un paso sincero

Cuando Joseba Asiron fue elegido alcalde de Iruñea, en sus primeras palabras, tras agradecer el esfuerzo de miles de personas que con movimientos y luchas en la calle habían logrado ese hito y después de dejar claro que pretendía ser un alcalde para todas y todos, hizo una especial mención a las víctimas de la violencia en nuestra ciudad. Sus palabras fueron, “Realizaré un especial esfuerzo en relación con todas las víctimas y con su derecho a la memoria, a la justicia y a la reparación” y después finalizó haciendo suya la leyenda que preside la entrada principal de la casa consistorial, “La puerta está abierta a todos pero sobre todo el corazón”. No era, ni mucho menos, una pose.

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En estos dos años y medio de gobierno municipal del cambio ha habido amplia muestra de ello. El recorrido realizado por el ayuntamiento en relación a la memoria histórica y recuperación de la memoria de todas las víctimas producidas por el golpe de estado fascista y los años de la dictadura, ha sido ejemplar. Iruñea se ha puesto a la vanguardia de las ciudades en ese trabajo necesario del fomento e impulso de la convivencia. A través de un convenio con un equipo de trabajo formado por investigadores de la UPNA, abrió la oficina de la memoria, que se encargó de recoger los testimonios de las personas y familias de personas represialiadas por el franquismo y con una buena muestra de esos testimonios se llevó el caso a los tribunales interponiendo una querella. Iruñea ha liderado el grupo de ciudades del Estado que están trabajando en torno a la memoria histórica y la presentación de querellas criminales. El lunes mismo, el alcalde Asiron dará traspaso de ese protagonismo a la ciudad de Barcelona en un acto que contará con la presencia de otros alcaldes y alcaldesas. Durante este tiempo se han hecho homenajes a los concejales y funcionarios municipales asesinados durante el golpe fascista, se ha participado en los actos que año tras año se celebran en la Vuelta del Castillo el 14 de abril, se ha puesto el nuevo nombre a la Plaza de la Libertad, se han exhumado los restos de generales franquistas de la cripta del edificio dedicado a la memoria de las personas que llevaron a cabo el sangriento golpe militar de 1936, y en los últimos días se ha conocido que en las próximas semanas se pondrá en marcha el proceso de reflexión sobre el futuro del edificio que albergó los restos de los generales fascistas genocidas, Mola y Sanjurjo.

En cuanto a la memoria más reciente, se ha participado, por primera vez de manera oficial, en el acto en memoria de Germán Rodríguez que se celebra delante de su monolito cada 8 de julio, en el acto que recuerda a José Luis Cano y en el acto que año tras año sus vecinas y vecinos dedican a Ángel Berrueta, panadero de Donibane muerto por un policía español. Se ha reunido, también, de manera discreta, con otras víctimas y el Ayuntamiento se ha posicionado por primera vez contra la política de dispersión. De la misma manera se ha participado en el acto en recuerdo del concejal Tomás Caballero. Así mismo ha acogido la celebración de una jornada organizada por el Foro Social por la Paz, sobre la implicación delos ayuntamientos en la reconciliación. Son pasos necesarios que había que ir dando y que no son si no el comienzo de una amplia dinámica en favor de la convivencia y por el reconocimiento y reparación de todas las víctimas por causa de la violencia en nuestra ciudad.

PRESENTACIÓN DE CONCLUSIONES DEL IV FORO SOCIAL EN PAMPLONA

Siguiendo este camino, ayer se dio un nuevo paso. En cumplimiento con el mandato del pleno, que hizo suya la petición del Gobierno de Navarra, ayer fueron colocadas dos placas en recuerdo a dos víctimas de ETA. Tras un trabajo silencioso y discreto, alejado de los micrófonos y cámaras, después de haber estado con las familias (el alcalde personalmente) y recibido su permiso, Alfredo Aguirre y Ángel Postigo tienen ya placas en su memoria. Otra familia con la que se estuvo declinó la oferta por razones “políticas” y una cuarta decidió por razones personales no dar el consentimiento. Una quinta familia no quiso hablar con el alcalde.

Más allá de la colocación de unas placas y de la inscripción que aparezca en ellas (el nombre, la fecha y la leyenda “víctima de ETA”, en euskera y castellano), la cuestión es que, por primera vez, de manera individual, dos víctimas han recibido su reconocimiento por parte del Ayuntamiento de Iruñea. Es el comienzo de un recorrido que nos llevará, que nos tiene que llevar, al reconocimiento del resto de víctimas de ETA, así como del reconocimiento de las víctimas de fuerzas policiales, parapoliciales, de la política de dispersión y de la motivación política.

Este comienzo ha sido realizado de manera impecable, discreta y con grandes dosis de humanidad, como no puede ser de otra manera. Creo sinceramente que ese es el camino que tenemos que seguir recorriendo. Lo dijo ayer Joseba Asiron: “si no es por nosotras y nosotros, por lo menos por nuestras hijas e hijos”.

¿somos conscientes?

El miércoles acompañé al alcalde de Iruñea, Joseba Asiron, a Gasteiz, a participar en una jornada organizada por las compañeras y compañeros de EH Bildu de la capital alavesa. Una jornada que llevaba como título Dictadura franquista: impunidad o justicia y que ahondó en el modelo emprendido en Iruñea de cara a recuperar la memoria en este periodo. Las más de 100 personas que se reunieron en la Plaza de la Provincia, frente a las Juntas alavesas, escucharon y agradecieron el recorrido que el alcalde hizo al respecto.

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Iruñea, ciudad de 200.000 habitantes, y que en el 36 contaba con 40.000, cuna de fraguas, cálculos y preparaciones del golpe militar contra un gobierno democrático y que, pese a no tener un frente de guerra en los años siguientes al golpe, asesinó a 300 vecinos fusilándolos y golpeó mediante la represión directa a más de 5000 vecinas y vecinos. Pasaron 40 años de represión y otros 40 de silencio, porque, pese a la mal llamada Transición, estos asesinatos y persecuciones ideológicas no tuvieron, en casi 80 años, ningún tipo de reparación por parte de instituciones y gobiernos. Y Joseba ahondó en la necesidad de avanzar hacia la reconciliación y la convivencia en una ciudad que había visto morir violentamente a 300 vecinos por parte de la Dictadura franquista, 27 por parte de ETA y 4 por parte de fuerzas policiales.

Y es que la convivencia ha sido la base en todo movimiento emprendido desde el Ayuntamiento del cambio. Ese es el objetivo principal en el cambio de denominación de la antigua Plaza de Conde Rodezno a Plaza de la Libertad, porque era inconcebible que en esta segunda década del siglo XXI todavía existiese una calle dedicada al primer ministro de Justicia franquista, que firmó más de 50.000 ejecuciones en el tiempo en el que desempeñó su cargo. La convivencia fue también el leitmotiv para la exhumación de los generales golpistas e ideólogos de su dureza y represión, Mola y Sanjurjo. Una exhumación que se hizo con el respeto que todavía hoy miles de fusilados no han tenido y siguen esperando en las cunetas y fosas por todo el Estado. Y la convivencia fue, junto a la memoria y la justicia, el objetivo principal en la creación de la Oficina de Víctimas que estuvo abierta varios meses recogiendo las declaraciones de personas represialadas y los testimonios de familiares de fusilados. El alcalde dio especial importancia al convenio de colaboración firmado con la UPNA y el equipo de trabajo del historiador Emilio Majuelo.

Posteriormente fue el turno de Carlos Otxoa, antiguo concejal en Iruñea por Euskal Herritarrok y miembro destacado del movimiento memorialista de Nafarroa. Porque si algo ha quedado claro es que para que ocurriese lo que acababa de contar Joseba Asiron tuvieron que darse dos circunstancias y un hecho. La primera circunstancia fue la llegada de un Ayuntamiento del cambio formado por un gobierno municipal de fuerzas progresistas y la segunda, aunque primera, sin duda, en importancia, el trabajo realizado durante décadas por las organizaciones que trabajan la Memoria Histórica, porque sin ellas todo eso habría sido imposible de realizar. El hecho fue la necesaria colaboración entre estos colectivos y el Ayuntamiento.

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Carlos se refirió y ahondó en la presentación de la Querella contra los crímenes franquistas, conocida también a veces como Querella argentina, que fue presentada en marzo por el propio Ayuntamiento. Esto supuso situar a Iruñea como referencia internacional en la dinámica por recuperar, no solo la memoria, si no la justicia debida a todas las personas represaliadas y en el camino hacia la reparación de todas ellas.

Pero Carlos hizo una referencia que me dio pie a la reflexión y a la certidumbre en la necesidad de que nunca se olvide lo sucedido. Carlos dijo si éramos conscientes de lo que había supuesto la represión franquista, concepto que, si no se ahonda, corre el riesgo de quedarse en una expresión más, sin matices que le doten de humanidad. La represión franquista supuso 300 asesinados en Iruñea, fusilados muchos de ellos contra los muros de la Ciudadela iruindarra, más de 5000 represialados directos, desaparecidos, personas que fueron torturadas, encarceladas, despedidas de sus trabajos, humilladas públicamente, como todas aquellas mujeres que fueron obligadas a pasear por la Plaza del Castillo después de haberles obligado a beber aceite de ricino y mientras se cagaban piernas abajo para disfrute de todas las personas que asistían al espectáculo. Hubo personas que perdieron sus negocios, requisados, esto es, robados, por los vencedores golpistas, hubo, desde luego, quien enfermó y murió a causa de esa represión, quien tuvo que abandonar a sus hijos, quien tuvo que dejar la escuela porque había que trabajar para llevar unas pesetas a casa, quien se quedó en casa, sin salir, durante años. Hubo personas obligadas a hacer trabajos forzados, como esclavos, y hubo personas, muchas, que fueron obligadas a callar, a guardar silencio y a compartir la vida con quienes en realidad se la habían arrancado de cuajo. Todas ellas eran personas, con familias, con sentimientos, con vidas, que iban a jugar a cartas, que compraban en la plaza, que jugaban en los parques de la ciudad y que sufrían para ganarse el sueldo. Personas. ¿Somos conscientes de eso?

La verdad, la justicia y la reparación son necesarias para recuperar una parte de nuestra historia, desde luego, pero son, sobre todo, imprescindibles para recuperar la dignidad de muchas vidas, individuales y colectivas, que en un momento, a partir de julio de 1936, fueron borradas, tachadas y silenciadas. Por todas ellas y ellos y por nosotras y nosotros, por la convivencia, es necesario seguir trabajando en favor de la memoria y la justicia. En Gasteiz lo van a hacer. En Iruñea tenemos que seguir haciéndolo.

libertad

Hoy, 14 de abril de 2016, día en el que algunas personas celebran su República, día en el que otras celebramos también aquella República, esa idea llena de democracia, con el convencimiento de que algún día también nosotras y nosotros podremos celebrar nuestro Errepublikaren Eguna, este día, por fin, tras décadas de vergüenza y escarnio, una plaza de Iruñea ha dejado de llevar el nombre de un ministro franquista. Hoy la plaza Conde de Rodezno ha pasado a denominarse Plaza de la Libertad-Askatasunaren Enparantza.

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Han sido años de reivindicación popular, de trabajo comprometido desde algunos grupos memorialistas y de dinámicas políticas para que esta plaza cambiase de nombre. Muchos años también de férrea oposición de UPN y PP, que se negaron, hasta que no han tenido más remedio, a quitar el nombre de ese ministro franquista. Llegaron, incluso, a falsear una sentencia judicial, con triquiñuelas, diciendo que era el nombre de un condado, en este caso enraizado en Cáceres. Todos sus movimientos fueron exclusivamente para evitar quitar el nombre de un señor que fue el primer ministro de “Justicia” y cuya mano firmó la sentencia de muerte de miles de personas. Fue uno de los 35 imputados por crímenes contra la humanidad del auto del 16 de octubre de 2008, del Juzgado Central de Instrucción nº 5 de la Audiencia Nacional, contra varios dirigentes de los primeros años del franquismo. A UPN no le importó en absoluto. De ninguna manera quiso retirar el homenaje que le hicieron y le hacían ostentando el nombre de una plaza de Iruñea.

Tuvo que llegar el gobierno municipal del cambio, presidido por Joseba Asiron, para que ese personaje franquista, defendido hasta la saciedad por UPN, dejase de poner nombre a la plaza iruindarra. Más allá de la propuesta inicial, finalmente, en Pleno, se decidió que fuese  Libertad el nombre para esa plaza. Libertad. Askatasuna. No es solo un nombre, sin más. Es un concepto, un valor, al que hay que dotarle de contenido todos los días. No un contenido vacío, si no un contenido real. Libertad individual y colectiva. Libertad para las personas, para ejercer sus derechos, para reivindicar nuestros sueños y para luchar por nuestros valores. Libertad para elegir nuestro camino, nuestro presente y nuestro futuro, para ejercer la memoria tantas veces ninguneada. Libertad para sonreír en la construcción de un modelo social solidario, justo e igualitario. Libertad para llorar nuestros fracasos, nuestra historia y nuestras cunetas. Libertad para creer en la esperanza, la lucha y el compromiso. Libertad. Askatasuna.

El acto ha comenzado a las 10.30, con presencia de todos los grupos municipales. Los de UPN, en cierto sentido, obligados a estar en el acto, se han situado detrás del todo, escondiendo sus vergüenzas y su amargura. Han perdido. Ha ganado el pueblo. La libertad desde hoy extiende su significado en toda la plaza y de ahí a toda la ciudad. Queda mucho por hacer. Queda mucho para que la Libertad extienda del todo sus alas. Sigue presente un edificio monumento a la barbarie fascista. Siguen los cuerpos asesinos en la cripta. Sigue la amargura de quienes han visto cómo, irremediablemente, a pesar de haberlo obstaculado constantemente, el nombre de quien representaba aquel modelo social que mantuvieron durante décadas ha sido borrado de nuestra ciudad. Queda la amargura de algún diputado de UPN que intenta tapar su incompetencia en Madrid, insultando al Alcalde, y por lo tanto a toda la ciudad, a través de las redes sociales. Es lo único que les queda.

Para el resto, para la ciudad, para nuestra historia, queda la Memoria. Queda la Justicia. Queda la Libertad.

Postdata. Mientras tanto, la portavoz de ese partido que gobernó 8 años en Iruñea con Balduz, otros 4 en un gobierno de Chorraut, ese partido que dio la alcaldía a Barcina y que apoyó y sostuvo gobiernos forales de los hijos políticos del Conde de Rodezno, la señora Esporrín, del PSN, imagino que en otro episodio de frustración particular, se dedica al me pico y no respiro a través de las redes sociales. Estos son otros que no pueden aguantar que haya sido un alcalde de EH Bildu, un alcalde un gobierno del cambio, quien haya quitado el nombre del ministro fascista.

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Si en algo se ha caracterizado el Régimen ha sido en fabricar su propia realidad, a su gusto, y extenderla por todos los rincones de Navarra. Para ello han contado siempre, a base de talonario, con la colaboración de diferentes medios de comunicación y, no lo olvidemos, algunos periodistas que, de forma entusiasta, se han dedicado a ser los voceros oficiales de ese buen pagador que era y es el Régimen. Para ello no han dudado en emplear todas las tácticas posibles y una de esas tácticas ha sido la de repetir y repetir hasta la saciedad una idea para que quedase en el subconsciente de el mayor número de personas posible. Así, los abertzales de Iruñea no queremos nuestra propia ciudad, desconocemos su historia y la ensuciamos con cada cosa que hacemos. Las gentes de izquierdas somos protestones y solo nos mueven las dinámicas en contra de algo. El euskera es una lengua que los partidos abertzales nos empeñamos en imponer por la fuerza a gente que no la quiere y así con diferentes ideas que machacan insistentemente, día a día.

Gure Esku Dago. Plaza Ayuntamiento.

La realidad es que a la gente que somos abertzales nos gusta nuestra ciudad, pero no nos gusta la ciudad gris y con ciudadanía de primera y segunda que el Régimen había construido para si mismo. La historia de Iruñea ha sido sistemáticamente tergiversada, manipulada y ocultada por el Régimen, porque esa historia nos habla de la capital de un estado soberano, de unos habitantes controlados por los conquistadores y de un movimiento social y político que no interesa que se conozca. La suciedad que más nos molesta es la de la podredumbre ética, moral y democrática que se cobijaba en despachos, sacristías, rotativas y cuartelillos, pero esa suciedad no es tan fácil de limpiar con una simple barredora. Las gentes de izquierdas protestamos porque no nos gusta lo que hay, lo que vemos, lo que tenemos, y porque queremos un lugar para vivir, para convivir mucho mejor del que existe, para nosotras y nosotros y para todas las personas del mundo, por eso nos ponemos detrás de la pancarta contra las guerras, las violaciones, los EREs, las especulaciones, la corrupción y las prohibiciones. Pero también participamos en dinámicas que crean nuevos proyectos que ponen su granito de arena para que este mundo sea un poco mejor. Son pequeños y grandes auzolanes que limpian las riberas de los ríos, que apoyan la escuela pública de calidad, que desentierran nuestra memoria de las cunetas, que trabajan por un modelo festivo más popular, que lucha por los derechos de las mujeres, que carga camiones de ropa para los refugiados o que paraliza desahucios a pie de calle. Somos la gente que está orgullosa de vivir en una ciudad con dos lenguas, que cree en esa riqueza y que la ve como una oportunidad para las relaciones, para la convivencia y para la sinergia. Esa es la gente a la que yo pertenezco, con nuestras miserias y sobre todo con nuestra ilusión, una ilusión que por mucho que los tristes señores del Régimen viviesen siglos y siglos no podrían conocer en toda su existencia.

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Y frente a esta auténtica maravilla, frente a este poder imparable de las personas felices y alegres, la amargura del Régimen trata de paralizarlo todo con sus mentiras, sus manipulaciones y sus engaños. No se dan cuenta que, por mucho que den la orden de manipular hasta en los titulares de su panfleto, ni el engaño, ni la mentira ni la manipulación pueden hacer ganar a una ciudad. Porque de eso se trata, de que la ciudad gane. Aquí no estamos hablando de ir contra el que piensa diferente al otro. De nada sirve esconder en las páginas de un periódico los aciertos de un Alcalde y los logros de un Ayuntamiento del cambio o exagerar e inventar polémicas falsas y estériles que sigan machacando en la idea principal de lo malos que son los que están gobernando ahora. Aquí de lo que se trata es de que podamos construir, entre todas y todos, una ciudad en donde las vecinas y vecinos, en igualdad de condiciones, podamos convivir y aprovechar las oportunidades que la vida nos da, ayudando y solidarizándonos con quien se le ha negado hasta la más mínima oportunidad. La Justicia tiene que ser algo más que una estatua a las puertas del Ayuntamiento. La Justicia debería ser la base y el objetivo por el cual todas y todos avanzásemos en unión para la construcción de un mundo mejor.

No me gustaría que nadie me recordase como un ser mezquino cuyo único objetivo fuese mi interés particular. Desgraciadamente hay quien se guía exclusivamente por ese interés. Y eso queda en la memoria, en la más cercana y en la de los tiempos. Ellos verán. Mientras tanto, los demás, las demás, sigamos construyendo la nueva Iruñea. ¡Queda mucho por hacer!

Cuentan que esta semana las personas que trabajan en el Diario de Navarra han recibido la orden de titular Pamplona cuando la noticia sea buena y poner Bildu cuando la noticia sea la base para una polémica interesada. Goebels estaría orgulloso de ellos. Me imagino que Mola, también.

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la sonrisa

En esta ciudad tan aficionada a los momenticos, que para que la gente de fuera lo entienda, son esos momentos que, por la conjunción de emociones, sentimientos e historia, la ciudad se ve representada, de una manera u otra, en ellos. El sábado se vivió un momentazo de los que van a pasar a la historia de la ciudad. Además fue un momento marcado por la sonrisa permanente de la gente.

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La Plaza del Ayuntamiento se llenó como muy pocas veces se ve aparte del 6 de julio, y se llenó de gente de todas las edades, cada cual con su sentimiento particular y todo el mundo con una emoción principal: alegría. Si alguien, desde fuera, intentase definir con una palabra lo vivido el sábado seguramente utilizaría esa palabra. Las caras de la gente que estaba en la plaza era de inmensa alegría, como pocas veces se ve. Y la alegría se debía a dos aspectos fundamentales:

  1. Se materializó el cambio en Iruñea, un cambio que, sin duda, está lleno de esperanza para muchísima gente. Es momento de gestionar, de gobernar y de poner en marcha políticas inclusivas para toda la ciudad.
  2. Quienes han estado hasta ahora gobernando desde la exclusión, han pasado al rincón de pensar y tendrán, desde la oposición, que reflexionar cuál es su mejor manera de aportar a esta ciudad. Es parte del sistema democrático. Ni más ni menos. Quien no lo entienda, no entiende de qué va esto.

El sábado, como decía, esa alegría se traducía en las caras de la gente, en los abrazos y besos dados y recibidos y en el recuerdo de todas las personas que ya no están. Muchas fueron las personas que decíais que pensabais que ese momento no lo ibais a conocer. Han sido años, décadas, de espera, de espera activa, desde el compromiso y desde la lucha, desde la resistencia y desde la construcción.Yo me acordé también de muchas personas que, de una manera u otra, han hecho posible esto y a ellas mi reconocimiento y admiración. La otra traducción de la alegría fue el alivio al ser testigos de la marcha de UPN del gobierno municipal desde donde han gobernado exclusivamente para una parte de la ciudad, excluyendo a la otra. A mi me gustan más los mensajes en positivo, y así lo señalé el propio sábado, pero los pitos a UPN y el “agur UPN” o “UPN kanpora” no son más que la exteriorización de ese alivio, un alivio generalizado. El sábado en la plaza Consistorial no hubo insultos, ni mucho menos se zarandeó a nadie, como pretenden hacer creer. Este mensaje, que es el único que tiene UPN, pueden hacerlo valer del Ebro hacia abajo, aunque, para su desgracia, ya ni eso. Aquí ese mensaje, no solo ya no llega, si no que está teniendo el efecto contrario. Donde sí hubo insultos fue en una concentración en el Paseo de Sarasate.

Es momento de canalizar toda esa alegría en el trabajo que tenemos que hacer, en el Ayuntamiento y sobre todo en la calle, para llevar adelante el nuevo modelo para una sociedad más justa, solidaria, paritaria y constructiva. Una ciudad para convivir desde el respeto a la diversidad. En ello estamos y a ello vamos a animar a todo el mundo. Pero, por favor, que no se nos borre esa sonrisa que tenemos en la cara desde el sábado, porque esa sonrisa será el mejor ejemplo de que estamos haciendo bien las cosas.

¡Por Iruñea, por Pamplona, sonreíd!

un país de solidaridad

Estamos a mediados de enero y la vida transcurre sin prisa pero sin pausa y aunque en nuestro Pueblo la mayoría social y política quiere seguir avanzando con determinación hacia un futuro más justo sigue habiendo quien pretende parar esta corriente de solidaridad que se llama Euskal Herria sin querer darse cuenta que eso, simplemente, es imposible.

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Han sido días de solidaridad porque si este Pueblo se llama el País del Euskara por su idioma, debería llevar el sobrenombre de “Solidaria”, porque ese es quizás el valor humano, personal y colectivo, que más le ha caracterizado históricamente y más en las últimas décadas. El pasado sábado 10 de enero, nuevamente, tal y como se ha hecho en los últimos años, decenas de miles de personas dieron la bienvenida al nuevo año reclamando el respeto a los derechos de las presas y presos políticos vascos y exigiendo el fin de la política criminal de dispersión. Fue una marcha que ocupó nuevamente las calles centrales de Bilbo con un grito silencioso y unánime exigiendo que el Estado español y su gobierno den un giro de 180º y empiecen a poner en marcha políticas respetuosas con los Derechos Humanos y que permitan avanzar en el largo camino que nos queda hacia la justicia, la decisión, la convivencia y la paz.

Apenas dos días después asistíamos, en medio de la impotencia y de la rabia, a la detención de 16 personas en Euskal Herria. De nuevo una operación, continuación hasta en el nombre, de la razia policial que se desarrolló hace justo un año y cuyo objetivo primero era y es la asistencia jurídica de que las presas y presos vascos disponen. El objetivo principal puede encuadrarse en los intentos, cada vez más desesperados, del gobierno del PP y del Sistema español para seguir entorpeciendo, no solo el camino hacia la resolución del conflicto, si no la determinación mayoritaria para lograr un cambio social y político que de la vuelta al País. Repetimos imágenes y respuestas que se empeñan en no dejarnos olvidar y otra vez tuvimos que esperar detrás de una valla policial mientras registraban los despachos de abogados y abogadas. De nuevo nos concentramos frente a la sede del Partido Popular gritando al unísono Je Suis Basque, a ese partido cuyo presidente, y jefe del gobierno español, vimos en el acto propagandístico que prepararon al albor de la manifestación de apoyo al semanario Charlie Hebdo. La misma persona que, aunque sea propagandísticamente, participaba en una manifestación a favor de la libertad de expresión en el Estado francés, al día siguiente daba un golpe a las libertades y al derecho de defensa, maquillado con un supuesto delito fiscal.

Una de las fotografías de esa operación que ha quedado para siempre en la retina de los ojos de este Pueblo fue la de los agentes de la Guardia Civil contando el dinero recaudado en la manifestación del sábado, como salteadores de caminos, cual botín de mangantes, sin darse cuenta que podrán robarnos todo el dinero que sea, de hecho sus jefes lo hacen todos los días, pero lo que nunca van a poder quitarnos es la solidaridad que inunda Euskal Herria. La otra es la de Jaione Karrera sonriendo, desbordando dignidad, y sonriendo mientras era introducida detenida en el coche policial. Me quedo con esa sonrisa que da mil vueltas a quien es capaz de robar a un Pueblo y a quien intenta día a día dejar sin salida a todo un Pueblo. Ayer por la noche empezaron a salir en libertad algunas de las personas detenidas. En el día de hoy siguen volviendo a sus casas y a sus despachos de abogados el resto de detenidos y detenidas.

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Intentan atrapar y parar la corriente de un río de solidaridad robando incluso el fruto de la propia solidaridad, sin saber que lo único que nos roban es el dinero, porque la solidaridad sigue y seguirá marcando en gran medida los pasos que con determinación va a seguir dando este Pueblo. El sábado volveremos a inundar de solidaridad esta vez Donostia, en favor de los DDHH, la resolución y la paz.

He leído esta mañana algo que ha escrito Iker Casanova en su perfil de Twitter que creo resume perfectamente lo vivido estos días:

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Este artículo está tomado de una colaboración para el programa La escotilla, de Eguzki Irratia, que ha sido emitido hoy miércoles 14 de enero.

¿por qué voy a votar a EH Bildu el 25 de mayo?

Esta Europa nos queda lejos.
A mi Europa lo único que me aporta es recortes, mayores impuestos y desigualdades.
Esa es la Europa del BCE, la del FMI y la de los comisarios europeos.
Bastante tenemos en casa como para tener que pensar en Europa.

Y así unas cuantas. Estas legítimas reflexiones las he escuchado varias veces durante estos días. Y en cierta medida tienen razón quienes así se expresan. Tienen razón en que eso es lo que hay. Y lo que seguirá habiendo si les dejamos a los estados, a los bancos y a la Troika todo el espacio para que sigan haciendo lo que quieran. Ni más, ni menos.

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Yo este domingo voy a votar y mi voto va a ser un voto militante. Estoy de acuerdo con todas esas personas que ven a esta Europa del capital y los recortes lejos, lejos de nuestros planteamientos y de nuestro modelo de justicia social. Pero el domingo tenemos una buena oportunidad para seguir trabajando por esa otra Europa en donde las personas seamos el motor.

Y por eso voy a ir a votar, evidentemente, a una candidatura formada e integrada por personas trabajadoras y no por representantes de la Troika, estados y bancos. Mi voto va a ser a EH Bildu – Herriek erabaki, porque tengo la seguridad que, junto a otros grupos de izquierda, van a ser quienes luchen por una Europa en donde lo que se recorte sean las desigualdades, tanto dentro de Europa, como con el resto del planeta, en especial con esa parte del mundo que estamos dejando en la miseria y que cada día se hace más visible también en nuestras calles.

Y voy a votar a EH Bildu porque estoy más que harto de que decidan las marionetas de la Troika cosas que después nos inciden directamente en nuestros derechos, en nuestros bolsillos, en nuestra educación, en sanidad o en vivienda. Si casi el 80% de las actuaciones de gobierno (el estatal, el de Nafarroa o el de Iruñea) están supeditadas a decisiones que se toman en Estrasburgo, ni quiero, ni puedo, ni debo, quedarme en casa como si la cosa no fuese conmigo. Hemos tenido momentos en que la abstención ha sido un elemento más en la lucha de este Pueblo, pero no es el momento actual. Quedarse en casa el 25 de mayo significa, ni más, ni menos, votar a favor de las marionestas de la Troika, votar a favor de que sigan chupándonos el bolsillo de las y los currelas, votar a favor del Régimen que nos secuestra la decisión en Nafarroa y votar a favor de quien nos impide el protagonismo a las y los iruindarras.

El voto a EH Bildu tiene que ser un voto militante, un voto consecuente y un voto coherente.

Yo quiero una Europa que derrumbe los muros de la insolidaridad y de la injusticia, una Europa cuyo destino no lo marquen los banqueros, una Europa que construya su presente y su futuro con la lucha de millones de personas cuya naturaleza trabajadora les une más que cualquier otra cosa.

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En los tiempos de esta crisis económica, financiera, estructural y social que afecta a gran parte del mundo, especialmente a Europa, es necesario que los análisis y reflexiones de las organizaciones de izquierda confluyan en la acción conjunta de cara a hacer frente a quien, de manera global y a nivel europeo, recorta día a día los derechos sociales, laborales y económicos que tenemos de manera individual, como personas, y de forma colectiva, como Pueblos. Nos están machacando todos los días y ante esa agresión es necesario implementar diferentes dinámicas de respuesta, resistencia y construcción y para mi estar en el Parlamento Europeo nos va a facilitar este trabajo en común y va a ayudar a diseñar la estrategia que como trabajadoras y trabajadores tenemos que llevar adelante para construir el nuevo modelo europeo, ese modelo que respetando las decisiones colectivas de los pequeños Pueblos trabaje en favor de la solidaridad entre los mismos y con otros Pueblos de fuera de Europa. La respuesta tiene que darse desde los barrios y pueblos, claro que sí, pero también se debe y puede dar a través del trabajo conjunto y la intersolidaridad entre la clase trabajadora. Y por eso votaré EH Bildu, para construir la Europa social y de los Pueblos.

En el camino emprendido por la mayoría social y política vasca son muchos los pasos que tenemos que dar, la mayoría de ellos por decisión unilateral y los más importantes, sin duda, en la calle y con la ciudadanía como protagonista. Tenemos que fortalecer las dinámicas que van surgiendo en Euskal Herria a favor de la resolución del conflicto político, de sus consecuencias y en favor del derecho a decidir. Nuestras calles tienen que ser el escenario donde se desarrollen esas dinámicas. Pero a nadie se le escapa que, en estos momentos, las relaciones con agentes internacionales juegan un papel muy importante y es por eso que la presencia de EH Bildu en el Parlamento europeo nos ofrecería grandes posibilidades para trabajar esas relaciones. Relaciones en el marco político de izquierdas europeo, relaciones con diferentes organizaciones internacionales y también, aunque sea solo por la posibilidad de ofrecer otra visión diferente, con los estados miembro de la Unión Europea. Las dinámicas populares tienen que ir acompañadas de otras actuaciones a otros niveles y el marco europeo es otro de los escenarios imprescindibles para avanzar en este sentido.

Por otro lado, en estos próximos años, el Derecho a Decidir va a marcar en gran medida la agenda europea y tiene que formar parte de ese nuevo modelo de la Europa de los Pueblos que queremos construir entre todas y todos. En 2014 será el turno de Escocia, le seguirá Catalunya y en ese camino Bretaña y Euskal Herria nos encontraremos más pronto que tarde. Por eso nuestra labor es tan importante y no podemos dejar pasar la oportunidad de ser agentes protagonistas en el escenario europeo.

La voz y la lucha de Euskal Herria tiene que ser escuchada también a nivel internacional y nuestras dinámicas de barrios y pueblos y de miles y miles de personas a favor de la resolución del conflicto político, de sus causas y de sus consecuencias tiene que formar parte de la agenda europea y por eso la presencia de EH Bildu es tan importante.

El 25 de mayo tiene que ser un golpe en todos los morros al Régimen que ha hecho de Nafarroa su cortijo y un golpe encima de la mesa de quienes creemos que es hora de un cambio profundo y desde las bases de cara a democratizar y regenerar la política y las instituciones. El 25 de mayo votaré con el convencimiento de que es un voto que hace daño, mucho daño, a Barcina, a UPN-PSN, a la CEN, a los sindicatos vendidos, al Diario de Navarra, a Maya y al ejército América 66. Por eso votaré con una gran sonrisa en mi cara, porque mi voto les dolerá en lo más profundo de su política cortijera y chiringuitera.

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Con un voto a favor de EH Bildu estaremos apoyando y reforzando el camino que nos queda por recorrer hasta mayo de 2015, un camino que puede ser diferente según el resultado que obtengamos en las elecciones al Parlamento de Estrasburgo. ¿Y Por qué? Simplemente porque la ilusión que un buen resultado traería a gran parte de la ciudadanía navarra sería un auténtico revulsivo y empuje al compromiso que todas y todos tenemos para conseguir que el Régimen español prensuntamente democrático impuesto en Nafarroa hace casi 40 años caiga de una vez por todas y acabemos con el chiringuito, el amiguismo, los sobres, la corrupción. Es hora de que en Nafarroa deje de decidir Madrid, es hora de que decidamos las y los navarros. Es hora de que en Iruñea seamos protagonistas las y los iruindarras.

No nos podemos quedar en casa. Es imprescindible votar el 25 de mayo y votar por la única opción que me va a defender a mi como trabajador, como navarro y como ciudadano que quiere una Iruñea diferente. Y el día 26, con ilusión, seguiremos debatiendo, analizando y actuando, sobre todo actuando para que Nafarroa sea un espacio de solidaridad, justicia social y decisión.