aliméntate

Evita pronunciar las frases que utiliza todo el mundo. Inventa tu propia forma de hablar, aunque sólo sea para expresar eso que crees que está diciendo todo el mundo. Haz un esfuerzo por distanciarte de Internet. Lee libros.

Debes estar alerta ante el empleo de las palabras extremismo y terrorismo. Sé consciente de los fatídicos conceptos de emergencia y excepción. Enfádate ante el uso traicionero del vocabulario patriótico.

La vuelta hoy a la escuela, marca el regreso al tiempo de trabajo hasta el verano, en Iruñea hasta los Sanfermines. No desesperemos. Es un buen momento también para alimentar nuestra mente con lecturas que nos hagan pensar, reflexionar o que sin más nos ofrezcan elementos para poder contrastar en el día a día. Un día a día marcado por una política en donde lo que está en juego es el propio concepto de democracia. Si nuestra vida colectiva fuese trasladada a una serie para la televisión, estaríamos ante una serie cuya intensidad en los capítulos desbancaría en el ranking a Juego de Tronos. Y en esta serie, si queremos sobrevivir, tenemos que dejar de ser la masa aborregada que el poder quiere que seamos y para eso es necesario que leamos, aprendamos a desarrollar el pensamiento y creemos nuestra propia conciencia en el mundo, con el papel que queremos jugar en él. Y todo esto sin ayuda de la televisión.

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Los dos párrafos que sirven de introducción a este artículo son el comienzo de sendos capítulos en el libro que quiero reseñar y recomendar hoy. Se trata de un ensayo, pedagógico y accesible, del profesor e historiador (y catedrático, y doctor, e investigador), Timothy Snyder, titulado Sobre la tiranía. Veinte lecciones que aprender del siglo XX, editado por Galaxia Gutenberg. Antes de comenzar quiero advertir de algo que, si bien es importante conocerlo, no es impedimento, ni mucho menos, para leer el libro y desde luego aprovecharlo. El autor, estadounidense, escribió la obra a principios de 2017, esto es, con Donald Trump ya en la presidencia de EEUU y tras la farragosa (¿acaso hay alguna que no lo sea?) campaña electoral. En varios pasajes se refiere, por lo tanto, a situaciones concretas de su país, a la entonces reciente campaña electoral y a frases textuales del presidente Trump. Esto, más allá de poder considerarlo un contratiempo, resulta ser un aliciente ya que el localismo está lo suficientemente globalizado como para que al otro lado del charco podamos sacar provecho de él.

El objetivo del ensayo es simple y claro: poder utilizar la historia del pasado siglo XX para aprender de ella y no repetir lo sucedido en esa centuria. Concretamente se refiere al nacimiento del nazismo, a la 2ª Guerra Mundial y al régimen totalitario impuesto por la URSS en algunos países tras la guerra. Todo esto aderezado con la historia más reciente de EEUU. Se echan en falta referencias a otros totalitarismos, como el impuesto por el neoliberalismo, la globalización mediática o el propio neocolonialismo de guerra que EEUU ha practicado y practica desde el fin de la II Guerra Mundial. De la misma manera sorprende que en las referencias al fascismo no nombre siquiera el franquismo (es verdad que tampoco señala las dictaduras militares de Chile y Argentina, por poner un ejemplo). Con esta premisa el ensayo enumera veinte lecciones que aprovechar de la historia (occidental) del siglo XX. Aquí unos ejemplos:

  • No obedezcas por anticipado. La mayor parte del poder del autoritarismo le ha sido otorgado libremente.
  • Defiende las instituciones. No hables de “nuestras instituciones” a menos que las hagas tuyas por el procedimiento de actuar en su nombre. Las instituciones no se protegen a sí mismas.
  • Cuidado con el Estado de partido único. Apoya el sistema multipartidista y defiende las normas de las elecciones democráticas.
  • Asume tu responsabilidad por el aspecto del mundo. Los símbolos de hoy hacen posible la realidad de mañana. Fíjate en las esvásticas y demás signos de odio. No apartes la mirada ni te acostumbres a ellos.
  • Desmárcate del resto. Acuérdate de Rosa Parks. En cuanto alguien da ejemplo, se rompe el hechizo del statu quo, y otros le seguirán.
  • Cree en la verdad. Renunciar a los hechos es renunciar a la libertad. Si nada es verdad, nadie puede criticar al poder, porque no hay ninguna base sobre la que hacerlo.
  • Contribuye a las buenas causas. Participa activamente en las organizaciones, políticas o no, que expresen tu forma de entender la vida.
  • Mantén la calma cuando ocurra lo impensable. La tiranía moderna es la gestión del terror. Cuando se produce un ataque terrorista, recuerda que los autoritarios se aprovechan de esos sucesos para consolidar su poder. No te dejes engañar.

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Un libro para quienes quieran tener elementos que les permitan reflexionar en la vida diaria, para quienes quieran poner en práctica la teoría de la resistencia y poder empezar a construir una sociedad más justa, igualitaria y democrática. Para quienes creen que la historia no nos puede enseñar nada y para quienes piensan que lo que ocurrió hace décadas ya no puede volver a repetirse, por lo menos no aquí. Para darse cuenta de su gran error. Para quienes han sufrido y sufren la tiranía en Cataluña, en Euskal Herria y en cualquier otra parte del Estado por haberse puesto frente a quien quiere imponer un relato, un pensamiento único y una masa social. Para todas y todos los que siguen creyendo que la Utopía es posible.

 

un día para la historia

 

Madrugón de esos que no te importan, de esas madrugadas que presagian un acontecimiento, de esos finales de noche que son el principio del día, como el de hoy, que es el principio de una nueva era en Cataluña. Ya estamos en el tren, camino de Barcelona. Leemos constantemente las noticias en Twitter. La noche ha sido larga, con miles de personas pasándola en los colegios electorales. La mañana ha comenzado muy temprano y para las cinco, grupos cada vez mayores de personas se han ido congregando a la entrada de los colegios electorales. Las urnas también han ido llegando, saliendo de su necesario escondite incluso en casas particulares. Los Mossos han aparecido, pero se limitan a observar, sin acatar las órdenes de la Fiscalía española. Hemos visto imágenes de policías españoles armados y con material antidisturbios retirándose de colegios ante la defensa que muros de ciudadanas y ciudadanos están haciendo en las entradas de los centros de voto. La Generalitat acaba de anunciar que todas las mesas contarán, vía Internet, con un censo universal para que cualquiera pueda votar en cualquier mesa. Amanece ya, amanece en Cataluña, amanece en la democracia. Cataluña se va. Cataluña ya se ha ido. Buen viaje y esperadnos, que vamos. Bye bye Spain.

 

Empiezan a llegar imágenes de la policía española enfrentándose con armas y material antidisturbios a muros de personas cuya única arma son la decisión y la defensa de la democracia. Ni miles de policías armados hasta los dientes van a impedir que Cataluña decida su futuro. Por cada policía represor nacerán cien nuevos defensores de la democracia y la palabra para el Pueblo. No os rindáis. ¡Estamos con vosotras y vosotros! Nosotras también somos Catalunya!!!!

Empezamos a ver imágenes de gente apaleada por la policía española. El Estado español y su sistema antidemocrático ha perdido la escasa credibilidad que le pudiese quedar. Una señora anciana, retirada a patadas de la puerta del colegio electoral que pretendía proteger, quedará como testigo de varias generaciones de la defensa heróica y decidida de la democracia que este día hicieron miles de personas.

La crónica continuará desde las dinámicas de defensa popular que se vayan dando a lo largo del día. Llegamos a Barcelona.

Llueve y nos acercamos a un colegio. Largas filas de gente sonriendo y con ganas de votar. Cuando se acerca una persona mayor le hacen pasillo entre aplausos para que entre a votar. Nos encontramos con una delegación de observadores internacionales, corsos, irlandeses, flamencos y vascos. Diputados y eurodiputados. Todo el mundo coincide en denunciar la represión. Llegamos a otro colegio y siguen las filas largas de gente. Pese a las hostias de maderos y pikolos, la gente sigue con ganas de votar.

A la una centenares de personas han abarrotado en la querida Iruñea la Plaza del Ayuntamiento en defensa de la democracia con su alcalde, Joseba Asiron, al frente de la concentración. Mientras tanto cada vez más voces internacionales denuncian la actitud fascista del Gobierno español.

La hora de comer era un momento crítico porque suele ser un momento en el que suele bajar la participación. La delegación vasca que nos hemos juntado nos hemos acercado a un colegio porque decían que podía aparecer la policía española en cualquier momento. Nos ha recibido en la puerta del colegio el eurodiputado Ernest Maragall, hermano del que fuera alcalde de Barcelona. Hemos podido acceder a la sala de votaciones y nos hemos emocionado. La gente a la hora de votar se sacaba fotos y al salir gritaba “ja he votat!” que era recibido con aplausos. La gente anciana accedia con preferencia sin tener que guardar cola y en medio de una salva de aplausos. En un momento dado han aparecido 8 furgonas de la policía española y se ha procedido a cerrar el colegio quedándose la gente dentro para defenderlo. Falsa alarma y la gente ha seguido votando en gran número.

La cifra oficial facilitada por la Generalitat es de 761 heridos de diferente consideración. Comienzan a producirse concentraciones delante de diferentes consulados y embajadas españolas en todo el mundo. La comunidad internacional es testigo del horror de la actuación policial ordenada por el Gobierno español y a la vez de la dignidad de todo un Pueblo. Después de descansar, salimos de nuevo a la calle.

Nos reunimos con concejales y concejalas que, desde Udalbiltza, han actuado como observadores de la jornada en diferentes localidades. Emoción es la palabra más utilizada por todos ellos. En Plaza Catalunya los favorables al referéndum y a dar un sí a la independencia catalana, se reúnen para seguir el escrutinio en una pantalla gigante. Nos da tiempo para ver imágenes de la represión policial antes de que el presidente español, Rajoy, haga unas declaraciones desde Moncloa. Silbidos en cuanto aparece en pantalla y carcajadas cuando comienza su alocución diciendo eso de “hablo como presidente del Gobierno español, soy presidente de una de las naciones más antiguas y respetables del mundo”. No está mal que la gente se ría de esa capacidad de hacer el ridículo, pero a mi me pone, la verdad, de mala hostia. Cuando anuncian la comparecencia de Pedro Sánchez, decidimos irnos a cenar algo. Nos juntamos en la calle con las portavoces de EH Bildu que siguen dando entrevistas y participando, a pie de calle, en los programas de radio y televisión.

Tras la cena volvemos a Plaza de Catalunya justo cuando el President Puigdemont está terminando su intervención diciendo que “las imágenes de hoy no se van a borrar de la memoria de este Pueblo”. Anuncia que iniciará el camino para dar los pasos necesarios para proclamar la independencia. Aplausos. Termina y él y todo el gobierno catalán comienzan a cantar el himno nacional, Els Segadors, seguido por las miles de personas que se concentran en Plaza de Catalunya. Los pelos de punta, veo a gente llorando mientras canta, pero sobre todo veo caras felices y mucha juventud. Así que nos retiramos al hotel llenos de esperanza en un futuro que ya está aquí.

​Por la mañana las portadas de los periódicos de medio mundo dan cuenta de la represión española y del éxito del Referéndum. Los medios españoles continúan como voceros propagandísticos del discurso unionista. Leemos también los resultados oficiales del Referéndum, facilitados por la Generalitat y que son el reflejo más real de lo ocurrido ayer.

2.020.144 (90,09%) a favor del Si.

176.565 (7,87%) a favor del No.

45.586 (2,03%) en blanco.

20.129 (0,89%) nulos.

770.000 personas censadas en los colegios electorales clausurados por policía española y guardia civiles.

proyecto memorialista

La primavera ha llegado y con ella el florecimiento de las plantas, entre otras, esas amapolas que empiezan a verse, desde ahora y hasta el comienzo del verano, en campos de cereales y caminos. De la misma manera, en Iruñea, continúan floreciendo debates importantes para el futuro de la ciudad, entre otros, el debate sobre la memoria histórica y los diversos elementos, tanto físicos como emocionales, tanto políticos como sociales, que lo componen.

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Uno de esos debates tiene que ser, por fuerza y por necesidad, el de imaginar y llevar adelante un proyecto memorialista para esta ciudad, un proyecto que recoja la memoria histórica de Iruñea y lo haga además mirando a futuro. Un modelo social y de ciudad que mira a futuro tiene que tener presente el pasado doloroso, pero siempre en clave de construcción, de aprendizaje, de reflexión y de creación. Si nos quedamos mirando exclusivamente al pasado, sin otra dinámica que construya, simplemente recordando y teniendo presente ese pasado, por muy importante que sea esto, difícilmente podremos construir futuro. La memoria es un elemento necesario para la construcción de ese modelo inclusivo, de ese modelo que no repita lo ocurrido, de ese modelo que trabaje por el reconocimiento y la justicia para tantas personas , familias y colectivos afectadas por la represión de la dictadura franquista. De eso nadie tiene duda. Pero esa memoria tiene que servir para construir futuro. Tiene que ser una constante mirada al futuro.

Por eso, es de vital importancia unir a la recuperación de la memoria histórica dos elementos que le darían valor de construcción a futuro. Un valor que posibilite, también, que sea una construcción intergeneracional. Que la lleven a cabo las personas que sufrieron la represión franquista, las que vivieron el silencio de la mal llamada transición y quienes nacieron décadas después de la muerte del dictador. Esos dos elementos son el pensamiento y los Derechos Humanos.

¿Y por qué el pensamiento y los Derechos Humanos? Muchas veces me he hecho la pregunta de qué es lo contrario al fascismo, a una dictadura o al pensamiento único. Y siempre, y lo puede comprobar cualquiera que haga ese ejercicio, he obtenido, indistintamente, diferentes conceptos. Libertad, democracia, convivencia, cultura, diversidad, y quizás incluso paz. No cabe duda de que todo eso está y tiene que estar presente, pero creo que la base debieran ser los derechos humanos y el pensamiento.

Derechos humanos y pensamiento porque, si bien el origen de esa dictadura fue la determinación de unas personas en ir contra la libertad y la democracia, el origen del propio fascismo es el desarrollo del pensamiento único y la falta de libertad para pensar diferente, que conlleva, siempre, a la conculcación de los DDHH. El proyecto memorialista de Iruñea tiene que ser un proyecto que impulse la defensa de los DDHH, que vigile las agresiones a los mismos y que abarque más allá de la ciudad. Que sea un proyecto de aprendizaje colectivo, de educación y de estudio, y sobre todo que sea un proyecto que lleve a la práctica el impulso de esos Derechos Humanos. ¿Por qué no trabajar en favor de un proyecto que haga de Iruñea la ciudad de los DDHH? Y junto a ello la defensa a ultranza y sin bagajes de la libertad de pensamiento, libertad que favorecerá la convivencia, el entendimiento, la diversidad y, no cabe duda, la propia paz.

Memoria
Fotografía de Amaia Molinet

Por eso, a mi modo de ver, el continente de todo este proyecto, aún siendo importante, no es el principal debate. Comenzar un debate que debiera ser sobre el contenido, hablando del continente, es una forma demasiado simplista e incompleta de abordarlo. Para mi, incluso, errónea. Simplificar y centrar el debate en si hay que conservar o derruir un edificio, en este caso el llamado monumento a los caídos, es un error político y social. Pretender desviar el debate sobre si un edificio, actual o futuro, tiene que albergar un museo de la ciudad o un museo de la memoria, es hacer dejación de la responsabilidad que tenemos en estos momentos. Las generaciones futuras merecen un proyecto de futuro para esta ciudad, que recupere y mantenga viva la memoria histórica y además lo haga mirando al futuro. El lugar o lugares donde se aloje ese proyecto, siendo importante, no es lo más urgente en el debate. Si caemos en un debate cortoplacista y simplista, estaremos cayendo en la trampa que aún hoy en día el fascismo sigue deseando. Porque para el pensamiento único, siempre será mejor que nos centremos en el árbol y sigamos sin ver el bosque.

Dejemos que las amapolas sigan floreciendo, en el camino, en los campos, o donde sea. Pero que sigan floreciendo.

Artículo basado en la colaboración con el programa de Eguzki Irratia, La eskotilla, del 29 de marzo de 2017.

el fascismo no tiene cabida aquí

La jornada de ayer pasó a la historia como el día en que Iruñea, Pamplona, dio un paso de gigante hacia el respeto y memoria a las víctimas franquistas. Recién pasada la medianoche del 15 al 16, según ha relatado el alcalde Asiron, se iniciaron las exhumaciones de los restos que permanecían en la cripta de “los caídos”, tras la exhumación, hace unas semanas, de los restos del general Mola. Un proceso que se llevó a cabo el día 16 de noviembre, tal y cómo se anunció, con discreción y con el respeto solicitado por las familias. Y llegados a este punto, las comparaciones, en este caso, son necesarias. Ojalá tantas y tantas familias hubiesen tenido la oportunidad de rescatar los restos de sus familiares de las cunetas y simas donde estaban, con tanta pulcritud, diligencia y respeto por parte de quienes gobernaban en aquellos momentos. Afortunadamente, durante décadas, estuvieron los colectivos memorialistas realizando estos trabajos, sin apenas apoyo institucional, pero con una humanidad y dignidad que aquellos que volvían la cabeza ante las cunetas con cadáveres de vecinos y vecinas de esta tierra que creyeron en la Libertad, demostraron desconocer. Vamos avanzando en la recuperación de la memoria sustraída, sin revanchas, pero con la determinación de seguir trabajando hacia el reconocimiento y la justicia.

Y es que, trabajo, todavía queda mucho por realizar. Esta misma semana, el pasado lunes, en comisión municipal, el Ayuntamiento debatió una moción trasladada por la Plataforma contra el Fascismo en la que se solicitaba el apoyo de Iruñea a la manifestación convocada para este mismo sábado y que lleva como lema “Por las libertades, contra el fascismo”. Esta manifestación, convocada por más de 50 colectivos políticos, sindicales y sociales, logró el apoyo mayoritario de los grupos municipales con la única excepción de UPN, que, una vez más, se mostró en contra agitando, de manera desesperada, la bandera de ETA. Es triste ver cómo se agarran a ese palo ardiendo con absoluta desesperación. Lo estamos viendo todos los días. Son ellos los que, en este caso, se quedan como abanderados de una posición tibia en la que siguen sin poder apoyar una manifestación por las libertades y contra el fascismo. Son los hijos de sus padres que siguen empeñados en no pasar página. UPN, que votó en contra de las exhumaciones. UPN, cuya ex-concejala, Paz Prieto, se presentó como representante de los Sanjurjo, que han llegado a amenazar al Ayuntamiento de Iruñea si se ejecutaban las exhumaciones. UPN, que sigue siendo incapaz de defender las libertades para todas y todos. UPN, a la que le es imposible posicionarse contra el fascismo.

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Y es que, señoras y señores de UPN, en esta ciudad, a día de hoy, siguen existiendo expresiones fascistas. Es nuestra labor trabajar para que esas expresiones desaparezcan de una vez. Cuando algunos y algunas señalamos la diversidad de nuestra ciudad como un elemento importante de Iruñea, no lo hacemos porque sí. Creemos en ella y la reconocemos como parte indispensable de nuestra vida, nuestro modelo de sociedad y la Iruñea del siglo XXI. Por eso es necesario expresar nuestra determinación para defender las libertades de todas las personas que viven en Iruñea y mostrar nuestro rechazo más absoluto ante cualquier expresión fascista que se pueda dar en la ciudad. Que sepan quienes berrean su fascismo por ahí, que en esta ciudad no se los quiere. Quienes no apoyan esta manifestación, deben ser conscientes de que son una minoría que se sitúan al lado de los fascistas y frente a quienes creen en las libertades para todas y todos.

El sábado será un día para salir a la calle, para defender lo que defendieron aquellos que acabaron en las cunetas y para rechazar el ideal de aquellos que han sido exhumados de la cripta. Queda mucho trabajo. Hay que seguir impulsando la querella contra los crímenes franquistas, tenemos que iniciar el debate sobre el futuro del edificio denominado de “los caídos” y sobre todo tenemos que seguir trabajando la riqueza y diversidad de esta ciudad. Este sábado, “Por las libertades y contra el fascismo”, estaremos muchas personas. De hecho, estaremos la amplia mayoría de esta ciudad.

hablando de chalets

El Ayuntamiento y la Asamblea de Iruñeko Gaztetxea hicieron pública el viernes, cada cual por su lado, la decisión de la asamblea de aceptar una de las posibilidades que el gobierno municipal del cambio les había puesto sobre la mesa, para llevar el proyecto de local autogestionado a un lugar con mejores condiciones que el que en estos momentos ocupan. La ocupación del edificio de Compañía no fue si no la consecuencia de una realidad palpable en toda Iruñea. La falta de locales para la gente joven en una la penosa situación dejada en esta ciudad tras décadas de políticas municipales anti-juventud de UPN y compañía. Estas políticas estuvieron basadas en la marginación de grandes sectores juveniles, la persecución política, policial y judicial de los sectores progresistas de esa juventud y la represión a cualquier movimiento juvenil que estuviese comprometido con otro modelo social.

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Más allá de la falta de locales, la otra realidad era y es la incomprensión por parte de los poderes y establishment del derecho que tiene la juventud, de manera individual y colectiva, a debatir, construir y poner en marcha dinámicas propias, entre ellas, la autogestión de sus propios proyectos. La gente joven tiene el derecho a llevar adelante sus proyectos sin contar con nadie más, si así lo deciden, de creer en dinámicas más allá de su cabida en las políticas de las instituciones y tiene, sobre todo, el derecho y la legitimidad para construir su propio camino. Por eso, en principio, el proyecto de gaztetxe de Iruñea es bueno, para la juventud, para la sociedad y para la propia ciudad.

Y en estas estamos cuando al conocer la decisión del Ayuntamiento, por cierto, recogida en los acuerdos programáticos tanto del Ayuntamiento de Iruñea, como del Gobierno de Navarra, de ofrecer el llamado chalet de Caparroso para llevar adelante el proyecto de gaztetxe, rápidamente salieron los sectores más reaccionarios a protestar. Las Juventudes del Régimen se lanzaron a las redes con el hastagh #Quieromichalet, en un intento de presentar la oferta como un privilegio cedido solo a una parte de la juventud. Y al leer esos tuits reconozco que me empezó a hervir la sangre. Me entró la mala hostia porque empecé a dar cuenta de todos y cada uno de los privilegios que el Régimen ha disfrutado continua y regularmente a costa de toda la ciudadanía.

Si ellos quieren su chalet, yo también quiero unas cuantas cosas que ellos y ellas han disfrutado. Así que ya pueden empezar a devolver por la vía rápida. Ejemplos hay muchos. Que el OPUS empiece a devolver todos los terrenos que el Ayuntamiento les cedió en los años 50 y 60. En todos esos edificios estoy seguro que se pueden hacer muchas cosas. En el campus se podría construir un parque municipal, para todo el mundo, sin guardias de seguridad ni aparcamientos privados, para el disfrute de todas las vecinas y vecinos de Iruñea. Y en todos los chiringos y clubes que el OPUS tiene repartidos por Iruñea se podrían hacer muchos locales para la juventud. Que el ejército abandone los edificios que ocupa a lo largo de la avenida del Ejército y que se vaya del txoko de la Taconera que ocupa con sus piscinas militares. Que se vaya también el otro cuerpo militar que ocupa esa parte de la avenida Galicia y que coja camino y no pare hasta más allá del Ebro. Esos hijos del Régimen deberían dejar de mirar a otro lado cada vez que el Arzobispado inmatricula iglesias, monasterios, terrenos y casas a lo largo y ancho de la geografía navarra. Y si tuviesen un poco de memoria, no ellos pipiolos, si no sus padres y abuelos, comenzarían a devolver lo robado y saqueado tras la victoria fascista después de la sublevación militar del 36. Son muchas casas, terrenos y propiedades las que deberían empezar a devolver a sus dueños y dueñas. Quizás incluso tendría que empezar a repartir las ganancias de sus propios negocios familiares, negocios que robaron a los vencidos tras la victoria fascista del 39. Igual sería el momento en el que los bancos y entidades financieras tendrían que empezar a restaurar las propiedades a las personas desahuciadas en todos estos años. Ese es el chalet del que han disfrutado y a día de hoy siguen haciéndolo por el hecho de haber sido los vencedores.

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Que no tengan el valor de hablar de eso. Que no tengan la vergüenza de pedir un chalet. Aquí no se ha dado nada. Aquí lo único que se ha hecho ha sido empezar a paliar el desastre dejado por las políticas de sus partidos.

A las y los del gaztetxe mucho ánimo. Es posible que a veces tengamos diferentes puntos de vista, pero el punto de partida siempre será el mismo. La juventud de Iruñea y de cualquier lugar tiene todo el derecho del mundo a llevar adelante sus proyectos, sus dinámicas y sus objetivos y a utilizar los instrumentos que sirvan para ello. Por mi parte, en lo que se pueda, ahí estaré para ayudar. Biba zuek!

un barbero a ritmo de danza húngara

En 1940 se grabó una película con un mensaje claro contra el fascismo que en ese momento se abría paso en Europa en medio de una guerra que enseguida se iba a convertir en mundial. En esos momentos EEUU todavía no estaba en guerra con Alemania, pero poco faltaba. El genial Charles Chaplin dirigió y protagonizó esta memorable película, la primera del director con diálogos y sonido, titulada El gran dictador y que cuenta con unas cuantas escenas para ser recordadas. Para la posteridad quedan la escena del dictador jugando con el globo terráqueo o el final con un discurso contra las guerras y las dictaduras. Hablando de dictaduras, la cinta estuvo prohibida en el Estado español hasta después de la muerte de Franco, estrenándose en 1976.

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La escena que quiero señalar en esta entrada es la del barbero judío afeitando a un cliente al ritmo de la Danza húngara nº 5 de Johannes Brahms. El caso es que comienza la escena con una radio desde donde se emite la danza húngara de Brahms y vemos al cliente ya sentado en la silla. Al ritmo de la música el barbero va preparando y afilando la navaja que va a utilizar, enjabona la cara al cliente, le afeita, le da la loción y finalmente le quita el babero y le pone el sombrero para pedirle, finalmente, que le pague. El cliente se muestra al principio extrañado, después asustado y finalmente sorprendido del buen trabajo. Paga y se va rápidamente. Esta es la divertida escena:

Originalmente las 21 danzas de origen húngaro fueron compuestas, entre 1858 a 1869, por Johannes Brahms, para ser interpretadas al piano a cuatro manos y exceptuando las danzas 11, 14 y 16, el resto están tomadas del folclore húngaro. Después, de algunas de ellas, hizo versión para dos manos e incluso de otras, como la 1, la 3 y la 10, hizo versiones para orquesta. ¿Y de la número 5, que es la protagonista de la escena? Pues no, no hizo esa versión. Es más, la versión que suena en la película y que es la que suelen tocar las orquestas, es una orquestación de otro gran compositor, el bohemio Antonín Dvořák. En fin, que la obra es de Brahms y la versión de Dvořák. No pasa nada.

De las interpretaciones existentes voy a proponer dos. Evidentemente una a piano y otra en versión orquestal. La de piano es una contagiosa grabación de Walter Klien y Alfred Brendel, en la versión original a cuatro manos. Es de las primeras grabaciones en estéreo y quizás el sonido no sea el mejor, pero la interpretación es sublime.

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La versión orquestal es la de la Orquesta Sinfónica de Budapest, dirigida por István Bogár, para el sello Naxos, y con una interpretación espontánea, viva y llena de color.

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Me despido con un vídeo de la interpretación a dos manos que hizo, en los Proms de la BBC, en el año 2011, el joven pianista inglés, Benjamin Grosvenor:

se acabó la mascarada

Desde esta ciudad que UPN se empeña en convertir en dos, la blanca y la negra, la buena y la mala, cuando día tras día cada vez es más la gente que reconoce quién es el corrupto, poltronero y maleante que, tras quitarse la careta, ha dejado ver su verdadera cara fascista, esa que, algunos, no hemos dejado de ver jamás; desde esta ciudad, digo, vuelvo al necesario ejercicio de reflexión para poder ir más allá de la arremetida fascista y poder ver cuáles son las intenciones de esta bestia herida.

Los que han estado robando durante años, los que han hecho de Navarra su cortijo, esos que hundieron la CAN, los mismos que se han dedicado a la política del ladrillo construyendo circuitos y trenes que no van a ninguna parte, los que, como aquéllos reyes absolutistas, se empeñaron en hacer su pabellón de arena y que sin inaugurarlo lo único que recoge es podredumbre, tanta como son capaces de darle los corruptos, señal inequívoca de que ese castillo de naipes lleno de poltronas empieza a desmoronarse; esos que, mientras se dedican a desnaturalizar las fiestas pretender meter las mismas en un museo que nadie quiere y que nos ha costado, solo la idea, seis millones de euros en esta tierra con 50.000 personas sin empleo. Los mismos que se empeñaron en regalar terrenos de la ciudad al Opus, ese hermano de colegio mayor que se dedica a salvaguardar desde la sombra, mediante un adoctrinamiento disfrazado de intelectualidad, los intereses de la Navarra rancia, corrupta y mangante. Esa que, no lo olvidemos, es la Navarra del 36, la cunetera, la que llenó sus tercios a costa de amenazas, de ignorancia y de falsa beatitud; la Navarra del 78, la que asesinó a tiros en las calles de esta ciudad; la Navarra que encarceló insumisos, la que creó leyes para marginar su propia lengua, la que persiguió con saña y criminalizó a la juventud comprometida; esa Navarra que condena a dos años de cárcel por tirar tartas y se alía con los del Duque de Ahumada para atacar mediante mentiras y falsos informes un modelo público de la educación. Esa es la Navarra que estos días se quita la careta con chulería, como solo lo pueden hacer los matones.

Campando a sus anchas

En Nafarroa el viento del cambio lucha por llegar a todos los txokos de esta tierra saqueada. Algunas y algunos ya hemos abierto nuestras ventanas de par en par para que la alternativa real y transformadora vaya impregnando con ilusión y optimismo hasta los rincones más escondidos. Porque existen posibilidades más que reales de conseguir desalojar a esos que de la noche a la mañana hicieron creer que pasaban de cuneteros a demócratas, los mismos que de un día para otro hicieron ver que se conformaban con pasar del “ordeno y mando” al “acepto la mayoría”, aquéllos que cambiaron los cuarteles por parlamentos. Pero esa gente nunca, jamás, creyeron ni aceptaron la posibilidad de una verdadera democracia para esta tierra. Ni para esta, ni para ninguna. La democracia como expresión de la libre decisión del pueblo es algo que ni quieren ni aceptan. Esa expresión en donde podamos participar de lo que se decida, hablando y debatiendo entre vecinas y vecinos, colaborando en auzolan u organizando un referéndum. Pero ese concepto de democracia es un concepto que para esa gente es sinónimo de rojos, obreros, republicanos, nacionalistas o abertzales. Esa no es su democracia. La suya es la que, por un puñado de votos cada cuatro años, les permita seguir robando, cobrando dietas y engordando sus bolsillos a costa de nuestro dinero. Navarra tierra de chorizos.

Hoy más que nunca la mafia del régimen ve peligrar seriamente sus rentas. ¿Qué pasará el día que doña Barcina no esté en el Palacio de Diputación? ¿Por dónde empezará a salir el olor nauseabundo de las alcantarillas forales? ¿Qué pasará con ese Diario golpista que se mantiene a fuerza de subvenciones y propaganda gubernamental? ¿Qué harán todos los que viven gracias al pesebre que les dan? ¿A dónde irán a hacer el besamanos toda esa corte empresarial que han engordado a costa de proyectos faraónicos entre canapé y canapé de las recepciones?

Todo eso y más, mucho más, porque estoy seguro que no nos podemos ni imaginar lo que hay ahí, todo eso es lo que esa gente va a perder en muy poco tiempo. Es mucho lo que pierden. Y van a intentar, utilizando todos los medios y quitándose las caretas de “demócratas de toda la vida”, impedirlo.

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Es más, han empezado ya. Ahora son el profesorado de la enseñanza pública del modelo D, ese modelo que recibe premios a la calidad, ese modelo que una y otra vez UPN ha intentado desprestigiar a base de argucias legales, a base de no potenciar la propia opción de enseñanza en ese modelo. Pero esos eran otros tiempos. Eran los tiempos de la careta. Ahora son los tiempos de “agárrate a la poltrona y sigue chupando”, y en estos tiempos no hay caretas que valgan. Por eso acuden, una y otra vez, al único tema que les ha servido para mantenerse tantos años de mangantes. El todo es ETA sigue en pie. Pero el tema ya no está y siguen empeñados en hacer como que sí. Es lo mismo, les da igual. Tienen los medios de siempre, los que durante años hicieron creer que 40 años del silencio de los paredones habían sido “40 años de paz”; los que en el 36 saludaron a las cunetas con un “Viva España”; los mismos que entonces confeccionaban listas negras de maestros y maestras y hoy se dedican a mentir una y otra vez diciendo que las escuelas de modelo D son un nido de violencia; los mismos que se dedican a hablar de boicots al txupinazo cuando en realidad quieren decir persecución ideológica y conculcación de derechos; esos mismos que ponen en un gran titular que el paro ha descendido en 200 personas un mes para meter entre líneas que es alrededor de un 18% de la población la que está sin trabajo.

¿Y qué nos queda a nosotras y nosotros? ¡Nos queda todo! Nos queda la ilusión por cambiar esta podredumbre por aire fresco; nos queda seguir trabajando para tener mejores condiciones laborales; nos queda seguir con el compromiso de impulsar los derechos de las y los euskaldunes; nos queda seguir colaborando entre diferentes para lograr una sociedad que conviva desde el respeto; nos queda trabajar para que las instituciones sean verdadera voz del pueblo y no la cueva de Alí-Babá; nos queda cambiar esta sociedad para que mujeres y hombres tengamos las mismas oportunidades en igualdad de condiciones; nos queda una ingente labor por cuidar y revivir esta tierra contaminada que ya no puede mantenerse por si misma; nos queda paralizar y debatir sobre nuestras infraestructuras futuras; nos queda decidir qué queremos para nuestro futuro. Nos queda, sobre todo, seguir ilusionando a más y más personas para que participen en la construcción de esta alternativa de cambio que es un hecho.

Y todo esto pese al totalitarismo del 36, del 78 y del 13.