un grito de Visca Catalunya.

Catalunya tampoco quiere el casamiento obligado con el Estado español y más pronto que tarde, tomará su camino. Ojalá los vascos y vascas estemos, también, a su lado.

Os dejo una lista de Spotify con diferentes versiones de la canción. por cierto, salen los niños cantores de Viena. Pues para mí, que nosotros lo cantábamos mejor. 🙂 Por cierto, nos dirigía el padre Goikoetxea, José María Goikoetxea Aizkorbe, de Bera, uno de los grandes compositores de Navarra del siglo XX, recientemente fallecido.

el canto de un pueblo

Es curioso, pero Catalunya y Euskal Herria tienen dos de sus canciones populares más representativas con los pájaros como protagonistas y como símbolo de la paz y la libertad. Así mismo, estas dos canciones son conocidas internacionalmente y las dos representan al pueblo catalán y al vasco en el mundo entero. Si en Euskal Txoriak txori, poema de Josean Artze musicalizado por Mikel Laboa, fue el símbolo de la lucha al final de la dictadura franquista y después sinónimo del ansia de libertad del pueblo vasco, en Catalunya, el antiguo villancico Cant dels ocells, de autor desconocido, es igualmente, la representación en forma de música de la nación catalana.

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La canción catalana tiene un origen incierto, era ya conocida en el siglo XVIII, aunque hay quien señala que es una antigua melodía medieval. Existe otra canción popular catalana que tiene una música muy parecida, aunque con diferente ritmo. Aquí podéis escuchar la versión de Josep Tero. En cuanto a la canción a la que me refiero, la melodía, con un ritmo de nana, se ha convertido también en sardana, en pieza para coro y en canción que han interpretado diferentes artistas. Pero su fama se la debemos al genial violonchelista catalán, Pau Casals, en su arreglo para dicho instrumento. Casals fue un incansable luchador antifascista que, desde el exilio, viajó por todo el mundo con un claro mensaje de paz y libertad. Trabajó incansablemente para que los países aliados de la II Guerra Mundial interviniesen en el Estado español para echar al gobierno fascista de Franco. Pese a ver cómo poco a poco esa posibilidad iba debilitándose, siguió con sus conciertos por diferentes lugares, con el mismo mensaje de paz y libertad. Ese fue el mensaje que trasladó al presidente Kennedy en su actuación en la Casa Blanca y en su discurso ante la ONU al recoger el Premio a la Paz en 1971. Por cierto, anteriormente, y aunque no sea tan conocido, Casals ya había actuado ante el presidente Roosevelt.

Hoy esa canción, esa bella melodía, sigue representando la paz y la libertad y desde luego sigue siendo sinónimo de una nación, Catalunya, que continua realizando su propio camino hacia esa libertad. Este pasado miércoles, el Parlament de Catalunya, aprobó la ley del referéndum. Ojalá el 1 de octubre las urnas sean también el reflejo de un pueblo que quiere construir su futuro en paz y en libertad, como los pájaros de esta hermosa canción. A pesar de ser en su origen un villancico y que su letra hable de un nacimiento, esta melodía es utilizada en muchas ocasiones de importancia y con ocasión de despedidas, funerales y entierros. Entre las anécdotas está la de la Diada de 2009, en la que la interpretación que la cantante israelí Noa hizo de la canción, ocasionó un debate político importante por sus declaraciones anti palestinas.

Va por vosotras y vosotros, amigas y amigos catalanes.

Visca Catalunya lliure!!!

  • Muchas gracias a Mònica Font por su colaboración con parte de la información que aparece en la entrada. Moltes gràcies!!

Y aquí una lista con diferentes versiones de la canción:

¿oyes al pueblo cantar?

Pues mira que estaba a punto de meterme en la cama y me voy a ir más revolucionado que otra cosa. Me ha dado por ahí. Será la víspera del Aberri Eguna. Un musical, ni más ni menos, una revolución, una de tantas, esta vez sofocada por el poder establecido. 1832, París, 1980, París, una revolución, un musical. Ya ves. Y entre las maravillas que se escuchan en ese musical, una canción de lucha, Do you hear the people sing?, ¿Oyes al pueblo cantar? Porque, aunque a veces se pierda, si el pueblo canta, al final vencerá. Por cierto, imprescindible la novela de Victor Hugo. De ahí al musical, nunca al revés. Por favor.

¿Más allá de la barricada hay un mundo que anhelamos ver?
Entonces, únete a la lucha. Eso te dará el derecho de ser libre.

Do you hear the people sing
Singing the song of angry men
It is the music of a people
Who will not be slaves again
When the beating of your heart
Echoes the beating of the drums
There is a life about to start
When tomorrow comes
Will you join in our crusade
Who will be strong and stand with me
Beyond the barricade
Is there a world you long to see
Then join in the fight
That will give you the right to be free
Do you hear the people sing
Singing the song of angry men
It is the music of a people
Who will not be slaves again
When the beating of your heart
Echoes the beating of the drums
There is a life about to start
When tomorrow comes
Will you give all you can give
So that our banner may advance
Some will fall and some will live
Will you stand up and take your chance
The blood of the martyrs
Will water the meadows of France
Do you hear the people sing
Singing the song of angry men
It is the music of a people
Who will not be slaves again
When the beating of your heart
Echoes the beating of the drums
There is a life about to start
When tomorrow comes

paseando con la luna

La escena de hoy es una escena digamos un tanto zen. Unos árboles que cambian sus hojas y flores con las estaciones, una vieja radio, una señora bordando, un chófer escuchando, un cementerio, con ella al fondo ante una tumba y él paseando entre tumbas, con el ruido de las pisadas sobre el césped y de fondo de toda la escena, un aria de una ópera checa.

Paseando a Miss Daisy fue una película de Bruce Beresford, del año 1989, que recuperó a una figura legendaria del Séptimo arte, como era Jessica Tandy, ganadora del premio Oscar y el Globo de Oro a la Mejor Actriz por ese papel y catapultó a otro de los grandes, Morgan Freeman, ganador del Globo de Oro por esa película. La cinta resultó también ganadora del premio Oscar a la mejor Película de 1989. El guión cuenta la historia de una viuda judía de Atlanta, con servicio de raza negra y a la que le gusta conducir su propio coche. Después de un accidente, su hijo le pone un chófer, también negro, pero ella se niega a aceptarlo porque pensarán que es demasiado vieja. La relación entre estos dos personajes, los pensamientos de ella, la visión de él y la amistad final entre ambos son los ingredientes de una película que, en su momento, me emocionó.

La música que suena en la escena es la del aria Mesicku na nebi hlubokém (Canción a la luna), de la ópera Rusalka, de Antonín Dvořák. Luego os cuento algo más de esta ópera y del aria en concreto. Antes vamos a ver la escena:

Rusalka es una ópera en tres actos con música de Antonín Dvořák y libreto en checo de Jaroslav Kvapil, estrenada en Praga el 31 de marzo de 1901. El argumento está basado en una leyenda de Moravia. Rusalka, algo así como la duende de los lagos, le pide a una bruja que la transforme en mujer para entregarse al amor de un joven príncipe. El poder de la bruja es relativo y la ninfa se convierte en una princesa, pero muda (vaya bruja se agenció la pobre Rusalka). Se trata de una obra de fantasía, en la cual el elemento dramático apenas existe, centrando la acción en su contenido poético y simbólico. El aria en cuestión es la de Rusalka cantándole a la luna para que le cuente al príncipe el amor que ella siente. Os dejo con Renée Fleming en su preciosa interpretación.

Entre las diferentes grabaciones me quedo con una de 1961, que grabó Zdenek Chalabala dirigiendo a la Orquesta y Coro del Teatro Nacional de Praga para el sello Supraphon.  En esta grabación destaca la apasionada interpretación que Milada Subrtová hizo del personaje de Rusalka.

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