un cuento irlandés

El idiota que ríe en la calle, el rey que se mira la corona, la mujer que se vuelve al oír los pasos de un hombre, las campanas que tocan en el campanario, el hombre que recorre sus tierras, el tejedor en su telar, el tonelero que trabaja en su barril, el Papa que se inclina a buscar sus zapatillas rojas… todos son un sueño. Y te diré por qué son un sueño, porque este mundo estaba destinado a ser un sueño.

La cuestión de la literatura irlandesa es, cuanto menos, objeto de diferentes estudios. Una literatura de un lugar más bien pequeño, escrita normalmente en inglés (otra historia es la literatura escrita en gaélico) y que relata una vida y una cultura milenarias que se desarrollan en un espacio reciente. Y todo esto, sin que sea engullido por el espacio británico y la todopoderosa literatura anglosajona, así, en general. Y el caso es que existe una literatura irlandesa, más allá de leyendas, baladas y canciones, que se creó a partir del siglo XVIII y que entrado el siglo XX, tuvo que “inventar” una nación a través de una cultura que existía desde hace siglos. De todo eso habla un libro que leí hace unos cuantos años, titulado La invención de Irlanda, de Declan Kiberd. Por eso, cuando lees un libro, una novela, un cuento, como el que he leído hace poco, de un escritor estudiado en las escuelas irlandesas, pero prácticamente desconocido por estos lares, es motivo de alegría y, por lo menos en este caso, auténtico goce.

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La tumba del tejedor, de Seumas O´Kelly, es una pequeña obra que destila por sus cuatro costados el alma de esa Irlanda casi de leyenda, donde la vida y sobre todo la muerte, se celebran con un humor y un ingenio tan propios. El cuento, de poco más de setenta páginas, editado exquistamente por Sajalín editores, llegó a mis manos gracias a la librera, bloguera y booktuber Deborahlibros, en donde decía que contenía párrafos deliciosos. Así que se lo encargué y en una tarde de frío, mientras nevaba tras la ventana, me lo zampé. Y tenía razón la librera, porque este cuento es delicioso y tiene unos cuantos pasajes de auténtico humor negro a lo irlandés.

La historia es más bien sencilla. Un tejedor muere y tiene que ser enterrado en el lúgubre y ancestral cementerio de Cloon na Morav, donde sólamente las familias más antiguas del lugar tienen derecho a ser enterradas. El caso es que hay que encontrar la antigua tumba familiar y no es empresa fácil. Dos ancianos, a punto de entrar en el mismo lugar, serán los que tengan que encontrar el lugar. Pero sus memorias y recuerdos no coinciden y se enzarzan en trifulcas y discusiones, con ironía desbordante y humor negro apabullante. Fábula, fantasía o realismo, O’Kelly atrapa con este cuento desde el primer momento y nos hace devorar las páginas hasta descubrir dónde está el lugar para el reposo eterno del tejedor.

Un cuento para reflexionar sobre la muerte, la realidad y la vejez. Para quienes en sus viajes por Irlanda (y cualquier otro lugar) gustan de visitar cementerios, paseando entre sus tumbas. Para quienes han decidido, finalmente, reírse de la muerte y vivirla como parte de la vida. Se puede leer degustando una pinta de cerveza casera, con música de baladas y lamentos o sentado sobre una tumba en un cementerio, aunque para esto último es mejor esperar a primavera.

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el Régimen corrupto permite homenajes al fascismo

El frío parece ser que por fin va llegando a Euskal Herria, a Iruñea, aunque, la verdad sea dicha, el panorama está cada día más caliente. A siete meses de las elecciones forales y municipales el nerviosismo es patente en las filas de UPN y PSN y es que cada día está más claro que el Régimen tiene sus días contados. Y ya se sabe, herido de muerte, el cerdo grita y se revuelve con las últimas fuerzas que le quedan.

Hace un año exactamente, EH Bildu de Iruñea preguntó en un pleno directamente al alcalde Maya, ese señor que cobraba 1700 euros por asistir a una reunión, incluso dieta doble en una hora, y que ahora hemos sabido que por escuchar una charla cobraba 750 euros, pues bien, decía que EH Bildu preguntó al señor dietista por un acto de homenaje fascista en el cementerio de Iruñea en Todos los Santos. El tema fue el siguiente:

Miembros de la denominada Hermandad de Voluntarios de la Cruz, que no es más que el grupo fascista que homenajea y hace misas en honor de Mola en la cripta donde está enterrado el general cunetero, se reunieron en la zona del cementerio en donde están enterrados, con todos los honores, los del bando nacional. Es decir, mientras algunos han tenido que esperar más de 75 años para poder ser enterrados, mientras algunos siguen en sus cunetas sin poder ser identificados, mientras algunos ni siquiera se sabe dónde están, otros, los del bando ganador, los del bando del Régimen, siguen a día de hoy recibiendo homenajes, en un cementerio municipal, pese a la Ley Foral de Memoria Histórica y con ostentación de simbología fascista. Pese a la pregunta en pleno, recogida en acta, pasado un año ni EH Bildu, ni lo que es más grave, ni la ciudadanía obtuvo respuesta alguna por parte del alcalde ni de su grupo UPN.

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Pasado un año, y ante la posibilidad de que se repitiese el esperpento, EH Bildu volvió a preguntar a Maya publicamente si había investigado lo del año pasado y si iba a poner en marcha alguna medida para que no se repitiese. Lo mismo le dijeron en persona al de los oídos de oro (recuerdo, 750 euros por escuchar). El caso es que después de un año, el pasado fin de semana, volvió a repetirse ese acto que es una ofensa para todos los represaliados por la dictadura franquista, para todas las familias que a día de hoy siguen sin poder llorar ante el cuerpo que no aparece y para toda Nafarroa, o por lo menos, para la Nafarroa que cree en una democracia real y que está comprometida en conseguirla.

Mientras UPN sigue demostrando ser los herederos directos de Mola y compañía, incapaz e inactivo ante el tufo fascista, rancio y chulo de los Baleztena y compañía, demuestra que cuando le interesa como partido es más rápido que un toro en Santo Domingo. A los cuatro meses del fantástico despliegue de la ikurriña en el Txupinazo de los Sanfermines de 2013, eran detenidos los arrantzales barbudos que tan ingeniosamente ejecutaron la acción. Tras la detención, en poco más de un año, fueron juzgados y condenados a cinco meses. UPN, utilizando para sus intereses partidistas al propio Ayuntamiento de Iruñea, fue el máximo valedor de la detención, juicio y condena de unas personas que lo único que hicieron fue protestar pacíficamente ante la injusticia de la actual Ley de Símbolos de Nafarroa. UPN, a través de los abogados municipales, pidió cuatro años, ahí es nada, cuatro años por esa acción. Pero claro, la ikurriña es un símbolo que a UPN molesta y condiciona desde sus orígenes, desde su nacimiento, cosa que no ocurre con aguiluchos y laureadas.

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Y hablando de laureadas. Hoy 26 alcaldes de Nafarroa han denunciado públicamente el doble rasero del Gobierno de Navarra comandado por UPN. Hoy es el día en que en el Palacio de Navarra existe todavía un escudo franquista tallado en piedra. El escudo de Nafarroa sigue rodeado de la laureada que Franco otorgó por el “buen hacer” de los voluntarios navarros fascistas, requetés y falangistas en el golpe militar del 36. Ese “buen hacer”, entre comillas, es el que todavía tiene ocultas fosas en cunetas, es el que condena a personas por reivindicar un símbolo de Nafarroa en fiestas, es el que condena a los ayuntamientos por poner la ikurriña, es el que condena a los ayuntamientos a no recibir la asignación para concejales que el gobierno foral debe dar a todos los pueblos, y les deja sin presupuesto por dejar colocar ikurriñas en las calles de un pueblo en fiestas. Ese “buen hacer” es el que sigue permitiendo homenajes fascistas en el cementerio y el que permite que un general cunetero siga enterrado en una cripta de un edificio municipal.

Los herederos de ese “buen hacer” del 36 son el epicentro de la podredumbre y la corrupción en Navarra y en todo el Estado. Porque si algo ha perpetuado la NO transición y esa herencia familiar y política de los cuneteros y quienes fusilaban, más allá de puestos casi vitalicios y manejo de todos los resortes del poder, es la corrupción regular, constante y sistemática del Estado y del Régimen.

Pero afortunadamente, el cambio y la alternativa están más cerca que nunca!

Artículo base del programa La Escotilla, de Eguzki Irratia, del 5 de noviembre de 2014.