comercio de ciudad, también en euskera

Que esta ciudad tiene dos idiomas oficiales es algo que está claro desde el propio nombre de la misma. Pamplona, la antigua ciudad de Pompaelo, cuando llegó el general romano era Iruña, Iruñea, La ciudad, la de los vascones. Hoy en día sigue siendo Pamplona e Iruña (oficialmente), Iruñea. Una misma ciudad, dos denominaciones. Una en euskera y la otra, castellanización del latín. Sea como fuere, nuestra ciudad. Y en ella se hablan dos idiomas, el castellano mayoritariamente conocido y el euskera en claro avance en conocimiento y uso, aunque todavía minoritario. Los dos idiomas son oficiales y los dos idiomas tienen los mismos derechos para poder ser utilizados en cualquier ámbito. O deberían tenerlos. El Ayuntamiento está trabajando duramente en ello, pero a pesar de los pasos dados, el proceso es lento. Y es que quitarse de encima la losa de décadas de genocidio lingüístico practicado por los anteriores gobiernos municipales (UPN-PSN, lo mismo da, que da lo mismo) es un trabajo arduo y fatigoso. Pero ganas y fuerza no faltan, y si no que se lo pregunten a los colectivos que trabajan el euskera en Iruñea.

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El caso es que desde el Ayuntamiento, con buen criterio, se está haciendo un estudio sociológico para conocer el conocimiento del euskera por parte de comerciantes. Un estudio sociológico es una técnica de investigación que utiliza la ciencia social que se encarga del análisis científico de la estructura y funcionamiento de la sociedad humana o población regional. Vamos, que no es unas preguntas sin más. Este tipo de estudios, por otra parte, son algo propio de la gestión municipal. Si se quiere trabajar algo primero hay que conocerlo, digo yo (y cualquiera con dos dedos de frente). En este caso a las personas que tienen comercios (comerciantes) se les está, además, ofreciendo ayudas para, si así lo desean, rotular en euskera, idioma, recordemos, oficial en esta ciudad. Se les ofrece información sobre clases de euskera para poder atender en ese idioma, etc. Algo que a todas luces redunda positivamente en el negocio. Si se puede atender a más clientes de manera que queden satisfechos por la atención, siempre será mejor para el negocio. Aquí y en Sebastopol.

Pues resulta que el portavoz de UPN, Enrique Maya, portavoz del partido que con su gestión aplicó una política de persecución y palo al euskera, en Iruñea y en toda Nafarroa, se queja y dice “que le dicen” que esto es como marcar con una “cruz” (en realidad era la estrella de David, Enrique) a los judíos en época de Hitler. Y el señor se queda tan tranquilo con semejante barbaridad. Uno de los que hizo del Ayuntamiento un cortijo cerrado con siete llaves inaccesible a las vecinas y vecinos, resulta que ahora nos cuenta que la gente le dice y le habla (siempre con gran preocupación, evidentemente). Una más de este grupo municipal perdido, sin rumbo, anquilosado en las mismas personas desde hace años y sin propuestas para la ciudad. UPN está ahora mismo dirigido por la ultraderecha y han decidido que la mejor estrategia de cara a mayo de 2019 es volver a los tiempos pasados, a los ciudadanos de primera y de segunda, al tensionamiento en las calles y a la mano dura con quien no comulgue con su ideología. La verdad es que tienen un problema, pero es su problema. El resto tenemos que seguir apostando por la ciudad inclusiva y de convivencia que se ha convertido Iruñea, Pamplona, en estos casi tres años de Ayuntamiento del cambio.

Que esto lo diga el portavoz de UPN entra dentro de la normalidad de lo que dice y hace este grupo. Pero que la presidenta de una asociación de comerciantes diga que todo eso es para marcar el territorio con el rótulo en euskera es curioso, por la similitud con el discurso de Maya, y sobre todo vergonzoso. Por que esta señora debería dedicarse a fomentar el comercio de la ciudad, a facilitar las compras en sus comercios asociados, a conseguir la fidelización de la clientela y a innovar para atraer más clientes. Y fórmulas hay muchas, seguro que algunas conoce. Lo que no puede ser es convertir a una asociación de comerciantes en lobby político del partido mayoritario de la oposición.

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Últimamente hay quien crea que por ser comerciante tiene más voz que cualquier otra persona que vive en la ciudad. Se confunde. Este Ayuntamiento se está rompiendo los cuernos por fomentar el comercio local, de barrio, cercano, llamadlo como queráis. Ese comercio que UPN y compañía abandonó a la suerte y puso a los pies del Corte Inglés y centros comerciales del extra-radio. Esos comerciantes que hoy se erigen en portavoces ciudadanos no abrieron la boca cuando se robó un solar de la ciudad destinado a biblioteca para construir el Corte Inglés. Ya vale de hipocresía. En un momento en el que las ventas por Internet están subiendo considerablemente hay que pensar y repensar los negocios. No se puede pretender vender productos ecológicos en Alde Zaharra y pedir que los automóviles de uso privado lleguen hasta la puerta del negocio a cualquier hora, cuando hasta ahora tampoco se podía. No se puede pretender fomentar el comercio del Ensanche y obsesionarse con los manteros que ocupan Carlos III durante nueve días al año. No se puede pretender ser portavoz de unas protestas contra la reorganización del tráfico en Pío XII, teniendo una gasolinera en uno de los accesos a dicha avenida. El Ayuntamiento seguirá trabajando para apoyar, fomentar y proteger el comercio de la ciudad, mediante campañas cercanas y directas, mediante colaboraciones con los propios comerciantes, mediante el diálogo, un diálogo que UPN les negó siempre. Seguirá trabajando para estudiar los posibles problemas del acceso a Alde Zaharra. Seguirá trabajando para estudiar el problema de las mafias que controlan a los manteros. Seguirá trabajando para fomentar el comercio en otros barrios y, desde luego, también en Pío XII. Seguirá trabajando para hacer más atrayente el comercio de la ciudad, de los barrios, de la tienda de la esquina. Pero cada cual desde su papel.

Es verdad que hay negocios que siguen cerrando. Pero yo me quedo con los negocios y comercios de gente innovadora que se van abriendo en la ciudad y sus barrios y que estas últimas navidades han tenido los locales llenos de gente. Hay esperanza y tenemos que seguir construyéndola.

no leas, no pienses

Fue gracias al último vídeo de Deborahlibros, por la que me enteré que el gobierno del PP ha decidido eliminar la asignatura de Literatura universal del plan de estudios obligatorio de Bachillerato. Y la verdad es que no me lo podía creer. ¿Cómo van a quitar Literatura del plan de estudios de Bachillerato? ¿Ya no se va a enseñar la cultura escrita a través de los siglos y que ha sido testigo, altavoz y cronista de la Historia? Pues no. Rajoy y su gobierno han decidido que eso es prescindible. Ya lo dijo el ex ministro Wert hace unos meses: “los alumnos tienen que aprender asignaturas que les capaciten para el mercado laboral”.

En su momento quitaron la Música como asignatura, sin darse cuenta que la música mejora el vocabulario, ayuda a concentrarse, potencia el desarrollo cognitivo y libera los sentimientos. Hay una íntima relación entre la especie humana y la música que nos hace personas. Quitaron también la filosofía, esto es, el estudio y la capacitación para abordar reflexiones sobre problemas fundamentales en cuestiones como la existencia, la belleza, el conocimiento, la verdad o el ser. Y ahora quitan la literatura. ¿Qué es lo que persiguen desde el gobierno del PP?

El gobierno del PP es un títere del capital cuyo único objetivo en cuanto a la educación es crear peones que sirvan al desarrollo del mismo capital. Para eso hay que capacitarlos en el desarrollo de aspectos técnicos y manuales, pero no mentales. España es cada vez más un país de chichinabo que expide títulos, en vez de saber, que valora exclusivamente cumplir un currículum, en vez de en desarrollar la curiosidad y el afán de conocimiento y que, sobre todo, dificulta y en gran medida impide el desarrollo y la autonomía para pensar. Mientras tanto se hunde en el fango de la corrupción instalada en todos y cada uno de los estamentos que hacen el país.

El aprendizaje de la literatura es básico para desarrollar la lectura crítica que es, a su vez, uno de los elementos principales para el progreso del pensamiento. Sin saber y conocer la literatura universal, las personas tendrán menos capacidades para leer de manera crítica y contrastada, con lo que el pensamiento individual y colectivo será cada vez más limitado y sujeto a un pensamiento mayoritario, si no único. De ahí a seguir votando a un partido asentado en la corrupción, como es el PP, no hay más que un pequeño paso. Ellos no quieren que leamos. No quieren que pensemos. Quieren pensar por nosotras y nosotros. Nos quieren pensar. Así de simple.

El cementerio de libros perdidos

Pero en esto, como en otras cuestiones, podemos ser rebeldes simplemente leyendo literatura. Y la literatura amigas, amigos, es como todo. Necesita su práctica y su camino. Si no estás acostumbrado a leer no empieces con el Ulises de Joyce. Pero empieza con algo, que hay mucho y bueno donde empezar. Y para ello vete a las librerías de Iruñea, esas que tienen libreros y libreras. Ni se te ocurra irte a un centro comercial. Y coges al librero, que se llaman así porque saben de libros, y le pides un libro para empezar a leer y fliparás en colores con las chuladas que te van a aconsejar. Y el gusanillo irá entrando, poco a poco, piskanaka-piskanaka que decimos por aquí, y de repente te encontrarás leyendo cada vez más, viendo menos basura en la caja tonta y pensando de manera autónoma. Hoy domingo es el Día del Libro. En Iruñea lo celebraremos, así lo han querido las y los libreros, el lunes en los puestos de Carlos III. Date el gusto, pregúntales, déjate aconsejar y cómprate un libro. Si no tienes pasta, vete a la biblioteca y pilla uno. Y después, por la tarde, siéntate en el sofá y comienza la aventura de leer, la aventura de pensar.


Los sinvergüenzas del Ministerio español de Educación, Cultura y Deporte también celebran, en una suerte de broma macabra, el Día del Libro. Este año, para más cachondeo, lo han titulado Leer ¿o qué? La solución es fácil. Leer o pensamiento único. Leer o PP.

gigantada

Ayer Alde Zaharra era un hervidero de gente y sobre todo, de silletas. Dentro de los actos organizados para festejar el Día Internacional del Autismo había preparada una concentración de alrededor de 120 gigantes de toda Nafarroa que, desde la mañana, hicieron el recorrido por Carlos III hasta la Plaza del Castillo. A eso de la una de la tarde, cuando iba hacia allí, la sensación de estar en un día de Sanfermines, sin ropa de blanco ni pañuelos al cuello, fue creciendo conforme me acercaba. En Estafeta fue, poco a poco, avanzando el Iruñean kantuz que todos los primeros sábados de mes cantan las viejas y antiguas canciones y coplas en euskera. El buen tiempo y el vino y los vermuts, propiciaron un ambientazo con el sonido de las gaitas, de algún txistu y de la txaranga que tocaba con la última comparsa del desfile.

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Y terminado el paso de toda la gigantada por la Estafeta la gente volvió a tomar el centro de la calle despejada ya de silletas, críos, madres y padres, pero con el buen ambiente presente. Y en estas estábamos cuando me encontré con un conocido que iba con su madre y mira por dónde, que la señora en cuestión era la última hija de Pedro Trinidad, aquel legendario portador de los gigantes de Iruñea que, sobre todo, se hizo famoso por su gracia bailando la europea. Tan bueno fue en este cometido el carpintero de oficio que, al morir en 1947, el Ayuntamiento acordó una pensión anual a su familia por valor de 3.000 pesetas. En medio del vermut, con ganas de hablar que estábamos todos, la señora me contó también que en su día, su padre, estando por la Magdalena, vio que unos chavales estaban en apuros en el río y le dijo a uno de los carabineros que se encontraban al cuidado de la ribera del Arga que hiciese algo, que se lanzase a sacarlos de allí o iba a haber alguna tragedia. Y resulta que aquel señor carabinero en concreto le contestó que él poco podía hacer ya que no sabía nadar. Así que el bueno de Trinidad, en mitad de su digestión, se lanzó al agua y sacó a los seis chavales que estaban a media lucha con las aguas del río. Y por eso, el bailador de la europea recibió la Cruz de Beneficiencia por tan heroico salvamento. Eran otros tiempos, sin duda, pero tiempos que conviene no olvidar porque guardan parte de nuestra propia idiosincrasia y manera de ser.

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Y hablando y hablando, llegó la segunda parte de esta señora que, con cierta amargura, me contó que Pedro tenía un hermano, Juanito, que era zapatero, que era un buen hombre que no cobraba los arreglos en los zapatos a la gente necesitada y que su zapatería de la calle del Carmen era un lugar donde esta gente sabía que podía contar con la generosidad de Juanito. Y me dijo, también, que a Juanito cuando bebía sus txikitos se le soltaba la lengua y que de vez en cuando le daba por gritar a la parroquia del bar de turno un “¡Que se muera Franco y Viva la República!” Ahí es nada. No estaban los tiempos para esas sinceridades. Y la hija del portador de la europea me dijo que un día, en verano, su tío Juanito se fue a Donostia a pasar el día y ya nunca se supo nada más de él. Y es que resulta que en esos tiempos a Paca la Culona (mote con el que uno de sus generales llamaba al dictador) le gustaba pasar unos días en la capital guipuzcoana y se puede imaginar cualquiera la cantidad de policías, secretas y matarifes que en esos días se dedicaban a meter su puto morro en cualquier txoko donostiarra y, desde luego, también en las tabernas. Así que la familia piensa que, seguramente, en una de esas rondas txikiteras de Juanito, se le habría soltado la lengua, con tan poca fortuna de hacerlo delante de quien no debía hacerlo. ¿Dónde habría acabado Juanito? La familia preguntó en muchos sitios sin nada de suerte. ¿Aparecerán algún día sus restos en algún paraje cercano a Donostia? ¿O quizás, como me decía el conocido, se lo habrían llevado en barca mar adentro y lo soltaron con unas buenas piedras amarradas a su cuerpo? ¿Qué fue del bueno de Juanito, el zapatero de la gente pobre?

La suerte de muchos Juanitos es todavía una incógnita que, en muchos casos, será difícil que se aclare y no sabremos nunca la verdad, por mucho que la podamos imaginar. En 2016 todavía hay familias que lo único que saben es que un día su familiar salió y ya no volvió nunca más. La victoria fascista se había producido años atrás. Corrían los años 40 y estas desapariciones estaban a la orden del día. Escalofríos. Y memoria. Que nunca se nos olvide lo qué pasó. Por mucho que algunos pretendan pasar página rápidamente. Aún hay personas que siguen buscando a su gente desde la negritud de aquellos tiempos.

un cine menos, menos cultura

Nos hemos levantado hoy con una triste noticia, que, sin duda, tiene unas consecuencias reales en la situación cultural de Iruñea. El próximo día 3 de marzo, los históricos Cines Carlos III cerrarán definitivamente sus puertas, dejando al centro de la ciudad sin ninguna sala de cine y a la ciudad con menos posibilidades culturales. No hace tantos años Iruñea tenía diferentes cines en el centro de la ciudad. Ahí estaban los Príncipe de Viana, el Avenida o los cines Olite. mucho más atrás en el tiempo hubo otros cines, como el Alcazar, hoy en día vacío y testigo de la decrepitud, el Champagnat en el antiguo colegio de los Maristas y otros más en diferentes barrios como Donibane, Ensanche, Arrosadia y Txantrea. A día de hoy, tras el cierre de los Carlos III, quedan solamente los cines Golem en el barrio de Donibane como única presencia en la ciudad de salas de cine.

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  • La primera consecuencia, por lo tanto, es que muchas personas que quieran ir al cine a ver una película tendrán que utilizar el transporte público o el auto privado para ir a Donibane en el mejor de los casos o a un centro comercial, generalmente. ¿Cuántas personas mayores que iban a los cines Carlos III dejarán de hacerlo? Muchas. Demasiadas, seguramente.
  • La segunda consecuencia más directa es que el modelo de ocio sigue desplazándose a las afueras de la ciudad unido a un modelo comercial y económico que vacía las ciudades. ¿Qué será lo próximo que veamos en el espacio que ocupan actualmente los Carlos III? ¿Qué gran marca ocupará el local?
  • Como tercera consecuencia hay que señalar la desaparición de un espacio, privado en este caso, para otros usos, como conferencias, charlas y jornadas, en una ciudad en la que siguen faltando lugares para que la ciudadanía pueda seguir realizando sus actividades.

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Las devastadoras políticas culturales en las que se grava con altos impuestos la cultura, como un 21% en el IVA, a cualquier elemento cultural (cine, teatro, literatura, etc) han sido, entre otras, las causantes de este cambio de modelo cultural, un modelo que, siempre, está unido al dinero. Para ir al cine, al teatro, a un concierto o comprar un libro hay que pagar y encima hay que hacerlo con un impuesto del 21%. Esto ha ocasionado que las salas de cine hayan ido vaciándose, primero, y desapareciendo, después. Que las salas de conciertos y auditorios ofrezcan programas con unas entradas desorbitantes, que comprar un libro sea un artículo de lujo y que el teatro haya, prácticamente, desaparecido. Estas son las consecuencias de una política cultural hecha desde la élite económica de mentes grises que prefieren un pueblo aborregado con la televisión que una sociedad libre pensadora. Pero no solamente tiene consecuencias devastadoras para el desarrollo y “consumo” (no me gusta mucho este concepto para hablar de cultura) de actividades culturales, si no que tiene una incidencia gravísima en la propia creación cultural. Hoy en día hay que pensárselo muy mucho para dedicar tu tiempo a crear y desarrollar dinámicas intelectuales. A día de hoy la creación y el pensamiento salen muy caros y no están al alcance de cualquiera.

Los gobernantes no van al cine, no pisan una biblioteca, no saben qué es una galería de arte, no acuden a una sala de conciertos, no conocen un teatro y lo que es peor, no salen a la calle. Son el mejor ejemplo de una sociedad cada vez más ignorante y creen que así pueden controlar mejor a esta sociedad. No se dan cuenta que el desarrollo de cualquier lugar, en cualquiera de sus aspectos sociales, económicos o intelectuales, va unido, absolutamente, a la buena salud cultural de ese pueblo.

Un cine menos es menos cultura, menos desarrollo y más color gris.

el Ensanche también existe

Ayer nos juntamos 12 personas en una convocatoria que EH Bildu hizo en el Ensanche. Una convocatoria para crear un grupo de trabajo regular que trabaje las diferentes problemáticas que existen en el barrio. Y no se cómo lo veréis, pero yo la verdad es que salí a gusto, porque juntar a doce personas, mitad hombres, mitad mujeres, de una media de edad quizás algo avanzada, pero con personas jóvenes también, me puso las pilas. Todas estas personas fueron a una reunión porque creen que existen posibilidades de hacer algo por su barrio, un barrio que casi no tiene conciencia de serlo, que es más ciudad que otra cosa, pero en el que vivimos miles de personas con las mismas problemáticas que en el resto de Iruñea. El Ensanche, Zabalgune, es un barrio que ha sido siempre catalogado como “la zona nacional”, pero que, más allá de clichés y estereotipos, tiene una realidad política y social que, seguramente, sorprenda a más de una persona.

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El Ensanche es el barrio con el que la vieja Iruñea rompió el complejo amurallado que la conquista española impuso para impedir crecer a la ciudad y fue a finales del XIX, con el I Ensanche, y principios del XX, con el II Ensanche, cuando este ensanchamiento, esta apertura de la ciudad, se hizo realidad. Esta apertura posibilitó el crecimiento de la ciudad en la parte sur, hasta que vinieron los fascistas y nos colocaron el mamotreto de los caídos cerrando el final de la avenida de Carlos III. El hecho de que el barrio sea, junto a Alde Zaharra, el centro político, financiero y comercial diluye el sentimiento de barrio, no sólo entre las vecinas y vecinos, si no en el seno de las instituciones.

Históricamente se ha catalogado al Ensanche como el barrio donde vivía la gente bien y la realidad es bien distinta. Por de pronto el propio Ensanche tiene zonas con realidades sociales muy diferentes entre sí y eso es algo que se ve, incluso, en los resultados electorales. Si bien es verdad que en este barrio arrasa la derecha no es menos cierto que los porcentajes no son tan diferentes a otros barrios. Por otro lado el hecho de que existan muchas casas de grandes dimensiones favorece los flujos migratorios siendo un barrio que recibe a muchas personas migrantes que conviven en gran número en estos pisos. Vazquez de Mella es una de las escuelas que más estudiantes provenientes de otros lugares tiene. Y digo yo que habrá que aprovechar esta riqueza social y cultural para dejar que corra el aire fresco por Carlos III.

La población va envejeciendo a pasos agigantados y eso tiene unas consecuencias directas en las necesidades de las personas mayores que viven en casas ya antiguas, gran parte en proceso de rehabilitación, y en la propia calidad de vida de estas personas. Si en 2001 el porcentaje mayor de rango de edad era el situado entre los 30 y 44 años, en 2010 era el de los 45 a 64 años. Es un barrio, por lo tanto, necesitado de unos servicios sociales destinados a personas mayores reforzados.

Quizás la imagen del Ensanche está unida a dos realidades, dos realidades que pueden darnos una imagen errónea. Por un lado el Ensanche está unido al comercio, siendo el centro comercial de la ciudad. La realidad es que, más allá de Inditex y grandes cadenas, los comercios y negocios familiares van cerrando a marchas forzadas debido al encarecimiento de las bajeras y la competitividad salvaje impuesta por estas grandes firmas y multinacionales. Por otro lado la sombra de la cúpula del edificio llamado de los Caídos, donde todavía reposan los restos de los genocidas Mola y Sanjurjo, ha imprimido a este barrio, donde en los años 30 y 40 más se hablaba euskera de la ciudad, un tufo a Régimen, derecha y conservadurismo (es verdad que en este barrio hay más perlas por metro cuadrado en las orejas de las señoras que tulipanes en Holanda).

Zabalgune es un barrio que quiere solucionar sus problemas de tráfico, dar un impulso al comercio local, buscar una buena salida para Salesianos y Maristas, que quiere actividades municipales en la calle, que aboga por crear un espacio de cultura con los modelos educativos artísticos presentes en el barrio, que necesita apoyo para la rehabilitación de sus casa y que trabajará para que el mamotreto de los Caídos pueda convertirse en una referencia para la convivencia vecinal y la memoria. Todo esto y más.

Ayer doce personas nos juntamos por primera vez con estas intenciones, para pasar de la resistencia a la ofensiva y con ganas de que más de una perla se caiga de las orejas de esas señoras por el meneo que le vamos a dar al Ensanche. El cambio también se va a construir desde aquí.

La próxima cita el 22 de febrero, a las siete de la tarde, en el Civivox del Ensanche en la plaza Blanca de Navarra.

Gora Zabalgunea!

música de Boccherini desde un barco inglés

Siempre me han gustado las novelas marítimas, con todos esos nombres de barcos, instrumentos, funciones de la tripulación, con todas esas costumbres de la vida en un barco y con todas esas maniobras complicadas que se hacen en un barco. Me imagino que será consecuencia de vivir en un sitio sin mar. Por eso cuando llego al mar aspiro con fuerza.

Empecé a leer las novelas de Patrick O’Brian cuando tenía unos veinte años. Las peripecias de el capitán inglés Jack Aubrey y del doctor irlandés Stephen Maturin me acompañaron muchas de mis horas de lectura. El caso es que en estas novelas la música clásica es otra de las protagonistas. De hecho, en el primer volumen de la serie, Capitán de mar y guerra, los dos protagonistas se conocen en un concierto de música de cámara en la residencia del gobernador inglés de Menorca en Puerto Mahón. Aubrey, inglés hasta la médula, toca el violín y Maturin, irlandés y ferviente defensor de la independencia de Cataluña, toca el violonchelo.

Y en estas estábamos, cuando el director australiano Peter Weir grabó para la gran pantalla las aventuras de esta pareja en la película Master and Commander: Al otro lado del mundo, basada en varios libros de la saga marinera. Es una película de aventuras, con batallas marítimas, marineros juerguistas, serios oficiales y música, mucha música. En su banda sonora, que os la recomiendo totalmente, suenan obras de Mozart, Corelli o Bach, pero yo me voy a centrar en una escena, la que cierra la película, con música de un compositor toscano, que hizo carrera en la corte borbona del Madrid de finales del XVIII: Luigi Boccherini. Por cierto, es la segunda vez que traigo una película de Weir al blog.

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La película del australiano finaliza con una escena que recoge perfectamente el estilo de vida de Aubrey y Maturin. Han terminado ya las aventuras, las batallas y todas vicisitudes que pasan en el océano y ahí se encuentran el capitán y el doctor interpretando desde el camarote oficial, mientras la vida continúa, después de dar la orden de llamar a zafarrancho para un nuevo combate, una obra de Boccherini que, en realidad, relata la vida de las bulliciosas calles en la noche del Madrid dieciochesco, un quinteto para cuerda, el  número 6, titulado Musica notturna delle strade di Madrid, op. 30.

Vamos a ver. Resulta que el músico italiano había sido contratado por el infante Luis, hermano de Carlos III y como era un cachondo (al fin y al cabo era un Borbón) se casó con una aristócrata que no era de la realeza, cosa que cabreó bastante a su hermano. El caso es que Carlos III, (el español, no el nuestro) decidió mandar al exilio a su hermano, fuera de la corte, y lo envió a vivir al palacio de Arenas de San Pedro, al sur de Ávila. Y allí se fue también Boccherini acompañado de otros artistas como Goya o Ventura Rodríguez (que hizo la nefasta portada neoclásica de la catedral de Iruñea). Y como el músico tuvo mucho tiempo libre fuera de la corte madrileña lo dedicó, en gran medida, a componer obras, lo cual, no está nada mal. En fin, que Boccherini echaba bastante de menos la juerga madrileña y en medio de esa añoranza compuso este quinteto rememorando el jolgorio de la corte. Es una obra que consta de siete partes en donde se hacen referencia a diferentes aspectos y lugares de las calles madrileñas.

La parte que suena en la escena de Master and Commander es la número 5, un pasacalles conocido como Los Manolos y que hace referencia a los cantos que esos personajes madrileños (algo así como unos bocazas) interpretaban por las calles de la villa y corte. Como curiosidad, Boccherini dejó indicado que, en un momento dado, los músicos usasen los violines a modo de guitarra, cosa que aparece perfectamente en la escena. A ver si os gusta:

En cuanto a las versiones discográficas os recomiendo dos. La primera es la de Boccherini Quintet, de 1976, para el sello Ensayo. Una obra que recogió fielmente el espíritu de la obra, sacándolo de las interpretaciones de salón y con el que la formación ganó algún que otro premio.

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El otro es el del catalán Jordi Savall, de 2005, para el sello del catalán, Alia Vox y en donde la frescura se siente en todas las piezas. Yo, es que soy un fan incondicional del músico catalán, por su buen hacer y por su coherencia personal.

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Os dejo, para terminar, con la versión de Jordi Savall. Disfrutadla.

se acabó la feria

Ayer a eso de las tres de la tarde un camión de grandes dimensiones abandonaba la Plaza de la Cruz llevándose las casetas de madera que han alojado los puestos de la Feria de Artesanía de Navidad de este año. Una feria que, al decir de los artesanos, ha sido un auténtico desastre, y es que esto no ha sido más que el colofón a un auténtico despropósito, que es la tónica general del Ayuntamiento de UPN con el comercio local, y no digamos ya con la producción autóctona. No es este, precisamente, el tipo de comercio que impulsa la derecha neoliberal en Nafarroa ni en Iruñea.

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Los problemas comenzaron, o mejor dicho, se agudizaron ya el año pasado, cuando desde el Ayuntamiento decidieron cambiar el procedimiento para la asignación de los puestos de la Feria sacando a concurso el espacio de la Plaza del Castillo, algo que, en principio, no me parece mal, ya que el Consistorio tiene el deber de ofrecer a toda la ciudadanía por igual la posibilidad de tomar parte en las actividades económicas potenciadas desde la propia administración en suelo público, esto es, en la calle.

El caso es que la mayoría de las y los artesanos se quejaron, no del procedimiento, si no de que en ese concurso no se valoraba algo tan significativo como ser artesano, ser de Navarra o ser productor local. Y es que atendiendo a las bases de ese concurso se podía dar el caso de que una persona comprase 200 quesos en un hipermercado a buen precio, y luego los revendiese en la Feria a otro precio, sin ser esa persona ni artesana, ni productora, ni nada. Y como siempre la cosa tiene su base, ya que hace poco se modificó la Ordenanza de Comercio No Sedentario y, a mi entender, fue un despropósito en algunos de sus puntos que son, precisamente los puntos criticados por los productores locales en este concurso para acceder a un puesto de la Feria.

Y luego vino lo que vino. El año pasado los artesanos se cabrearon e hicieron boicot a la Feria como forma de protesta. Este año, para protestar mandaron sus propuestas en sobres abiertos, algo que está prohibido por el propio reglamento del concurso, con lo cual UPN decidió que no habría Feria. Los artesanos hablaron con el ayunta, intentaron llegar a un acuerdo, y lo único que consiguieron fue una adjudicación de puesto por 1.400 euros en la Plaza de la Cruz, a todas luces -y esto ya se sabía desde el principio- un lugar bastante peor que la Plaza del Castillo. Parece ser que UPN, que tuvo que acceder a llegar al acuerdo con los artesanos, no quiso dar el brazo a torcer en el tema del lugar. Es como si UPN hubiera intentado castigarles por haber tenido que hablar, dialogar y llegar al acuerdo.

He pasado todos los días por la Plaza de la Cruz y daba auténtica pena. Los puestos estaban vacíos o con muy poca gente a cualquier hora del día. Mientras tanto, los aledaños de El Corte Inglés o la avenida de Inditex, conocida también como Carlos III, estaban atestados de gente comprando.

Lo ocurrido con la Feria no es más que otra estación en este viacrucis por el que UPN se ha empeñado en hacer pasar al pequeño comercio, al comercio de barrio y local, al comercio artesano y a la producción local, un comercio, un modelo de comercio que no cuenta con las ventajas que las grandes superficies, los centros comerciales y las grandes marcas tienen con la derecha neoliberal que es UPN. No se puede pretender que las tiendas de los barrios no echen la persiana con una política que fomenta el consumo en grandes superficies y centros comerciales.

Se trata, de nuevo, del modelo de ciudad de unos y de otros. El modelo de UPN es el que ha hecho de Carlos III un parque temático dedicado al comercio de grandes marcas, el que abre los comercios en domingos y días festivos perjudicando a trabajadores y trabajadoras, es el modelo que sigue sin impulsar productos elaborados y creados aquí mismo, y potencia, en cambio, los confeccionados en talleres de mala muerte de India, Pakistán o China; es el modelo que regala la calle y suelo público a El Corte Inglés, primero para hacer el edificio, luego para construir los accesos a su parking y finalmente para ocupar la calle en diferentes momentos del año, con juegos para críos como reclamo para que sus padres y madres entren a comprar. Y luego se extrañan y se llevan las manos a la cabeza cuando los comerciantes de Alde Zaharra solicitan permiso para exponer sus productos ordenadamente en las puertas de sus establecimientos.

El resumen de la política nefasta de comercio que impulsa UPN vino de la boca de nada más y nada menos que el Presidente del Parlamento de Navarra, Alberto Catalán, el domingo 4 de enero, a las 19.21:

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Imposible es que ustedes apuesten por un comercio local y sostenible. Incomprensible, señor Catalán, es que usted acuda en día festivo a hacer compras a un comercio. Incomprensible es que vaya a El Corte Inglés, como si no hubiese tiendas de camisas en esta ciudad, muchas de ellas regentadas por gente que pelea día a día para sacar ese pequeño negocio adelante. Incomprensible es que se permita el lujo de ponerlo en Twitter, haciendo publicidad a uno de los principales competidores del comercio del centro en un festivo.