filtraciones y agresiones sexistas

Este artículo de opinión, en nombre de EH Bildu Iruñea, lo firmo junto a Eva Aranguren, Ana Barrena e Iban Maia.

Asistimos en los últimos días con estupor al tratamiento que se está dando en algunos medios concretos de la información en torno a la violación que una mujer sufrió a manos de cinco hombres en el inicio de los pasados Sanfermines.

La rápida denuncia de la chica y la diligente actuación de la Policía Municipal y Foral permitió la detención de los cinco presuntos autores al cabo de pocas horas de producirse los hechos. Desde el principio comenzaron las filtraciones sobre la identidad de los detenidos y los hechos acaecidos. Pero en estos últimos días estamos asistiendo a la filtración de unos detalles de la violación de un sesgo claramente morboso, que no respeta la dignidad e integridad de la víctima y que de ninguna manera podemos aceptar como justificable ni aceptable en el marco de una investigación de esta naturaleza.

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El hecho de que se filtren al detalle hechos de un delito investigado bajo secreto de sumario no es algo novedoso en un sistema judicial que está plagado de redes clientelistas, pero eso no es óbice para que asistamos impasibles a este circo y a la vulneración de los derechos y el bienestar de la víctima, en este caso. Desde EH Bildu nos preguntamos quién, cómo, por qué y a cambio de qué filtra todos estos detalles escabrosos a un medio de comunicación concreto. Es necesario desmantelar estas redes que van en perjuicio de una justicia equitativa y justa para toda la ciudadanía, desenmascarar a los malos profesionales policiales y denunciar a profesionales del derecho y periodistas sin escrúpulos que hacen de ello exclusivas. También es necesario denunciar a quienes se hacen eco desde otros medios de todos estos detalles innecesarios.

No es casualidad que esa filtración se haya hecho a un medio que desde su origen forma parte de las cloacas de la derecha navarra. Un medio que ha sido impulsado y es sostenido por la derecha navarra a raíz de su desalojo del Ayuntamiento de Iruñea, Gobierno de Navarra y resto de ayuntamientos y mancomunidades de Nafarroa. Un medio que, en multitud de ocasiones, ha funcionado como “punta de lanza” de las posiciones más radicales de la derecha, su periódico oficial y sus representantes institucionales en el Ayuntamiento de Iruñea, y en el Parlamento navarro. ¿Con qué finalidad se hace esa filtración a ese medio en concreto, más allá de intentar proyectarlo? No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que banalizar una agresión de la gravedad, la brutalidad y con las implicaciones que tuvo la sufrida por dicha joven durante los últimos Sanfermines va en claro perjuicio de la lucha social, cultural y política contra las agresiones sexistas y machistas.

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Las agresiones sexistas, machistas y homófobas responden a un modelo de sociedad patriarcal. Un modelo amparado, en gran parte, por el establishment. Esta constatación que algunos desde los medios de comunicación y determinados partidos políticos intentan ridiculizar es el punto de partida necesario para dar la vuelta a la situación. Las campañas de concienciación y educación rechazadas durante años por gobiernos de la derecha son, junto al trabajo de miles de mujeres y del propio movimiento feminista, la base para construir una sociedad basada en valores de igualdad, respeto y convivencia. Y para construir una sociedad basada en estos valores debemos seguir denunciando, individual y colectivamente, cualquier agresión sexista que se produzca durante todo el año y en cualquier situación, solidarizándonos y empatizando siempre con quienes las sufren.

Una persona que ha padecido una abominable agresión no merece, en absoluto, el asqueroso tratamiento y filtración de unos hechos que son parte de la denuncia interpuesta en los juzgados y que benefician únicamente a la parte presuntamente delincuente. Exigimos que se adopten desde todas las partes implicadas en el procedimiento medidas para detectar este tipo de filtraciones interesadas y dañinas, recordando que la investigación se halla bajo secreto de sumario. Las mujeres, y la sociedad en su conjunto, no podemos permanecer impasibles ante este tipo de hechos que solo favorecen a quienes practican la violencia contra las mujeres, y además, pretenden hacerlo con impunidad. Por eso tenemos que reforzar nuestro empeño en seguir trabajando para cambiar la sociedad hacia otra igualitaria, en la que la mujer vea respetados sus derechos, sea tratada con igualdad y se sienta plenamente libre.

la oposición está preocupada

En mayo recibieron tal golpe que se quedaron en un estado de shock que les duró meses. Fueron los meses en los que el nuevo equipo de gobierno municipal se fue haciendo con las riendas del buque, un buque que, durante décadas, había sido manejado al antojo de ese Régimen despachado. En esos momentos lo único de lo que fueron capaces, fue de pagar a una empresa por los servicios de mantenimiento y limpieza de los equipos informáticos del Ayuntamiento. Por lo menos eso es lo que consta en una factura única de aquel mes de mayo. En mitad de ese duelo intentaron hacerse oír y en su primera rueda de prensa, a las pocas semanas del cambio, gritaron a los cuatro vientos que el nuevo gobierno municipal estaba paralizado y no había hecho nada. No se daban cuenta que, mientras la vida continuaba, sin mayor problema en los servicios a la ciudadanía, el cuatripartito se estaba poniendo al día de todos y cada uno de expedientes municipales. El Alcalde y los nuevos concejales y concejalas delegadas estaban conociendo al personal funcionario, algo que, según comentaron los propios trabajadores, no habían hecho jamás los anteriores gestores. Esa fue la primera demostración interna de que el cambio no solo era en el contenido, si no también en las formas, hasta entonces olvidadas en el consistorio. Tras ello llegó, poco después, la firma del convenio entre Ayuntamiento y funcionariado, firma que tuvo que esperar cinco largos años.

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El nerviosismo se fue acrecentando en las filas del Régimen y de ahí al ridículo hay poco margen, así que lo empezaron a hacer. Rápidamente pusieron el grito en el cielo porque el Alcalde no iba a misa, porque no había misa en la celebración del Privilegio de la Unión, porque el nuevo gobierno participaba en encuentros con otras ciudades del cambio, porque alguno no iba con chistera y porque otros le dejaban (algo inaudito) ir sin ella. Se empezaron a dar cuenta que la ciudad no estaba paralizada, que no se había empezado a hundir y que incluso la vida seguía sin ellos en el despacho de Alcaldía. Volvieron a intentarlo, en un bochornoso momento que hizo que se quitaran la careta. Una exposición artística fue el detonante para movilizar a su sector más ultra, y a golpe de concentraciones contra la libertad de expresión, con amenazas al Alcalde incluidas, intentaron, sin éxito y con la más absoluta indiferencia de la mayoría ciudadana, incluida su propia base social, paralizar dicha exposición que continuó con normalidad, siendo una de las exposiciones artísticas más visitadas nunca jamás en esta ciudad. Posteriormente, y habiendo pasado ya del nerviosismo al histerismo, decidieron pasar al ataque personal contra una concejala que, volviendo de trabajar un 31 de diciembre a las ocho de la tarde, tuvo un desafortunado percance con el coche, golpeando a una anciana que tuvo que ser trasladada al hospital para su observación. El histerismo les jugó una mala pasada y ellos, que habían basado su cortijo en la utilización de la Policía Municipal como guardia pretoriana del partido, agudizaron las críticas contra la profesionalidad de los propios agentes municipales. A la edil le tocó la peor parte de ese ataque y las mentiras, insultos, falsedades y ultrajes vividos quedarán para siempre en la memoria. Desde luego en la nuestra sí.

En estos dos últimos meses han pasado directamente a la más honda preocupación. Resulta que su más terrible predicción sobre este cuatripartito encabezado por EH Bildu, que decía que éramos incapaces de gestionar el Ayuntamiento, no solo no era verdad, si no que se estaba demostrando, día a día, justo como lo contrario de lo que estaba sucediendo. La aprobación de los Presupuestos para Iruñea, tras cuatro años de sequía en el acuerdo, por la incapacidad de UPN, fue uno de los momentos importantes. El otro llegó un poco después. Y es que tras 32 años de injusta desigualdad, el Ayuntamiento ha decidido abrir dos escuelas infantiles más en euskera, empezando a dar respuesta a la urgencia de defender los derechos lingüísticos de todas las madres y padres en la elección del modelo lingüístico escolar que quieren para sus hijos e hijas. Ante esta situación, que no ha sido si no el comienzo de una reparación ante una injusticia, el Régimen en la oposición ha vuelto a mentir, pero lo más grave de todo es que, para conseguir sus objetivos partidistas no han dudado en manipular los datos y la realidad engañando a padres y madres.

En estos momentos nos encontramos en el comienzo de una nueva fase que es la de, mediante la gestión responsable y compartida, ir descubriendo las vergüenzas que el Régimen ha estado haciendo en los años que convirtió el Ayuntamiento en su cortijo particular. Una propuesta impecable para la utilización de tarjetas especiales de aparcamiento ha sido acallada por los medios del Régimen. Está claro que no pueden vender como malo el que esas tarjetas ya no se vayan a utilizar indiscriminadamente como parte de los privilegios que hasta ahora tenían. Y es que las y los concejales no dispondrán, a priori, de esas tarjetas, que quedan para uso exclusivo de servicios de urgencia, del propio ayuntamiento y para atender las necesidades de la ciudad. Ante esta situación, hay quien decidió hacer un discurso demagógico y populista, carente de ninguna base constructiva, pero, también eso ha quedado al descubierto. La última ha sido descubrir la nefasta gestión de material, libros y restos arqueológicos que el Régimen ha hecho durante décadas. Una gestión desastrosa de abandono y descuido con unas consecuencias valoradas en miles de euros de pérdidas. Y es que, cuando dijimos que íbamos a levantar las alfombras, el Régimen no era consciente que eso se puede hacer de muchas maneras y una de ellas, quizás la más importante, sea la de demostrar, con una gestión coordinada y compartida, que las cosas se pueden hacer de otra manera. En ello estamos. Seguiremos ocasionando preocupación al Régimen, sin dudarlo.

agur Santamaría, zorionak Iruñea!

Zorionak Iruñea! El nefasto militar fascistoide que ha ocupado la Jefatura de la Policía Municipal durante los últimos 15 años ha tenido que irse a cuatro meses de la celebración de las elecciones municipales. Nos lo venderán como quieran, que se va por razones personales, que es una destitución de Maya o lo que sea, pero lo que está claro es que esto ha sido una victoria de toda Iruñea que ha aguantado lo indecible con semejante esbirro de UPN. Creo que una de las primeras imágenes que me han venido a la cabeza han sido estas, por cierto, muy duras y violentas y que retratan a la perfección a quien se marcha.

Esta marcha por la puerta de atrás no es si no el adelanto de lo que va a suceder en Iruñea en cuatro meses. Las ansias de cambio son evidentes en la vieja ciudad vascona y este hecho ha producido el movimiento que vimos ayer, movimiento con el que UPN intenta paliar la imagen autoritaria, antidemocrática y sobre todo anticiudadana que han marcado sus gobiernos municipales. Pero la cuestión es que UPN no ha podido mantener en el cargo a uno de sus pilares en todos estos años, pues no olvidemos que el militar llegó a la Policía Municipal de la mano de Barcina y fue el actual alcalde, Enrique Maya, quien le ratificó. Ha eliminado un alfil feo y molesto para intentar vender las milongas que nos digan sobre la regeneración de la Policía Municipal. Y lo han hecho porque si ha habido un tema en el que hubiese más acuerdo en esta ciudad ha sido el de la necesidad de echar a semejante personaje. Han sido varias las veces en las que el Pleno ha reprobado a Simón Santamaría y varias las veces en las que UPN, Barcina y Maya, han hecho oídos sordos ante la exigencia mayoritaria. Pero sobre todo han sido multitud de veces en las que las vecinas y vecinos de Iruñea nos hemos movilizado en la calle denunciando las prácticas de este tipo, exigiendo su destitución y abogando por otro modelo de Policía Municipal, precisamente, el quid de la cuestión.

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Porque podrán cambiar la punta del iceberg que representaba Santamaría sin entrar al fondo de la cuestión, que es el propio modelo de Policía Municipal, pero eso es y será simplemente un cambio de caras, por una por lo menos desconocida que no da pie a que en estos cuatro meses que quedan de mandato pueda ocasionar demasiados problemas. Aún y todo es necesario señalar que el sustituto de Santamaría no es si no la continuación del modelo que UPN ha impuesto en el cuerpo policial en esta última década. Alfonso Fernández Torres, el sustituto del esbirro, no es cualquier municipal, ni mucho menos, ya que forma parte de la camarilla que Santamaría tenía en monasterio de Iratxe, siendo el comisario de la Brigada de Apoyo Técnico dentro del área de Apoyo al Mando, es decir, alguien muy muy cercano al anterior Jefe destituido.

La Policía Municipal necesita un cambio de abajo a arriba. Un cambio que asegure un viraje de 180º en el actual modelo del cuerpo. Hay que solucionar el desastroso ambiente de trabajo existente entre los 450 agentes de la Policía Municipal y estudiar y atender las demandas laborales que estos trabajadores y trabajadoras tienen. Hay que eliminar todo el aspecto militar diseñado por UPN y Santamaría, algo ajeno a la Policía Municipal de Iruñea y que impone formas violentas en la relación policía-ciudadanía. Hay que modernizar las propias funciones de este servicio municipal para que sea cada vez menos policía y sea más agente de ayuda, solución y convivencia. Hay que cambiar totalmente el modelo para que empiece a ser respetado, de nuevo, por la ciudad y sea un servicio a las vecinas y vecinos mucho más cercano  de lo que es ahora.

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Como he dicho más arriba los cambios que necesitamos en esta ciudad no se tratan de cambios superficiales ni de cambiar las caras para seguir con lo mismo. En Iruñea necesitamos un cambio de modelo que impulse un nuevo tiempo en el que la diversidad social, cultural y política sea respetada, en el que los responsables y diferentes servicios municipales estén al servicio de la ciudadanía y, sobre todo, un nuevo tiempo en el que esa ciudadanía, las vecinas y vecinos de Iruñea, sea, seamos, las y los protagonistas, sin lugar a dudas.

Ese cambio se está dando ya y culminará con un gobierno alternativo en el Ayuntamiento de Iruñea que abrirá las puertas a un nuevo ciclo de construcción de la ciudad, convivencia entre la diversidad, colaboración entre diferentes y, sobre todo, protagonismo de la ciudadanía iruindarra. Vecinas y vecinos de Iruñea que hemos conseguido echar al matón que ha representado la política de UPN en todos estos años.

ZORIONAK IRUÑEA!!!!!!

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Sorprende que, en un artículo de opinión, miembros de Izquierda/Ezkerra de Iruñea hablen de la necesidad de una mirada más creativa y respetuosa con la pluralidad para hablar de un símbolo de esta ciudad como es la ikurriña. Y decimos sorprende porque, desde los partidos que conformamos Bildu en el Ayuntamiento de Iruñea, ese es desde hace tiempo el punto de partida para encontrar la solución a la actual persecución e invisibilización que una parte importante de la ciudadanía sentimos al imposibilitarse que nuestros símbolos estén presentes en igualdad de condiciones en las instituciones de la ciudad, y del conjunto de Nafarroa.

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La ikurriña en su estelar aparición en el txupinazo de 2013

Son más las coincidencias que tenemos ante lo que exponen en ese artículo, en la idea de que todas las sensibilidades estén igualmente atendidas y respetadas desde las instituciones, que las diferencias, en algunos casos meros matices, por otro lado, enriquecedores en este debate. Pero no queremos sin embargo entrar a exponer nuestra tesis de que este camino lo podemos y debemos hacer juntos, sin responder a la afirmación de que estamos en uno de los extremos de este debate.

En la guerra del 36 y en la posterior dictadura fascista fueron muchas y muchos los iruindarras que tuvieron que esconder sus sentimientos de identidad, su lengua, el euskera, sus ideales y símbolos. A algunos y algunas no les fue posible y pagaron con su vida. El resto tuvo que vivir en el silencio impuesto durante 40 años. Nuestro más firme reconocimiento a todos ellos. Muerto el dictador, hubo un tiempo en el que la posibilidad de vivir y desarrollar en libertad los ideales de cada cual pareció poder hacerse realidad, representada incluso en la presencia de la ikurriña en el mástil del Ayuntamiento de Iruñea. Pero fue un espejismo. Terminada la década de los 70, los poderes fácticos de Nafarroa y del propio Estado imposibilitaron, desde la prohibición y la persecución, o de facto, la presencia de símbolos de la ciudadanía como la ikurriña. Posteriormente, en el marco del régimen de colaboraciones entre UPN y PSN en Nafarroa, se prohibió en todo el herrialde mediante la Ley de Símbolos de 2003 hoy vigente, que impide, bajo sanción de inhabilitación, la presencia de la enseña vasca en todas las instituciones navarras. Por tanto, y en estas condiciones hablar de «dos extremos» en este debate es falso, ya que para que haya dos extremos es del todo necesaria una igualdad de condiciones entre todas las posiciones y proyectos, una equidad y libertad que, a todas luces, hoy en día no existe. Por eso no comprendemos que, desde posiciones de izquierda, se quiera transmitir una posición de cierta neutralidad ante la injusticia, y se equiparen discursos, actuaciones y legitimidades, como si esa persecución del franquismo contra un símbolo y un proyecto no se diera en estos tiempos.

La ikurriña presente en el balcón del ayuntamiento en el txupinazo de 1979
La ikurriña presente en el balcón del ayuntamiento en el txupinazo de 1979

El «fuego cruzado» al que se alude en el artículo lo es entre UPN y una parte cada vez más importante de la ciudadanía. UPN se empeña, día a día, en perseguir y reprimir, a base de prohibiciones, de leyes realizadas al efecto, cualquier idea, sentimiento o proyecto que ponga en riesgo sus intereses económicos y políticos. Y también, desde luego, los símbolos que no se ajustan a la imagen que quieren imponer de una Navarra de derechas, exponente del pensamiento único que campa a sus anchas en el Estado, y piedra angular de la sacrosanta unidad española. Por eso la ikurriña es perseguida, pero también en mayor o menor medida lo son otros símbolos como pueda ser la bandera republicana, enseña que nosotras y nosotros también respetamos.

Detrás de las banderas hay emociones, sí, pero también proyectos políticos de comunidades políticas y personas que en estos momentos ven imposibilitadas sus legítimas aspiraciones de llevar a cabo democráticamente esos proyectos. Esa es la verdadera y única imposición que existe hoy día. Y por eso creemos que el trabajo y la colaboración entre diferentes, y sobre todo, entre la izquierda debe ser uno de los objetivos que marquen nuestra práctica política. Las banderas y los símbolos nunca deberían ser objeto de imposición.

Fue UPN quien presentó una moción para condenar la presencia de una ikurriña en la Plaza del Ayuntamiento durante el txupinazo del 6 de julio. En ese acto, parte de esa ciudadanía cuyos símbolos son perseguidos hasta la obsesión, en una muestra de creatividad y de una manera totalmente pacífica, logró que la ikurriña estuviese presente. Nuestro aplauso para ellos. Nos sentimos orgullosos de que, mientras nuestros símbolos no puedan estar en igualdad de condiciones en los mástiles de la casa consistorial, haya personas que se comprometan a velar por los derechos y el respeto a los sentimientos de parte de la ciudad. Fueron las y el representante de Bildu en el Ayuntamiento y las personas a las que invitó al acto quienes sufrieron los insultos, golpes y acoso por parte de UPN, incluso por parte de miembros de la Corporación de este partido y también por parte de miembros de Juventudes Navarras. Y eso es lo que hay que denunciar.

El día 6 de julio fueron, un año más, decenas de personas, que únicamente pretendían ondear la ikurriña pacíficamente por las calles del Casco Viejo, las que sufrieron la represión de las diferentes policías en su único objetivo de impedir la presencia de la ikurriña (no de cualquier bandera). Es eso lo que hay que denunciar. Fueron otros los representantes políticos que tuvieron que recibir asistencia médica tras recibir golpes y porrazos. De la misma manera tenemos muy presentes a los 13 jóvenes que el próximo 18 de noviembre se enfrentarán a peticiones de cárcel, por querer empezar los sanfermines ondeando la ikurriña.

Por cierto, sucesos acaecidos por la represión y actuación totalmente desproporcionada de la Policía municipal. Nuestra solidaridad y apoyo a todos estos jóvenes. Y ante la represión sufrida por parte de la ciudadanía, no hay término medio. Ante esta realidad, nosotras y nosotros, desde luego, nos situamos en un extremo, en el de la defensa de la parte perseguida, reprimida y golpeada, en definitiva, en la defensa íntegra de los derechos de la ciudadanía de Iruñea.

Dijo la representante de Izquierda-Ezkerra en el pleno del 5 de septiembre que había que buscar soluciones a este tema. Así lo pensamos también nosotras y nosotros. Bildu hizo una propuesta clara en este sentido: la modificación de la Ley de Símbolos de manera que todos, en igualdad de condiciones, sean respetados en las instituciones, tomando medidas para impedir toda persecución policial y judicial en contra de los derechos de la ciudadanía. De la misma manera, es del todo necesario abordar la realidad identitaria de nuestra ciudad, «corrigiendo la actual situación y abogando por la convivencia de identidades en el respeto mutuo», algo que nosotras y nosotros vamos a promover con todos nuestros medios a la vez que defenderemos el derecho a materializar democráticamente nuestro proyecto.

Artículo de opinión enviado a la prensa y escrito en colaboración con Iban Maia, Javier Ayesa y Ainhoa Arano.