un ruiseñor catalán

De crío formaba parte de un coro, los Niños cantores de Navarra, que si bien no tenían la fama de los de Viena, fueron para mí la base desde la que me aficioné a la música clásica. Cantábamos música seria, mi tía decía que canciones igual un poco tristes, pero para quienes las cantábamos eran músicas parte de nuestra vida. Descubrí a Bach, el cancionero de palacio, una misa alemana, a un tal Nicolette que le puso música el vasco Ravel, varios cánones y una canción catalana que, desde el principio, me llegó al alma. Cuenta la historia de una muchacha, encarnada en ruiseñor, a la que su padre ha casado con un pastor en Francia… Y claro, ella no quiere ese casamiento obligado.

Rossinyol, que vas a França,
rossinyol,
encomana’m a la mare,
rossinyol,
d’un bell boscatge
rossinyol d’un vol.

Encomana’m a la mare,
rossinyol,
i a mon pare no pas gaire,
rossinyol,
d’un bell boscatge
rossinyol d’un vol.

Años después, cuando descubrí aquella película que relataba la fuga de Segovia, la volví a escuchar en boca de Ovidi Montllor encarnando al preso catalán Oriol Solé Sugranyes, anarquista y militante del Movimiento Ibérico de Liberación-Grupos Autónomos de Combate. En la escena, mientras comen en el comedor de la cárcel, los vascos y el catalán, Oriol empieza a cantar la canción y le sigue el preso vasco de al lado, haciéndose el silencio, hasta que finalmente es celebrada y aplaudida por todos con un grito de Visca Catalunya.

Catalunya tampoco quiere el casamiento obligado con el Estado español y más pronto que tarde, tomará su camino. Ojalá los vascos y vascas estemos, también, a su lado.

Os dejo una lista de Spotify con diferentes versiones de la canción. por cierto, salen los niños cantores de Viena. Pues para mí, que nosotros lo cantábamos mejor. 🙂 Por cierto, nos dirigía el padre Goikoetxea, José María Goikoetxea Aizkorbe, de Bera, uno de los grandes compositores de Navarra del siglo XX, recientemente fallecido.

Salesianos: Una llamada a la cordura

Por su interés, paso a publicar en el blog el artículo de opinión que el alcalde de Iruñea, Joseba Asiron Saez, ha escrito en torno al terrible proyecto del PSIS de Salesianos. Un artículo que por su claridad e interés recojo.

“La casa no oculta al hombre, sino que lo muestra”. Con esta frase de F.J. Sáenz de Oiza comencé, hace ya muchos años, mi tesis doctoral. Y la reflejé allí porque consideraba que tras ella se esconde una gran verdad, que los edificios que habitamos dicen mucho sobre nosotros y sobre el tipo de sociedad en que vivimos. De este modo, la ciudad se muestra como una suerte de agregado de decisiones, acertadas a menudo, y seguramente equivocadas en otros muchos casos. La Iruñea actual, con su generoso pulmón de zonas verdes, su tripartito casco antiguo, modesto y lleno de sabor, sus ensanches y sus barrios periféricos, muchas veces mal dotados y planificados, es el resultado de aquellas decisiones que tomaron quienes nos precedieron. Esa es la Pamplona que día a día vivimos, gozamos, sufrimos y, en definitiva, amamos.


El denominado PSIS de Salesianos se concibió para favorecer la construcción de un nuevo colegio para dicha congregación, y hacerlo además fuera de Pamplona. Así de claro. Y ello conllevaba buscar el máximo aprovechamiento económico posible, que en el caso del proyecto vigente se plasmaba en un conjunto de desmesuradas torres, alguna de las cuales alcanzaría los 18 pisos de alto. Un proyecto de la pasada legislatura, impulsado y diseñado por UPN, que se enmarcaba en un rosario de PSIS como los de Donapea, Maristas o Etxabakoitz, y que tenían el factor común de que secuestraban las competencias municipales en materia de urbanismo, favoreciendo intereses frecuentemente privados.

El Ayuntamiento de Pamplona no tiene instrumentos legales para parar el PSIS, que por definición es un planeamiento de incidencia supramunicipal. Más bien al contrario, el consistorio está obligado a otorgar licencia en cuanto se den las condiciones legales para ello, so pena de incurrir en prevaricación. Así las cosas, quien gestiona el PSIS es el Gobierno de Navarra, mientras que el otro agente implicado es la propia congregación Salesiana. Son ellos quienes tienen competencia para paralizarlo y/o modificarlo.

Los Salesianos llegaron a Pamplona en 1920, gracias al impulso de Antonio Aróstegui, que quiso así promocionar la formación profesional en Navarra, siguiendo modelos que había conocido en Argentina. Desde entonces, generaciones de profesionales se diplomaron en el centro de la calle Aralar, constituyendo un motor de desarrollo para toda Navarra. Así las cosas, es una auténtica pena que, tras 90 años de servicios, los Salesianos que tanto han dado y tanto han recibido de esta ciudad, se marchen dejando tras de sí el fenomenal “portazo” que supone un conjunto de torres desmesuradas y agresivas con el entorno.


El Segundo Ensanche de Pamplona fue diseñado por Serapio Esparza, siguiendo de forma un tanto retardataria los criterios empleados por Ildefonso Cerdá en el ensanche de Barcelona. Incorporaba la misma trama ortogonal igualitarista, con su “gran vía” (la avenida de Carlos III), y hasta su propia “diagonal” (la avenida de Baja Navarra). Y hay que reconocer que el arquitecto y quienes posteriormente desarrollaron el plan consiguieron crear un entorno con una doble virtud, el de ser diverso en lo social, pero homogéneo en lo estructural. Además, las jerarquías en ubicación y en altura, perfectamente reflexionadas, se reservaban para lo religioso (por ejemplo las iglesias de de San Ignacio o San Francisco Javier), lo político (Palacio de Navarra) o incluso lo simbólico (la actual Plaza de la Libertad). En este sentido, cabe decir que el proyecto aprobado para Salesianos transgrede la filosofía del Ensanche. Que no respeta ni su trama ni su volumetría, puesto que eleva nueve torres por encima del entorno construido, una suerte de “pequeña Manhattan” que desborda el perfil del limes arbolado de la ciudad y rompe la línea de cielo de Pamplona, allí donde hasta ahora mandaba la muralla y la Catedral. Y es que, si el proyecto se ejecuta en su actual forma, quien suba por la cuesta de Beloso y mire hacia su derecha no verá enseñorearse el perfil predominante de sus torres barrocas, que quedarán empequeñecidas y ninguneadas por los bloques de cemento.

En el entorno de este mismo debate se ha dicho ya, y con muchísima razón, que la calidad de un edificio no depende en modo alguno de su altura. Hay edificios altos bellísimos, al igual que existen otros de desarrollo horizontal que son auténticos bodrios. Pero lo que parece incuestionable es que levantar nueve torres de hasta 18 plantas, aplastando a los edificios del entorno e impactando sobre el skyline de la ciudad justo allí donde su antiquísima muralla y su catedral son visibles, es un auténtico despropósito. Hay quien en días pasados ha dicho que muchas veces en la historia de la arquitectura se han construido edificios hermosos en entornos con los cuáles no armonizaban, y se ponía como ejemplo el Centro Pompidou y el museo Guggenheim. Y hay que reconocer la comparación fue comedida, puesto que con la misma línea argumental podía haberse remontado al Taj Mahal, al campanile de Pisa o a la torre Eiffel. Sin entrar a juzgar la calidad intrínseca de los bloques de viviendas proyectados para Salesianos, el verdadero debate radica en pensar si su resultado final se acercará más al centro Pompidou, o si más bien abundará en errores viejos cometidos en esta misma ciudad. Por ejemplo en nuestro recoleto paseo de Sarasate.


Se ha dicho que la muralla es el elemento más importante de la realidad física y simbólica en las ciudades preindustriales. Y es que, más allá de su funcionalidad defensiva, las murallas marcaban un límite físico, un ámbito seguro y conocido, libre de los peligros de la terra nullius exterior, un marco propio para las relaciones humanas y un entorno de solidaridad colectiva. Constituían una eficaz barrera profiláctica contra epidemias y pestes, y eran percibidas, en suma, como el contenedor de un ámbito legal, impositivo y moral. Por ello es tan importante que, allí donde se han conservado, las ciudades integren sus murallas, las respeten y las potencien. Y precisamente en ese empeño se encuentra el gobierno municipal de Iruñea, que en estrecha relación con algunas ciudades amuralladas del entorno, como Bayona, Jaca y Hondarribia, desarrolla proyectos comunes en el terreno turístico y cultural. Y no se nos escapa que, aunque en defensa de este proyecto hay quien ha dicho que las altísimas torres tienen el beneficio de liberar espacio público en su base, no es este ni mucho menos su objetivo primordial. Más bien nos inclinamos a compartir, con Jehel y Racinet (1996), la creencia de que este tipo de ruptura con el entorno, que a lo largo de los tiempos ha tomado muy diferentes formas, lo único que denota es “la voluntad de distinguirse”, cuando no de reafirmar determinados egos. Era así en la Edad Media, y sigue siéndolo, salvando las distancias, a día de hoy.

Séneca dijo que la ciudad se construye en una era, y se destruye en una hora. Quizá el filósofo exageró un tanto, al menos en los plazos. Lo que sí es cierto es que la Pamplona del futuro será, en buena medida al menos, el resultado de nuestros actuales proyectos, y es ahí donde tenemos una responsabilidad insoslayable. Nos equivocamos si pensamos que somos los dueños de esta ciudad, tan solo somos los depositarios de ella, porque pertenece también a quienes nos precedieron y a quienes algún día nos sucederán. Por todo ello, si bien es cierto que ser alcalde de Iruñea es de lo más hermoso que puede ocurrirle a un pamplonés, no es menos cierto que ello entraña servidumbres, y una gran responsabilidad. Y en este momento la obligación moral de quien esto escribe es hacer una llamada a la cordura, al buen juicio y al diálogo entre las partes. Porque estoy persuadido de que aún estamos a tiempo.

Joseba Asiron Saez

Alcalde de Pamplona/ Iruñeko alkatea.

kalera kalera

La iniciativa que comenzó en noviembre gracias al impulso de cientos de ex-presos y ex-presas, arrivó a Iruñea en la semana navideña para servir como elemento que active socialmente la lucha popular para sacar a todos y todas las presas políticas vascas a la calle cuanto antes. Para lograr este fin es necesaria la activación de la calle, es imprescindible trabajar para que todas las presas y presos que siguen encarcelados puedan hacer su aportación fuera de prisión en favor de la paz, la democracia y la libertad. Y es que ha llegado el momento de comenzar el ejercicio mental de imaginarnos un pueblo sin presos ni presas.

kalera-kalera-001

En Iruñea, más de veinte personas están llevando a cabo un encierro en dependencias de la parroquia de San Lorenzo, que ha cedido sus locales. Y en estas estamos cuando el señor párroco de dicha parroquia, Javier Leoz (lo de don se lo dejo a armarios y fariseos, que yo a Javier le conozco desde hace muchos años) se ha visto en la imperiosa necesidad de salir públicamente explicando dicha cesión a la iniciativa. Dice el nuevo párroco (tras la huída, todavía sin explicar, del párroco anterior) que “un recinto sagrado no es el más adecuado para este tipo de iniciativas”, que “el conflicto es con una institución cívica”, que la cesión no ha sido obra suya si no que “ha seguido los consejos del Arzobispado” y que “la parroquia cerrará los locales a la hora convenida”. Además, a modo personal, hace una valoración cuando señala que “un ámbito tan alérgico a todo lo eclesial y tan proclive al laicismo más enconado, recurra para este tipo de acciones a un lugar tan emblemático y católico como es San Lorenzo y la capilla de San Fermín”.

Y en estas estamos cuando el mendas, que ha recibido educación católica y ha participado en grupos cristianos en la adolescencia y primeros años de juventud, le da por hacer una reflexión al respecto. No voy a entrar en los elementos que produjeron y producen mi indiscutido alejamiento de esta religión, la mayoría de ellos relacionados con las posiciones de la institución eclesial, la hipocresía en todo lo referido a las libertades personales y el papel que dicha institución ha jugado en Navarra para sostener al Régimen pro-español y anti-ciudadano. Hoy es el día en que tengo muchas amistades que profesan dicha fe, desde curas a seglares, todos ellos y ellas dignos de mi más sincera admiración y buena parte de ellas ejemplo de personas coherentes, justas y solidarias.

Dice el párroco que su parroquia no es el mejor sitio para hacer esas iniciativas y me viene a la cabeza el pasaje de Jesús expulsando a mercaderes y fariseos del templo y es que, señor Leoz, para iniciativas inadecuadas la propia institución eclesial ha desarrollado y desarrolla muchas de ellas hoy en día. Es en ese pasaje en el único en el que aparece un Jesús fuera de sí y molesto, llegando a utilizar el látigo para echar a los fariseos. En cambio, en uno de los pasajes más hermosos de todos los evangelios, en el sermón de la montaña, se refiere a quienes tienen “hambre y sed de justicia” como bienaventurados. Es más, llama “hijos de Dios” a “los que trabajan por la paz”. Se da cuenta el señor párroco que lo que persigue esta iniciativa es, precisamente, eso? Dudo que lo haga, pues, como he dicho al principio de la reflexión, la Iglesia en Navarra, como cualquier otra institución, sigue la senda de las personas que llevan sus riendas y en este caso, desde hace muchos años, la práctica totalidad de la jerarquía eclesial navarra ha servido a los intereses del Régimen, del Sistema y del Establishment.

kalerakalera_content

El conflicto no es con ninguna institución, es el conflicto que tenemos sin resolver en esta tierra, desde hace décadas, siglos. De ahí la iniciativa de impulsar la activación social para lograr avanzar en este sentido. Y la Iglesia debería formar parte de esta iniciativa, como en otras ocasiones y con otros “problemas civiles” lo ha hecho. Si se posiciona y moviliza ante el hambre en el mundo, el matrimonio gay, el aborto e incluso da consejos para ejercer el voto a determinados partidos, ¿por qué no va a posicionarse ante un tema como este? No, no es un problema de instituciones civiles únicamente, es una cuestión que tenemos que abordar y solucionar entre todas y todos.

Y quizás, una de las cosas que más me ha llamado la atención es cuando habla de la alergia de este ámbito a todo lo eclesial y su laicismo más enconado. Cuando dice este ámbito, ¿a cuál se refiere? ¿Al que diferencia el aspecto religioso del civil? ¿Al que denuncia posiciones de la jerarquía eclesial? ¿Al que defiende que se terminen con los privilegios económicos de la Iglesia Católica? ¿O es que seguimos con la cantinela del “rojo y separatista”? Por cierto, el párroco es conocedor de una cuestión que creo necesaria exponer para que todo el mundo sea consciente. Ese lugar “tan católico y emblemático” como es la Capilla de San Fermín, es de titularidad municipal. Es decir, se pagó con el erario público hace poco más de 300 años y de hecho, fue tal el desembolso que, incluso, se tuvieron que suspender las fiestas en honor a dicho santo durante años. Por lo tanto, por mucho que lo gestione la parroquia, ese lugar es tan suyo como mío o de cualquier vecino de la ciudad… A no ser que lo hayan inmatriculado, cosa que, por otro lado, tampoco sería tan extraño.

Vuelvo al principio. Mis amigas y amigos que siguen creyendo, no dudo que con dificultades, en una fe representada y dirigida por una institución como la actual Iglesia, siguen practicando el VER, JUZGAR y ACTUAR para llegar a la UTOPÍA. Hoy es el día en que determinadas personas y dirigentes de la Iglesia Católica siguen sin ver lo qué ocurre, juzgan con leyes sectarias y actúan en base a los intereses de quien les paga. Esa gente sigue sin creer que la utopía es posible en este mundo, que el cielo hay que hacerlo real en esta tierra y que el Paraíso lo tenemos aquí mismo, pero desgraciadamente lo tienen unos pocos.

Quizás haya gente a la que le sorprenda el sentido de esta reflexión. Quizás haya quien diga que no tengo derecho a hablar en estos términos cuando ya no participo de esa fe. Quizás alguno preferiría que estuviese en silencio. Hablo y escribo porque me duele la situación de cientos de presas y presos encarcelados a cientos de kilómetros de sus casas, que han hecho una apuesta colectiva por la resolución del conflicto, que tienen mucho que aportar en el proceso que, como personas y como pueblo, queremos desarrollar hacia la paz, la democracia y la libertad. Por eso me duele sobremanera que haya personas, con cierto nivel de representatividad, que hablen tan a la ligera y con tan poco fundamento de algo tan serio e injusto como es la situación de las presas y presos políticos vascos y su directa incidencia en dicho proceso. Por eso hay que seguir trabajando para que la mayoría social continue luchando por los derechos de estas presas y presos y para que, cuanto antes, puedan estar en la calle trabajando en favor del proceso. KALERA KALERA!!!

a Maya le va el rollo monárquico (el español, claro)

Justo un día después de no apoyar la exhumación de los restos de los generales genocidas, Mola y Sanjurjo, y de no apoyar el rechazo a las amenzas y pintadas contra el alcalde Joseba Asiron, el portavoz de UPN en Iruñea, Enrique Maya, se soltó con unas loas al Ayuntamiento franquista de 1953 que ni José María Pemán: “ El Ayuntamiento de 1953 tenía una amplitud de miras superior al actual”. ¡Vaya semanita me llevas, Enrique, vaya semanita! ¡Te has descocao del todo!

Los genocidas Mola y Sanjurjo a los que UPN quiere seguir dando honores
Los genocidas Mola y Sanjurjo a los que UPN quiere seguir dando honores

La cuestión para que el portavoz conservador haga semejantes declaraciones es la limpieza del zaguán, escaleras y algunos salones de la casa consistorial. Resulta que, desde que en 1951 se derribó y reconstruyó el antiguo edificio, no se había hecho ningún tipo de limpieza en el mismo. El rancio rastro dejado por años de gobiernos de UPN, se visualizaba perfectamente en la suciedad y oscuridad de paredes, en la raída alfombra ahora retirada, en una ornamentación recargada consistente, principalmente, en retratos reales de bastante mala calidad y en una puerta principal cerrada a cal y canto para que el búnker quedase a salvo de intrusos.

Con la llegada del nuevo Ayuntamiento del cambio se abrieron las ventanas para ventilar y sobre todo se abrieron las puertas de par en par para que cualquier persona pudiese acceder al edificio. Antes, en los años del Régimen, la puerta principal era de uso exclusivo para la corporación y poco más. El pueblo, llano y soberano, debía acceder por la puerta de atrás. Para la ciudadanía las alfombras y retratos estaban vedados. Se abrieron las puertas el año pasado y desde entonces cualquier persona puede entrar por delante o por detrás, como más guste, pues ya se sabe que, como en todo, en gustos no hay nada escrito. Se empezaron a levantar las alfombras y se sigue haciéndolo, hasta que ha llegado el momento de quitar moqueta, de pisar el digno marmol y de recordar una y otra vez que, al igual que en el marmóreo senado romano, quienes están en el Ayuntamiento representando a la ciudadanía lo hacen para cumplir la función de mejorar la vida de sus conciudadanos y conciudadanas. Se decidió pintar, más blanco, para darle más luz, la luz que el gobierno presidido por Asiron, se empeña en darle día a día y para ello se retiraron hasta doce retratos reales, de otros doce monarcas, todos ellos españoles y posteriores a 1512.

Empezando por Fernando de Aragón y terminando en María Luisa de Parma, el ascenso por las escaleras hasta el segundo piso estaba custodiado por las miradas de los Trastámara, Austria y Borbones. Y la verdad sea dicha, si por lo menos hubiesen tenido la calidad extraordinaria de los Austria retratados por Velázquez o los Borbones retratados por Goya, pues ni tan mal. Pero es que no es el caso, ni mucho menos. Los retratos realizados por Diego Díaz del Valle a finales del XVIII son de una calidad inferior, por no decir otra cosa, que por respeto al arte prefiero no señalar. Y lo dice el mendas, que no es, ni mucho menos experto en retratos, y también cualquier profesor de arte que haya pasado por delante de las narices reales o los mentones borbones. Aparte de esto resulta que solo había retratos de los monarcas españoles que usurparon el trono a la monarquía original navarra, usurpando de la misma manera parte de la historia de la ciudad. Ni rastro de Aristas, Jimenas, Champañas, Évreux, Foix y Albret. Esos, parece ser, no les gustaban, ni las testas reales para inmortalizar en retrato, ni mucho menos la soberanía que representaban. Pero además de este hecho, es evidente que las mujeres y hombres que hicieron real esta ciudad, que la construyeron y la levantaron con su trabajo, no tenía sitio en ninguna de las paredes del consistorio, porque sus vidas de peones no interesaban, tampoco, a quienes, tras la victoria nacional religiosa y después de llenar las cunetas de asesinados, decidieron levantar un nuevo edificio.

Y el peor de los sacrilegios que, por lo visto, ha hecho este ayuntamiento abierto y transparente ha sido el quitar un escudo de la dinastía borbónica. Policromado y tal, con mucha floritura como corresponde a la época barroca, pero escudo heráldico de la actual casa reinante en el Estado español. El escudo en cuestión se encontraba presidiendo el zaguán de la Casa Consistorial. No era el escudo de la ciudad o acaso el escudo de Navarra. No eran tampoco los escudos de los tres burgos que originaron la ciudad. No. Qué va. Era el escudo de una familia que, siglo tras siglo y sin que nadie los haya elegido, se han dedicado a vivir a cuerpo de rey.

6
Escudo heráldico de los Borbones

Decía Maya que a Asiron y su gobierno municipal “no le gustan nuestros reyes”. Pues mira Enrique, no, a mí, en concreto, no me gustan por Borbones, por ocupadores y conquistadores y además por ser reyes. Vamos, que me gusta más la gente de la calle y tal. La currela. La de aquí y la de allí. Pero eso es otro tema.

No se si el alcalde Asiron y el gobierno municipal tienen intención de volver a colocar a esta recua mal pintada en las paredes de las escaleras. Por mi parte les pido que no lo hagan. Hay muchos otros elementos para embellecer las escaleras del Ayuntamiento. Cuadros de la colección del Ayuntamiento, fotografías antiguas, retratos de gente de esta ciudad que la han hecho posible, planos de Iruñea, obras de artistas locales. Lo que sea. Pero, por favor, que no vuelvan a poner esas caras que poco supieron y en nada se interesaron por esta ciudad que tiene más de 500 años de existencia. Muchos más años que un listado de reyes usurpadores.

Y seguid abriendo el Ayuntamiento a toda la gente. Para reuniones, para preguntar, para solicitar y para aportar. Y también para visitar su Ayuntamiento.

filtraciones y agresiones sexistas

Este artículo de opinión, en nombre de EH Bildu Iruñea, lo firmo junto a Eva Aranguren, Ana Barrena e Iban Maia.

Asistimos en los últimos días con estupor al tratamiento que se está dando en algunos medios concretos de la información en torno a la violación que una mujer sufrió a manos de cinco hombres en el inicio de los pasados Sanfermines.

La rápida denuncia de la chica y la diligente actuación de la Policía Municipal y Foral permitió la detención de los cinco presuntos autores al cabo de pocas horas de producirse los hechos. Desde el principio comenzaron las filtraciones sobre la identidad de los detenidos y los hechos acaecidos. Pero en estos últimos días estamos asistiendo a la filtración de unos detalles de la violación de un sesgo claramente morboso, que no respeta la dignidad e integridad de la víctima y que de ninguna manera podemos aceptar como justificable ni aceptable en el marco de una investigación de esta naturaleza.

protesta-en-pamplona-contra-agresiones-sexuales-1468013646584

El hecho de que se filtren al detalle hechos de un delito investigado bajo secreto de sumario no es algo novedoso en un sistema judicial que está plagado de redes clientelistas, pero eso no es óbice para que asistamos impasibles a este circo y a la vulneración de los derechos y el bienestar de la víctima, en este caso. Desde EH Bildu nos preguntamos quién, cómo, por qué y a cambio de qué filtra todos estos detalles escabrosos a un medio de comunicación concreto. Es necesario desmantelar estas redes que van en perjuicio de una justicia equitativa y justa para toda la ciudadanía, desenmascarar a los malos profesionales policiales y denunciar a profesionales del derecho y periodistas sin escrúpulos que hacen de ello exclusivas. También es necesario denunciar a quienes se hacen eco desde otros medios de todos estos detalles innecesarios.

No es casualidad que esa filtración se haya hecho a un medio que desde su origen forma parte de las cloacas de la derecha navarra. Un medio que ha sido impulsado y es sostenido por la derecha navarra a raíz de su desalojo del Ayuntamiento de Iruñea, Gobierno de Navarra y resto de ayuntamientos y mancomunidades de Nafarroa. Un medio que, en multitud de ocasiones, ha funcionado como “punta de lanza” de las posiciones más radicales de la derecha, su periódico oficial y sus representantes institucionales en el Ayuntamiento de Iruñea, y en el Parlamento navarro. ¿Con qué finalidad se hace esa filtración a ese medio en concreto, más allá de intentar proyectarlo? No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que banalizar una agresión de la gravedad, la brutalidad y con las implicaciones que tuvo la sufrida por dicha joven durante los últimos Sanfermines va en claro perjuicio de la lucha social, cultural y política contra las agresiones sexistas y machistas.

000000-1-1

Las agresiones sexistas, machistas y homófobas responden a un modelo de sociedad patriarcal. Un modelo amparado, en gran parte, por el establishment. Esta constatación que algunos desde los medios de comunicación y determinados partidos políticos intentan ridiculizar es el punto de partida necesario para dar la vuelta a la situación. Las campañas de concienciación y educación rechazadas durante años por gobiernos de la derecha son, junto al trabajo de miles de mujeres y del propio movimiento feminista, la base para construir una sociedad basada en valores de igualdad, respeto y convivencia. Y para construir una sociedad basada en estos valores debemos seguir denunciando, individual y colectivamente, cualquier agresión sexista que se produzca durante todo el año y en cualquier situación, solidarizándonos y empatizando siempre con quienes las sufren.

Una persona que ha padecido una abominable agresión no merece, en absoluto, el asqueroso tratamiento y filtración de unos hechos que son parte de la denuncia interpuesta en los juzgados y que benefician únicamente a la parte presuntamente delincuente. Exigimos que se adopten desde todas las partes implicadas en el procedimiento medidas para detectar este tipo de filtraciones interesadas y dañinas, recordando que la investigación se halla bajo secreto de sumario. Las mujeres, y la sociedad en su conjunto, no podemos permanecer impasibles ante este tipo de hechos que solo favorecen a quienes practican la violencia contra las mujeres, y además, pretenden hacerlo con impunidad. Por eso tenemos que reforzar nuestro empeño en seguir trabajando para cambiar la sociedad hacia otra igualitaria, en la que la mujer vea respetados sus derechos, sea tratada con igualdad y se sienta plenamente libre.

avanzamos

Aprovecho que se cumple el año desde las elecciones municipales y del nuevo ayuntamiento, para compartir unas reflexiones que vienen hilvanadas con la necesidad de parar, aunque sea por unos instantes, para tomar conciencia de lo hecho y también de lo que falta por hacer.

Ha sido, desde luego, un año intenso, un año de aprendizaje, como tienen que ser todos, pues las y los que creemos en seguir avanzando día a día, lo hacemos sabiendo que al día siguiente habremos aprendido algo más de lo que sabíamos el día anterior. Queremos seguir aprendiendo, y lo queremos seguir haciendo de manera colectiva, porque es la única manera de que el avance no se quede únicamente en una cuestión personal, totalmente necesaria por otro lado, si no que sea algo en lo que nos veamos inmersas muchas personas, cada cual en su ámbito, cada cual con su papel, pero todas con un mismo objetivo.

way-forward1[1]

Hace un año conseguimos hacer realidad el cambio en Nafarroa e Iruñea. Y hay quien, con todo derecho, se pueda preguntar qué es eso, en qué consiste y cuáles han sido sus logros. El cambio, el personal y el colectivo que apuntaba hace un momento, no se logra de un día para otro; de la misma manera que no se logra cambiar nada porque consigas gestionar una institución concreta o porque logres organizar una manifestación multitudinaria un solo día. Es verdad que hace un año dimos un paso más en ese camino, pero queda mucho por hacer y esa es nuestra ilusión. La realidad es que el cambio se consigue avanzando día a día y eso es lo que hemos hecho durante todo este año. Avanzar. En este camino ha habido piedras, algunas conocidas y otras más inesperadas, pero esas piedras son las que nos demuestran diariamente que el camino hay que hacerlo mirando a la realidad, al suelo de esta sociedad, sin perdernos en ensoñaciones varias, pues son los avances del día a día los que constatan que vamos caminando hacia el modelo social que queremos y que estamos construyendo. No, no estamos borrachos de cambio, estamos embriagados de ilusión, de ganas de seguir avanzando y de necesidad de seguir aprendiendo, de nuestros errores, de nuestras faltas y de nuestros fallos, pero también de los logros de esta sociedad que quiere seguir construyendo.

Y es que siempre ha habido gente que se queda mirando al árbol en vez de al bosque. En el súmum de la ridiculez hay quien ha pretendido ver árboles que, desde que gobiernan las fuerzas del cambio, se han dedicado a crecer y crecer para ocupar ventanas y balcones de la indefensa ciudadanía de Iruñea. Pero el bosque está ahí, creciendo sin prisa, pero sin pausa, y sobre todo asentando sus raíces para que sea lo más frondoso posible. Y habrá quien diga que a esas raíces les falta algo de abono y razón no le falta. El abono es necesario y vamos a seguir echándolo, del que se ha empleado hasta ahora, pero también del que no nos hemos dado cuenta que teníamos cerca y desde luego vamos a seguir buscando más abono en otros lugares a los que, hasta ahora, no hemos llegado. Porque sin abono social, sin el abono de la calle, de los colectivos ciudadanos y de la gente de los barrios, el bosque nacerá pobre y débil. Hay una buena cuadrilla ya de jardineros y jardineras, que con las buenas semillas de tantos años han plantado, transplantado, podado, cultivado, han seguido sembrando, regando y desde luego abonando. Algunos de los árboles de este bosque se han visto rápidamente, han crecido rápido, y otros están ahí, creciendo más deprisa de lo que pensamos. Los frutos van a empezar a verse y van a ser frutos de los que todas y todos vamos a disfrutar.

Entre los árboles de este nuevo bosque fresco y abierto a todo el mundo, tenemos unos primeros presupuestos aprobados después de cinco años de sequía, presupuestos que posibilitan, de manera real, poder poner en marcha las políticas a favor de la gente; se ha incrementado la plantilla municipal, con nuevos puestos de trabajo, para poder llevar a cabo esta tarea, principalmente reforzando los servicios sociales y las políticas de ayuda social. El diálogo ha sido la base en el diseño de este bosque desde el principio. Diálogo que sirvió para acordar un documento que recogiera las aspiraciones de esa mayoría ciudadana que votó a favor de abrir las puertas del ayuntamiento, y por lo tanto de abrir las calles de Iruñea para que corriesen entre ellas los nuevos aires de convivencia. ¡Estábamos tan necesitados de eso! Necesitábamos respirar, estábamos ahogadas y ahogados, sin casi posibilidad real de respirar, y en un año se ha conseguido ir aireando muchos txokos de Iruñea. Quedan muchas puertas y ventanas por abrir, desde luego, y lo haremos entre todas y todos los que quieran, pero si algo es indiscutible en este año, es que el tufo a chiringuito, a naftalina y a rancio es cada vez menor. Lo bueno de esta sociedad es que tiene un buen olfato y todavía somos muchas y muchos los que, en determinadas ocasiones, percibimos parte de aquél tufo. Por eso hay que seguir trabajando, reflexionando, debatiendo y decisiendo en la calle, en los colectivos, en el ayuntamiento y en los barrios. Y que lo sepa todo el mundo: este compromiso ilusionante está abierto a todo y toda la que quiera, porque, que nadie tenga ninguna duda, aunque sigamos avanzando día a día, cuántos más estemos tirando del carro, más rápido avanzaremos.

efe_20150613_152925_pa08941asiron4_12508_11[1]

Tras un año hemos logrado avanzar y eso es el cambio. Tras un año hemos visto cómo aquéllos que identificamos como el Régimen, se han quedado en un grupo de gente que no quiere moverse, que se han quedado anclados en el pasado y que siguen empeñados en mirar un arbusto sin darse cuenta que el bosque que esta ciudad se ha empeñado en cultivar, va creciendo sin pausa. Dentro de su incapacidad por mirar al futuro desde un presente que avanza, han sido capaces de rasgarse las vestiduras porque hemos dejado de ser una ciudad de buenos y malos, un modelo que a ellos tantos réditos les reportaban. Han desaparecido los cortijos y los privilegios y de la misma manera, simultáneamente, las oportunidades que antes no existían, hemos trabajado y seguimos trabajando para que sean oportunidades de verdad, iguales y posibles para todo el mundo. Desde esa isla en donde se encuentran todos los dinosaurios en extinción, siguen empeñados en vomitar su rabia por haber perdido el negocio y ver como su corralito empieza a hacer aguas.

Dejemos que sigan noqueados y paralizados, dejemos que sigan incapaces de moverse para nada y dejemos que se dediquen a seguir vociferando porque han dejado de ser los señores feudales que manejaban esta ciudad como si fuese su castillo. Nosotras y nosotros, gente a la que nos gustan los árboles y bosques, vamos a seguir avanzando.

¿Y a dónde vamos a llegar? puede preguntar cualquiera. Pues eso es lo bueno, que en realidad no existe una meta final, porque lo bueno que tiene el cambio, es que siempre hay algo en lo que seguir avanzando. Eso es el cambio, esa es nuestra meta. Seguir avanzando, mejorar y construir un modelo social y de ciudad para todas y todos.

Tenemos el empeño de seguir plantando este bosque de igualdad, justicia, libertad, convivencia y oportunidades. Esta tarea de ilusión embriagadora sigue abierta a todas las vecinas y vecinos que quieran participar y aportar. No vamos a dejar pasar esta oportunidad. Vamos a seguir respirando. Vamos a seguir avanzando.

Entrada realizada en base a la colaboración el programa de Eguzki Irratia “La eskotilla”, del 1 de junio de 2016.

ilusión vs mezquindad

Si en algo se ha caracterizado el Régimen ha sido en fabricar su propia realidad, a su gusto, y extenderla por todos los rincones de Navarra. Para ello han contado siempre, a base de talonario, con la colaboración de diferentes medios de comunicación y, no lo olvidemos, algunos periodistas que, de forma entusiasta, se han dedicado a ser los voceros oficiales de ese buen pagador que era y es el Régimen. Para ello no han dudado en emplear todas las tácticas posibles y una de esas tácticas ha sido la de repetir y repetir hasta la saciedad una idea para que quedase en el subconsciente de el mayor número de personas posible. Así, los abertzales de Iruñea no queremos nuestra propia ciudad, desconocemos su historia y la ensuciamos con cada cosa que hacemos. Las gentes de izquierdas somos protestones y solo nos mueven las dinámicas en contra de algo. El euskera es una lengua que los partidos abertzales nos empeñamos en imponer por la fuerza a gente que no la quiere y así con diferentes ideas que machacan insistentemente, día a día.

Gure Esku Dago. Plaza Ayuntamiento.

La realidad es que a la gente que somos abertzales nos gusta nuestra ciudad, pero no nos gusta la ciudad gris y con ciudadanía de primera y segunda que el Régimen había construido para si mismo. La historia de Iruñea ha sido sistemáticamente tergiversada, manipulada y ocultada por el Régimen, porque esa historia nos habla de la capital de un estado soberano, de unos habitantes controlados por los conquistadores y de un movimiento social y político que no interesa que se conozca. La suciedad que más nos molesta es la de la podredumbre ética, moral y democrática que se cobijaba en despachos, sacristías, rotativas y cuartelillos, pero esa suciedad no es tan fácil de limpiar con una simple barredora. Las gentes de izquierdas protestamos porque no nos gusta lo que hay, lo que vemos, lo que tenemos, y porque queremos un lugar para vivir, para convivir mucho mejor del que existe, para nosotras y nosotros y para todas las personas del mundo, por eso nos ponemos detrás de la pancarta contra las guerras, las violaciones, los EREs, las especulaciones, la corrupción y las prohibiciones. Pero también participamos en dinámicas que crean nuevos proyectos que ponen su granito de arena para que este mundo sea un poco mejor. Son pequeños y grandes auzolanes que limpian las riberas de los ríos, que apoyan la escuela pública de calidad, que desentierran nuestra memoria de las cunetas, que trabajan por un modelo festivo más popular, que lucha por los derechos de las mujeres, que carga camiones de ropa para los refugiados o que paraliza desahucios a pie de calle. Somos la gente que está orgullosa de vivir en una ciudad con dos lenguas, que cree en esa riqueza y que la ve como una oportunidad para las relaciones, para la convivencia y para la sinergia. Esa es la gente a la que yo pertenezco, con nuestras miserias y sobre todo con nuestra ilusión, una ilusión que por mucho que los tristes señores del Régimen viviesen siglos y siglos no podrían conocer en toda su existencia.

635698059147145185w_foto610x225

Y frente a esta auténtica maravilla, frente a este poder imparable de las personas felices y alegres, la amargura del Régimen trata de paralizarlo todo con sus mentiras, sus manipulaciones y sus engaños. No se dan cuenta que, por mucho que den la orden de manipular hasta en los titulares de su panfleto, ni el engaño, ni la mentira ni la manipulación pueden hacer ganar a una ciudad. Porque de eso se trata, de que la ciudad gane. Aquí no estamos hablando de ir contra el que piensa diferente al otro. De nada sirve esconder en las páginas de un periódico los aciertos de un Alcalde y los logros de un Ayuntamiento del cambio o exagerar e inventar polémicas falsas y estériles que sigan machacando en la idea principal de lo malos que son los que están gobernando ahora. Aquí de lo que se trata es de que podamos construir, entre todas y todos, una ciudad en donde las vecinas y vecinos, en igualdad de condiciones, podamos convivir y aprovechar las oportunidades que la vida nos da, ayudando y solidarizándonos con quien se le ha negado hasta la más mínima oportunidad. La Justicia tiene que ser algo más que una estatua a las puertas del Ayuntamiento. La Justicia debería ser la base y el objetivo por el cual todas y todos avanzásemos en unión para la construcción de un mundo mejor.

No me gustaría que nadie me recordase como un ser mezquino cuyo único objetivo fuese mi interés particular. Desgraciadamente hay quien se guía exclusivamente por ese interés. Y eso queda en la memoria, en la más cercana y en la de los tiempos. Ellos verán. Mientras tanto, los demás, las demás, sigamos construyendo la nueva Iruñea. ¡Queda mucho por hacer!

Cuentan que esta semana las personas que trabajan en el Diario de Navarra han recibido la orden de titular Pamplona cuando la noticia sea buena y poner Bildu cuando la noticia sea la base para una polémica interesada. Goebels estaría orgulloso de ellos. Me imagino que Mola, también.

FullSizeRender