antzara

Mendillorri, ese barrio que decidió serlo de Iruñea en referéndum en 1995, pero que continúa con un fuerte sentimiento de pertenencia en los sectores más comprometidos y activos, es también el barrio que más población joven (entre los 13 y 29 años) tiene de toda la ciudad. La creación del barrio a principios de los 90, en un lugar cercano al centro de la ciudad, pero enclavado en los accesos a Eguesibar, propició que muchas parejas jóvenes decidiesen comenzar su nueva vida allí. Y luego el ciclo de la vida continuó imparable su rueda. Esas parejas empezaron a ser padres y madres y los recién nacidos entonces, son hoy parte del sector joven del barrio, el más extenso de la ciudad.

Mendillorri de noche

La errónea (según profesionales) planificación del barrio a dos alturas, el diseño urbanístico sin plazas donde las vecinas y vecinos puedan socializar, y la falta de locales públicos, cuyo problema no llegó a solucionar en su momento, por muchas causas, el Civivox, impulsaron un movimiento vecinal que, entre sus reivindicaciones y luchas, estuvo desde el principio, la consecución de un local vecinal que acogiese algunas de las múltiples actividades y dinámicas que se dan en el barrio. El Palacio de Mendillorri fue, desde el principio objeto de la reivindicación vecinal. Un palacio cuyo origen está en una torre construida en 1384 y construido en su forma actual a finales del XV, abandonado por las sucesivas administraciones y en los últimos años sujeto a un acondicionamiento en el tejado y poco más. Un palacio cuya reivindicación histórica es el símbolo de un barrio en movimiento. La reivindicación continúa, pero el tiempo avanza y las vecinas y vecinos, principalmente la gente joven, seguían encontrándose en la calle, sin un espacio de encuentro, sin un espacio cubierto, sin un espacio protegido, con una transitoriedad obligada en todas las planificaciones de actividades y siempre a expensas del factor climatológico. Así que pusieron en marcha el proceso Antzara, un proceso que a mí personalmente me ha sorprendido por su participación intergeneracional, por su capacidad a la hora de recoger propuestas y opiniones y por la apertura a todo un barrio, independientemente de posicionamientos políticos, religiosos y sociales. Y en este proceso la gente joven ha demostrado una altura de miras que para sí la quisiese mucha gente. Si bien ha sido la gente joven la que más ha sufrido la falta de ese espacio comunitario, han entendido y hecho suya la necesidad de que este proyecto fuese para todo el barrio, para todo el mundo, sin distinciones.

Luego, en coordinación con el propio proyecto Antzara, el Ayuntamiento asumió su responsabilidad, que no es otra que la de apoyar las dinámicas vecinales. El alcalde Joseba Asiron, ya en campaña electoral, y EH Bildu de Iruñea, asumieron como suya la reivindicación vecinal. A pesar de las dificultades propias del aprendizaje en común, a pesar de que en ocasiones parecía que se hablasen dos lenguajes diferentes, a pesar de la incapacidad de algunas personas y a pesar de la imposibilidad, a veces, de acompasar los ritmos, el Ayuntamiento dispuso una partida en los Presupuestos para la construcción del edificio que acogiese el proyecto. Y se optó por un diseño de edificio Passive House, el primero de todo el Estado dedicado al uso íntegro por parte de la ciudadanía. Los edificios de este tipo se caracterizan por ser construidos de tal manera que el gasto energético sea muy bajo, convirtiéndose así en edificios sostenibles ecológicamente. Queda mucho recorrido en común para seguir impulsando y construyendo este proyecto vecinal novedoso. Será un recorrido que tendrá sus dificultades, qué duda cabe, pero un camino, estoy seguro, que irá avanzando hacia una co-gestión de lo público que construya barrios para las personas y personas con más capacidad crítica.

16.10.18_edificio_mendillorri_perspectiva

Como todos los proyectos surgidos desde la calle, en base a las necesidades y aspiraciones de las vecinas y vecinos, Antzara cuenta con sus detractores e incluso sus enemigos. El Régimen, UPN y PSN, acostumbrado a controlar cualquier movimiento ciudadano y ha perseguir ideológicamente toda dinámica que no asumiese sus postulados particulares, ha puesto su punto de mira en este proyecto ilusionante e ilusionador. En las últimas semanas se han dedicado a verter mentiras sobre el proyecto y a ejercer una crítica ideológica, que no política, destinada a restar apoyo del barrio al proyecto. Y en este ambiente de persecución al proyecto vecinal, han coincidido hasta dos ataques violentos en horario nocturno contra el edificio, realizándose pintadas fascistas y rotura de cristales tras el lanzamiento de piedras. Erran quienes piensan que estos ataques entorpecerán el desarrollo del proyecto. Se confunden quienes suponen que la rotura de unos cristales van a amedrentar a todo un barrio. De hecho, la consecuencia de estas agresiones ha supuesto el fortalecimiento del proyecto y su mayor apertura a todas las sensibilidades de Mendillorri. En el espacio tienen cabida los grupos de música de personas jóvenes, la comparsa de gigantes, el grupo de costura, las madres y padres del grupo de crianza, las proyecciones de cine crítico, las charlas sobre cualquier tema, el equipo preventivo, las personas que quieran utilizar la biblioteca, la educación comunitaria y cualquier persona que quiera colaborar en la construcción social de este barrio joven. En los próximos meses se hará realidad un huerto colaborativo entre el barrio y el Ayuntamiento, porque respetando los ámbitos de cada cual, la colaboración y co-gestión es una realidad aún en sus comienzos, por lo menos aquí en Iruñea, que dará sus frutos.

Toda mi solidaridad con Antzara por los ataques sufridos y mi apoyo y disposición a ayudar en lo que haga falta. No soy de Mendillorri, bastante tengo con el Ensanche, pero este tipo de proyectos bien merecen la adhesión y apoyo de todas las vecinas y vecinos de Iruñea. Eskerrik asko por lo que supone de avance en la ciudad y por el ejemplo que representa para otros proyectos y zorionak, porque en Mendillorri se está haciendo realidad la utopía.

esos tics os delatan

Ayer se celebraba el décimo foro de barrio organizado por el Ayuntamiento de Iruñea, una nueva manera de que las vecinas y vecinos de un barrio y el consistorio puedan establecer diálogo, hacer aportaciones y lo más importante, que éstas sean recogidas y en la medida de lo posible atendidas. Nada tiene que ver este instrumento con aquella boutade que se llamó “El alcalde te escucha” y que servía para que el susodicho se pasease por un barrio una vez en cuatro años. En esta ocasión el foro es parte del cometido de las y los concejales de barrio y el resto de la corporación asiste, si quieren y en el número que deseen, incluido el Alcalde Asiron que ha asistido, en calidad de público, a la mayoría de los foros.

_15042326_4ad55e70

La cita era a las 18.30 en el llamado Civivox del Ensanche (en realidad un tercer piso del antiguo colegio Blanca de Navarra, hoy parte de la Escuela de Artes y Oficios) y para esa hora la sala se había quedado muy pequeña. Está claro que este barrio necesita algo más que un tercer piso. Vecinas y vecinos de toda clase y condición, representantes de UPN, con Maya a la cabeza, PSN y Geroa Bai, el Alcalde Asiron y de concejala de barrio Itziar Gómez. El orden del día de estos foros es el que sigue: Una presentación de la técnica de Participación explicando cuál va a ser la metodología, intervención del director de Participación explicando qué es el foro y en qué lugar del plan de Participación se sitúa y después preguntas y aportaciones de los asistentes que la concejala de barrio intenta responder en la medida de lo posible.

Terminado el director su parte, dejó un momento por si alguien tenía dudas del tema de participación, antes de pasar a los temas de barrio… Y por lo visto había gente que quería intervenir. Resulta que las primeras intervenciones fueron para atacar al Ayuntamiento por poner en marcha este tipo de foros, ya que “esto de tantos foros y consejos no son muy útiles y quitan presupuesto para las cosas importantes”. Otra señora dijo que “hasta ahora este Ayuntamiento no le daba confianza porque había dejado hacer una exposición blasfema, habían cambiado el nombre de una plaza sin preguntar a nadie y quitaban el modelo en español de las escuelas para imponernos el euskera”. Vistas las primeras intervenciones está claro, pensé, que estos foros son más que necesario y que el plan de formación en participación es urgente. Después hablaron muchas otras personas agradeciendo el foro ya que “es la primera vez que el Ayuntamiento viene a los barrios a hablar con la gente y a hacernos caso”. Hubo una señora que se quejó del ambiente tenso que habían puesto las primeras personas que hablaron.

Y en esas estábamos cuando cogí la palabra para agradecer al Ayuntamiento la celebración del foro y para decir que yo prefiero esto que no que no me hagan ni caso, como hasta hace un año. Lo dije porque soy vecino de este barrio. Y no, no voy a decir cuántos años llevo viviendo en el barrio, como ese otro que de repente nos contó su genealogía y demás para demostrar su pedigrí del Ensanche. Y parece ser que esto no gustó al portavoz de UPN, Enrique Maya, que, saltándose todas las reglas, intervino para intentar denostarme diciendo que era una falta de ética que yo hablase presentándome como vecino siendo, como soy, el coordinador de EH Bildu. Yo le contesté que era vecino, que vivo en Castillo de Maya y que a ver por qué no podía decir lo que había dicho. Y él, en la línea que caracteriza a esta gente, me hizo un gesto con la mano para que no le molestase. Así son los señoritos. Él, concejal y vecino de otro barrio, se presenta en un foro de barrio y habla (fue la primera vez en diez foros que un concejal hablaba) para intentar que un vecino no lo haga.

adoración-y-alabanza

Mira Enrique, con esa actitud, para mí lamentable y vergonzosa, demostraste totalmente qué te parecen este tipo de foros en donde cualquier vecino y vecina puede hablar de tú a tú con el Ayuntamiento. Esos tics os delatan. Vosotros mantuvisteis las puertas del ayuntamiento cerradas a cal y canto durante los años que gobernasteis. Vosotros hicisteis oídos sordos a cualquier petición de la ciudadanía si ésta no se ajustaba a vuestro pensamiento único. Vosotros perseguisteis a cualquier persona y colectivo, a cualquier movimiento vecinal, popular, político y cultural, que no seguía la senda que vosotros marcabais. Y es que, vosotros, nunca, lo repito, nunca habéis creído en la participación. Me lo dijiste personalmente hace cinco años, a mi y al resto de representantes de Bildu (entonces). Tus palabras textuales fueron: “vosotros tenéis capacidad de moveros, de participar y de trabajar por lo vuestro. A nosotros nos vale con que nuestra gente vote cada cuatro años”. Me dirás que esa reunión no existió. Tu sabes que sí existió y si quieres te digo las personas que estuvimos allí. Enrique, no creéis en la participación porque ese instrumento reparte las responsabilidades, porque de esa forma hay que escuchar, porque es la única manera de que, quién así lo desee, pueda ejercer los derechos que tiene la ciudadanía de una manera diferente a votar cada cuatro años. ¿Es mejor una persona que participa de esta manera que una que se limita a votar cada cuatro años? Es más, ¿es mejor este tipo de personas que alguien que decide conscientemente ni siquiera votar? No Enrique, no. Pero es alguien que merece respeto, el mismo respeto que tu ayer no tuviste conmigo. Para ser un ex-alcalde no hace falta ir de eso por la calle, simplemente con tener respeto por tus vecinas y vecinos es suficiente.

Te vuelvo a decir lo que ayer te dije, porque posiblemente no me escuchaste. Ni tú, ni nadie, va a impedir que las vecinas y vecinos de Iruñea podamos hablar en los marcos dispuestos para ello, seamos estos pescatero, ingeniera de caminos, cuidador de ancianos, desempleada, estudiante o coordinador de EH Bildu.

Por mucho que lo sigáis intentando, por mucho que no os guste escuchar otras voces, por mucho que impulséis que una televisión, ETB, que miles de personas ven aquí, deje de emitir señal por vuestras denuncias y amenazas, por mucho que sigáis haciéndolo, habéis perdido la batallan. Porque, para vuestra desgracia, vamos a seguir hablando, alto y claro.

121120%20NAFLIB%20EXPRS

el Ensanche también existe

Ayer nos juntamos 12 personas en una convocatoria que EH Bildu hizo en el Ensanche. Una convocatoria para crear un grupo de trabajo regular que trabaje las diferentes problemáticas que existen en el barrio. Y no se cómo lo veréis, pero yo la verdad es que salí a gusto, porque juntar a doce personas, mitad hombres, mitad mujeres, de una media de edad quizás algo avanzada, pero con personas jóvenes también, me puso las pilas. Todas estas personas fueron a una reunión porque creen que existen posibilidades de hacer algo por su barrio, un barrio que casi no tiene conciencia de serlo, que es más ciudad que otra cosa, pero en el que vivimos miles de personas con las mismas problemáticas que en el resto de Iruñea. El Ensanche, Zabalgune, es un barrio que ha sido siempre catalogado como “la zona nacional”, pero que, más allá de clichés y estereotipos, tiene una realidad política y social que, seguramente, sorprenda a más de una persona.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

El Ensanche es el barrio con el que la vieja Iruñea rompió el complejo amurallado que la conquista española impuso para impedir crecer a la ciudad y fue a finales del XIX, con el I Ensanche, y principios del XX, con el II Ensanche, cuando este ensanchamiento, esta apertura de la ciudad, se hizo realidad. Esta apertura posibilitó el crecimiento de la ciudad en la parte sur, hasta que vinieron los fascistas y nos colocaron el mamotreto de los caídos cerrando el final de la avenida de Carlos III. El hecho de que el barrio sea, junto a Alde Zaharra, el centro político, financiero y comercial diluye el sentimiento de barrio, no sólo entre las vecinas y vecinos, si no en el seno de las instituciones.

Históricamente se ha catalogado al Ensanche como el barrio donde vivía la gente bien y la realidad es bien distinta. Por de pronto el propio Ensanche tiene zonas con realidades sociales muy diferentes entre sí y eso es algo que se ve, incluso, en los resultados electorales. Si bien es verdad que en este barrio arrasa la derecha no es menos cierto que los porcentajes no son tan diferentes a otros barrios. Por otro lado el hecho de que existan muchas casas de grandes dimensiones favorece los flujos migratorios siendo un barrio que recibe a muchas personas migrantes que conviven en gran número en estos pisos. Vazquez de Mella es una de las escuelas que más estudiantes provenientes de otros lugares tiene. Y digo yo que habrá que aprovechar esta riqueza social y cultural para dejar que corra el aire fresco por Carlos III.

La población va envejeciendo a pasos agigantados y eso tiene unas consecuencias directas en las necesidades de las personas mayores que viven en casas ya antiguas, gran parte en proceso de rehabilitación, y en la propia calidad de vida de estas personas. Si en 2001 el porcentaje mayor de rango de edad era el situado entre los 30 y 44 años, en 2010 era el de los 45 a 64 años. Es un barrio, por lo tanto, necesitado de unos servicios sociales destinados a personas mayores reforzados.

Quizás la imagen del Ensanche está unida a dos realidades, dos realidades que pueden darnos una imagen errónea. Por un lado el Ensanche está unido al comercio, siendo el centro comercial de la ciudad. La realidad es que, más allá de Inditex y grandes cadenas, los comercios y negocios familiares van cerrando a marchas forzadas debido al encarecimiento de las bajeras y la competitividad salvaje impuesta por estas grandes firmas y multinacionales. Por otro lado la sombra de la cúpula del edificio llamado de los Caídos, donde todavía reposan los restos de los genocidas Mola y Sanjurjo, ha imprimido a este barrio, donde en los años 30 y 40 más se hablaba euskera de la ciudad, un tufo a Régimen, derecha y conservadurismo (es verdad que en este barrio hay más perlas por metro cuadrado en las orejas de las señoras que tulipanes en Holanda).

Zabalgune es un barrio que quiere solucionar sus problemas de tráfico, dar un impulso al comercio local, buscar una buena salida para Salesianos y Maristas, que quiere actividades municipales en la calle, que aboga por crear un espacio de cultura con los modelos educativos artísticos presentes en el barrio, que necesita apoyo para la rehabilitación de sus casa y que trabajará para que el mamotreto de los Caídos pueda convertirse en una referencia para la convivencia vecinal y la memoria. Todo esto y más.

Ayer doce personas nos juntamos por primera vez con estas intenciones, para pasar de la resistencia a la ofensiva y con ganas de que más de una perla se caiga de las orejas de esas señoras por el meneo que le vamos a dar al Ensanche. El cambio también se va a construir desde aquí.

La próxima cita el 22 de febrero, a las siete de la tarde, en el Civivox del Ensanche en la plaza Blanca de Navarra.

Gora Zabalgunea!