un paso sincero

Cuando Joseba Asiron fue elegido alcalde de Iruñea, en sus primeras palabras, tras agradecer el esfuerzo de miles de personas que con movimientos y luchas en la calle habían logrado ese hito y después de dejar claro que pretendía ser un alcalde para todas y todos, hizo una especial mención a las víctimas de la violencia en nuestra ciudad. Sus palabras fueron, “Realizaré un especial esfuerzo en relación con todas las víctimas y con su derecho a la memoria, a la justicia y a la reparación” y después finalizó haciendo suya la leyenda que preside la entrada principal de la casa consistorial, “La puerta está abierta a todos pero sobre todo el corazón”. No era, ni mucho menos, una pose.

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En estos dos años y medio de gobierno municipal del cambio ha habido amplia muestra de ello. El recorrido realizado por el ayuntamiento en relación a la memoria histórica y recuperación de la memoria de todas las víctimas producidas por el golpe de estado fascista y los años de la dictadura, ha sido ejemplar. Iruñea se ha puesto a la vanguardia de las ciudades en ese trabajo necesario del fomento e impulso de la convivencia. A través de un convenio con un equipo de trabajo formado por investigadores de la UPNA, abrió la oficina de la memoria, que se encargó de recoger los testimonios de las personas y familias de personas represialiadas por el franquismo y con una buena muestra de esos testimonios se llevó el caso a los tribunales interponiendo una querella. Iruñea ha liderado el grupo de ciudades del Estado que están trabajando en torno a la memoria histórica y la presentación de querellas criminales. El lunes mismo, el alcalde Asiron dará traspaso de ese protagonismo a la ciudad de Barcelona en un acto que contará con la presencia de otros alcaldes y alcaldesas. Durante este tiempo se han hecho homenajes a los concejales y funcionarios municipales asesinados durante el golpe fascista, se ha participado en los actos que año tras año se celebran en la Vuelta del Castillo el 14 de abril, se ha puesto el nuevo nombre a la Plaza de la Libertad, se han exhumado los restos de generales franquistas de la cripta del edificio dedicado a la memoria de las personas que llevaron a cabo el sangriento golpe militar de 1936, y en los últimos días se ha conocido que en las próximas semanas se pondrá en marcha el proceso de reflexión sobre el futuro del edificio que albergó los restos de los generales fascistas genocidas, Mola y Sanjurjo.

En cuanto a la memoria más reciente, se ha participado, por primera vez de manera oficial, en el acto en memoria de Germán Rodríguez que se celebra delante de su monolito cada 8 de julio, en el acto que recuerda a José Luis Cano y en el acto que año tras año sus vecinas y vecinos dedican a Ángel Berrueta, panadero de Donibane muerto por un policía español. Se ha reunido, también, de manera discreta, con otras víctimas y el Ayuntamiento se ha posicionado por primera vez contra la política de dispersión. De la misma manera se ha participado en el acto en recuerdo del concejal Tomás Caballero. Así mismo ha acogido la celebración de una jornada organizada por el Foro Social por la Paz, sobre la implicación delos ayuntamientos en la reconciliación. Son pasos necesarios que había que ir dando y que no son si no el comienzo de una amplia dinámica en favor de la convivencia y por el reconocimiento y reparación de todas las víctimas por causa de la violencia en nuestra ciudad.

PRESENTACIÓN DE CONCLUSIONES DEL IV FORO SOCIAL EN PAMPLONA

Siguiendo este camino, ayer se dio un nuevo paso. En cumplimiento con el mandato del pleno, que hizo suya la petición del Gobierno de Navarra, ayer fueron colocadas dos placas en recuerdo a dos víctimas de ETA. Tras un trabajo silencioso y discreto, alejado de los micrófonos y cámaras, después de haber estado con las familias (el alcalde personalmente) y recibido su permiso, Alfredo Aguirre y Ángel Postigo tienen ya placas en su memoria. Otra familia con la que se estuvo declinó la oferta por razones “políticas” y una cuarta decidió por razones personales no dar el consentimiento. Una quinta familia no quiso hablar con el alcalde.

Más allá de la colocación de unas placas y de la inscripción que aparezca en ellas (el nombre, la fecha y la leyenda “víctima de ETA”, en euskera y castellano), la cuestión es que, por primera vez, de manera individual, dos víctimas han recibido su reconocimiento por parte del Ayuntamiento de Iruñea. Es el comienzo de un recorrido que nos llevará, que nos tiene que llevar, al reconocimiento del resto de víctimas de ETA, así como del reconocimiento de las víctimas de fuerzas policiales, parapoliciales, de la política de dispersión y de la motivación política.

Este comienzo ha sido realizado de manera impecable, discreta y con grandes dosis de humanidad, como no puede ser de otra manera. Creo sinceramente que ese es el camino que tenemos que seguir recorriendo. Lo dijo ayer Joseba Asiron: “si no es por nosotras y nosotros, por lo menos por nuestras hijas e hijos”.

¿somos conscientes?

El miércoles acompañé al alcalde de Iruñea, Joseba Asiron, a Gasteiz, a participar en una jornada organizada por las compañeras y compañeros de EH Bildu de la capital alavesa. Una jornada que llevaba como título Dictadura franquista: impunidad o justicia y que ahondó en el modelo emprendido en Iruñea de cara a recuperar la memoria en este periodo. Las más de 100 personas que se reunieron en la Plaza de la Provincia, frente a las Juntas alavesas, escucharon y agradecieron el recorrido que el alcalde hizo al respecto.

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Iruñea, ciudad de 200.000 habitantes, y que en el 36 contaba con 40.000, cuna de fraguas, cálculos y preparaciones del golpe militar contra un gobierno democrático y que, pese a no tener un frente de guerra en los años siguientes al golpe, asesinó a 300 vecinos fusilándolos y golpeó mediante la represión directa a más de 5000 vecinas y vecinos. Pasaron 40 años de represión y otros 40 de silencio, porque, pese a la mal llamada Transición, estos asesinatos y persecuciones ideológicas no tuvieron, en casi 80 años, ningún tipo de reparación por parte de instituciones y gobiernos. Y Joseba ahondó en la necesidad de avanzar hacia la reconciliación y la convivencia en una ciudad que había visto morir violentamente a 300 vecinos por parte de la Dictadura franquista, 27 por parte de ETA y 4 por parte de fuerzas policiales.

Y es que la convivencia ha sido la base en todo movimiento emprendido desde el Ayuntamiento del cambio. Ese es el objetivo principal en el cambio de denominación de la antigua Plaza de Conde Rodezno a Plaza de la Libertad, porque era inconcebible que en esta segunda década del siglo XXI todavía existiese una calle dedicada al primer ministro de Justicia franquista, que firmó más de 50.000 ejecuciones en el tiempo en el que desempeñó su cargo. La convivencia fue también el leitmotiv para la exhumación de los generales golpistas e ideólogos de su dureza y represión, Mola y Sanjurjo. Una exhumación que se hizo con el respeto que todavía hoy miles de fusilados no han tenido y siguen esperando en las cunetas y fosas por todo el Estado. Y la convivencia fue, junto a la memoria y la justicia, el objetivo principal en la creación de la Oficina de Víctimas que estuvo abierta varios meses recogiendo las declaraciones de personas represialadas y los testimonios de familiares de fusilados. El alcalde dio especial importancia al convenio de colaboración firmado con la UPNA y el equipo de trabajo del historiador Emilio Majuelo.

Posteriormente fue el turno de Carlos Otxoa, antiguo concejal en Iruñea por Euskal Herritarrok y miembro destacado del movimiento memorialista de Nafarroa. Porque si algo ha quedado claro es que para que ocurriese lo que acababa de contar Joseba Asiron tuvieron que darse dos circunstancias y un hecho. La primera circunstancia fue la llegada de un Ayuntamiento del cambio formado por un gobierno municipal de fuerzas progresistas y la segunda, aunque primera, sin duda, en importancia, el trabajo realizado durante décadas por las organizaciones que trabajan la Memoria Histórica, porque sin ellas todo eso habría sido imposible de realizar. El hecho fue la necesaria colaboración entre estos colectivos y el Ayuntamiento.

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Carlos se refirió y ahondó en la presentación de la Querella contra los crímenes franquistas, conocida también a veces como Querella argentina, que fue presentada en marzo por el propio Ayuntamiento. Esto supuso situar a Iruñea como referencia internacional en la dinámica por recuperar, no solo la memoria, si no la justicia debida a todas las personas represaliadas y en el camino hacia la reparación de todas ellas.

Pero Carlos hizo una referencia que me dio pie a la reflexión y a la certidumbre en la necesidad de que nunca se olvide lo sucedido. Carlos dijo si éramos conscientes de lo que había supuesto la represión franquista, concepto que, si no se ahonda, corre el riesgo de quedarse en una expresión más, sin matices que le doten de humanidad. La represión franquista supuso 300 asesinados en Iruñea, fusilados muchos de ellos contra los muros de la Ciudadela iruindarra, más de 5000 represialados directos, desaparecidos, personas que fueron torturadas, encarceladas, despedidas de sus trabajos, humilladas públicamente, como todas aquellas mujeres que fueron obligadas a pasear por la Plaza del Castillo después de haberles obligado a beber aceite de ricino y mientras se cagaban piernas abajo para disfrute de todas las personas que asistían al espectáculo. Hubo personas que perdieron sus negocios, requisados, esto es, robados, por los vencedores golpistas, hubo, desde luego, quien enfermó y murió a causa de esa represión, quien tuvo que abandonar a sus hijos, quien tuvo que dejar la escuela porque había que trabajar para llevar unas pesetas a casa, quien se quedó en casa, sin salir, durante años. Hubo personas obligadas a hacer trabajos forzados, como esclavos, y hubo personas, muchas, que fueron obligadas a callar, a guardar silencio y a compartir la vida con quienes en realidad se la habían arrancado de cuajo. Todas ellas eran personas, con familias, con sentimientos, con vidas, que iban a jugar a cartas, que compraban en la plaza, que jugaban en los parques de la ciudad y que sufrían para ganarse el sueldo. Personas. ¿Somos conscientes de eso?

La verdad, la justicia y la reparación son necesarias para recuperar una parte de nuestra historia, desde luego, pero son, sobre todo, imprescindibles para recuperar la dignidad de muchas vidas, individuales y colectivas, que en un momento, a partir de julio de 1936, fueron borradas, tachadas y silenciadas. Por todas ellas y ellos y por nosotras y nosotros, por la convivencia, es necesario seguir trabajando en favor de la memoria y la justicia. En Gasteiz lo van a hacer. En Iruñea tenemos que seguir haciéndolo.

el fascismo no tiene cabida aquí

La jornada de ayer pasó a la historia como el día en que Iruñea, Pamplona, dio un paso de gigante hacia el respeto y memoria a las víctimas franquistas. Recién pasada la medianoche del 15 al 16, según ha relatado el alcalde Asiron, se iniciaron las exhumaciones de los restos que permanecían en la cripta de “los caídos”, tras la exhumación, hace unas semanas, de los restos del general Mola. Un proceso que se llevó a cabo el día 16 de noviembre, tal y cómo se anunció, con discreción y con el respeto solicitado por las familias. Y llegados a este punto, las comparaciones, en este caso, son necesarias. Ojalá tantas y tantas familias hubiesen tenido la oportunidad de rescatar los restos de sus familiares de las cunetas y simas donde estaban, con tanta pulcritud, diligencia y respeto por parte de quienes gobernaban en aquellos momentos. Afortunadamente, durante décadas, estuvieron los colectivos memorialistas realizando estos trabajos, sin apenas apoyo institucional, pero con una humanidad y dignidad que aquellos que volvían la cabeza ante las cunetas con cadáveres de vecinos y vecinas de esta tierra que creyeron en la Libertad, demostraron desconocer. Vamos avanzando en la recuperación de la memoria sustraída, sin revanchas, pero con la determinación de seguir trabajando hacia el reconocimiento y la justicia.

Y es que, trabajo, todavía queda mucho por realizar. Esta misma semana, el pasado lunes, en comisión municipal, el Ayuntamiento debatió una moción trasladada por la Plataforma contra el Fascismo en la que se solicitaba el apoyo de Iruñea a la manifestación convocada para este mismo sábado y que lleva como lema “Por las libertades, contra el fascismo”. Esta manifestación, convocada por más de 50 colectivos políticos, sindicales y sociales, logró el apoyo mayoritario de los grupos municipales con la única excepción de UPN, que, una vez más, se mostró en contra agitando, de manera desesperada, la bandera de ETA. Es triste ver cómo se agarran a ese palo ardiendo con absoluta desesperación. Lo estamos viendo todos los días. Son ellos los que, en este caso, se quedan como abanderados de una posición tibia en la que siguen sin poder apoyar una manifestación por las libertades y contra el fascismo. Son los hijos de sus padres que siguen empeñados en no pasar página. UPN, que votó en contra de las exhumaciones. UPN, cuya ex-concejala, Paz Prieto, se presentó como representante de los Sanjurjo, que han llegado a amenazar al Ayuntamiento de Iruñea si se ejecutaban las exhumaciones. UPN, que sigue siendo incapaz de defender las libertades para todas y todos. UPN, a la que le es imposible posicionarse contra el fascismo.

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Y es que, señoras y señores de UPN, en esta ciudad, a día de hoy, siguen existiendo expresiones fascistas. Es nuestra labor trabajar para que esas expresiones desaparezcan de una vez. Cuando algunos y algunas señalamos la diversidad de nuestra ciudad como un elemento importante de Iruñea, no lo hacemos porque sí. Creemos en ella y la reconocemos como parte indispensable de nuestra vida, nuestro modelo de sociedad y la Iruñea del siglo XXI. Por eso es necesario expresar nuestra determinación para defender las libertades de todas las personas que viven en Iruñea y mostrar nuestro rechazo más absoluto ante cualquier expresión fascista que se pueda dar en la ciudad. Que sepan quienes berrean su fascismo por ahí, que en esta ciudad no se los quiere. Quienes no apoyan esta manifestación, deben ser conscientes de que son una minoría que se sitúan al lado de los fascistas y frente a quienes creen en las libertades para todas y todos.

El sábado será un día para salir a la calle, para defender lo que defendieron aquellos que acabaron en las cunetas y para rechazar el ideal de aquellos que han sido exhumados de la cripta. Queda mucho trabajo. Hay que seguir impulsando la querella contra los crímenes franquistas, tenemos que iniciar el debate sobre el futuro del edificio denominado de “los caídos” y sobre todo tenemos que seguir trabajando la riqueza y diversidad de esta ciudad. Este sábado, “Por las libertades y contra el fascismo”, estaremos muchas personas. De hecho, estaremos la amplia mayoría de esta ciudad.

a Maya le va el rollo monárquico (el español, claro)

Justo un día después de no apoyar la exhumación de los restos de los generales genocidas, Mola y Sanjurjo, y de no apoyar el rechazo a las amenzas y pintadas contra el alcalde Joseba Asiron, el portavoz de UPN en Iruñea, Enrique Maya, se soltó con unas loas al Ayuntamiento franquista de 1953 que ni José María Pemán: “ El Ayuntamiento de 1953 tenía una amplitud de miras superior al actual”. ¡Vaya semanita me llevas, Enrique, vaya semanita! ¡Te has descocao del todo!

Los genocidas Mola y Sanjurjo a los que UPN quiere seguir dando honores
Los genocidas Mola y Sanjurjo a los que UPN quiere seguir dando honores

La cuestión para que el portavoz conservador haga semejantes declaraciones es la limpieza del zaguán, escaleras y algunos salones de la casa consistorial. Resulta que, desde que en 1951 se derribó y reconstruyó el antiguo edificio, no se había hecho ningún tipo de limpieza en el mismo. El rancio rastro dejado por años de gobiernos de UPN, se visualizaba perfectamente en la suciedad y oscuridad de paredes, en la raída alfombra ahora retirada, en una ornamentación recargada consistente, principalmente, en retratos reales de bastante mala calidad y en una puerta principal cerrada a cal y canto para que el búnker quedase a salvo de intrusos.

Con la llegada del nuevo Ayuntamiento del cambio se abrieron las ventanas para ventilar y sobre todo se abrieron las puertas de par en par para que cualquier persona pudiese acceder al edificio. Antes, en los años del Régimen, la puerta principal era de uso exclusivo para la corporación y poco más. El pueblo, llano y soberano, debía acceder por la puerta de atrás. Para la ciudadanía las alfombras y retratos estaban vedados. Se abrieron las puertas el año pasado y desde entonces cualquier persona puede entrar por delante o por detrás, como más guste, pues ya se sabe que, como en todo, en gustos no hay nada escrito. Se empezaron a levantar las alfombras y se sigue haciéndolo, hasta que ha llegado el momento de quitar moqueta, de pisar el digno marmol y de recordar una y otra vez que, al igual que en el marmóreo senado romano, quienes están en el Ayuntamiento representando a la ciudadanía lo hacen para cumplir la función de mejorar la vida de sus conciudadanos y conciudadanas. Se decidió pintar, más blanco, para darle más luz, la luz que el gobierno presidido por Asiron, se empeña en darle día a día y para ello se retiraron hasta doce retratos reales, de otros doce monarcas, todos ellos españoles y posteriores a 1512.

Empezando por Fernando de Aragón y terminando en María Luisa de Parma, el ascenso por las escaleras hasta el segundo piso estaba custodiado por las miradas de los Trastámara, Austria y Borbones. Y la verdad sea dicha, si por lo menos hubiesen tenido la calidad extraordinaria de los Austria retratados por Velázquez o los Borbones retratados por Goya, pues ni tan mal. Pero es que no es el caso, ni mucho menos. Los retratos realizados por Diego Díaz del Valle a finales del XVIII son de una calidad inferior, por no decir otra cosa, que por respeto al arte prefiero no señalar. Y lo dice el mendas, que no es, ni mucho menos experto en retratos, y también cualquier profesor de arte que haya pasado por delante de las narices reales o los mentones borbones. Aparte de esto resulta que solo había retratos de los monarcas españoles que usurparon el trono a la monarquía original navarra, usurpando de la misma manera parte de la historia de la ciudad. Ni rastro de Aristas, Jimenas, Champañas, Évreux, Foix y Albret. Esos, parece ser, no les gustaban, ni las testas reales para inmortalizar en retrato, ni mucho menos la soberanía que representaban. Pero además de este hecho, es evidente que las mujeres y hombres que hicieron real esta ciudad, que la construyeron y la levantaron con su trabajo, no tenía sitio en ninguna de las paredes del consistorio, porque sus vidas de peones no interesaban, tampoco, a quienes, tras la victoria nacional religiosa y después de llenar las cunetas de asesinados, decidieron levantar un nuevo edificio.

Y el peor de los sacrilegios que, por lo visto, ha hecho este ayuntamiento abierto y transparente ha sido el quitar un escudo de la dinastía borbónica. Policromado y tal, con mucha floritura como corresponde a la época barroca, pero escudo heráldico de la actual casa reinante en el Estado español. El escudo en cuestión se encontraba presidiendo el zaguán de la Casa Consistorial. No era el escudo de la ciudad o acaso el escudo de Navarra. No eran tampoco los escudos de los tres burgos que originaron la ciudad. No. Qué va. Era el escudo de una familia que, siglo tras siglo y sin que nadie los haya elegido, se han dedicado a vivir a cuerpo de rey.

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Escudo heráldico de los Borbones

Decía Maya que a Asiron y su gobierno municipal “no le gustan nuestros reyes”. Pues mira Enrique, no, a mí, en concreto, no me gustan por Borbones, por ocupadores y conquistadores y además por ser reyes. Vamos, que me gusta más la gente de la calle y tal. La currela. La de aquí y la de allí. Pero eso es otro tema.

No se si el alcalde Asiron y el gobierno municipal tienen intención de volver a colocar a esta recua mal pintada en las paredes de las escaleras. Por mi parte les pido que no lo hagan. Hay muchos otros elementos para embellecer las escaleras del Ayuntamiento. Cuadros de la colección del Ayuntamiento, fotografías antiguas, retratos de gente de esta ciudad que la han hecho posible, planos de Iruñea, obras de artistas locales. Lo que sea. Pero, por favor, que no vuelvan a poner esas caras que poco supieron y en nada se interesaron por esta ciudad que tiene más de 500 años de existencia. Muchos más años que un listado de reyes usurpadores.

Y seguid abriendo el Ayuntamiento a toda la gente. Para reuniones, para preguntar, para solicitar y para aportar. Y también para visitar su Ayuntamiento.

quo vadis, PSN?

Llevaban ya demasiados días coincidiendo en diferentes votaciones con el gobierno municipal del cambio. Ayer volvieron a hacerlo para apoyar la decisión de exhumar los restos de los genocidas Mola y Sanjurjo y de otras seis personas más del llamado Monumento a los Caídos. Y en una de estas, ante la prueba de que en tiempos de Balduz el Ayuntamiento había editado un libro para trabajar en escuelas que hablaba de Euskal Herria con total naturalidad, Maite Esporrín, fuera de micrófono prefirió renegar del único valor que los del PSN han tenido en esta ciudad. Dijo que Balduz estaba confundido. Y se quedó tan pancha. Lo siento Julián, desde estos momentos formas parte de la lista de escritores, historiadores y políticos que cometieron el error de hablar de Euskal Herria sin pensar que décadas después iba a ser un concepto maldito y perseguido por sus propios compañeros.

PAM04 PAMPLONA, 06/07/09.- La portavoz del PSN en el Ayuntamiento de Pamplona, Maite Esporrin (c), y la alcaldesa de Pamplona, Yolanda Barcina (i), prende la mecha del cohete anunciador de las fiestas de San Fermín. EFE/Jesús Diges
Maite y Yolanda

El caso es que, como no saben qué hacer para salir algo en los medios y a falta de propuestas constructivas para la ciudad hoy se han lanzado con la decisión de denunciar públicamente la contratación de un grupo de música para la verbena del pasado sábado, dentro de los actos de celebración del Privilegio de la Unión. Que es que resulta, nos dicen los voceros de Ferraz, que “Tximeleta es un grupo de Bildu, que canta canciones con letras de apoyo a los postulados de Bildu y de apoyo a los presos de ETA”. Y claro, te quedas con cara de sorpresa, momentánea, pues no imaginabas que el deseo de sacar un poco la cabecita ocasionase este tipo de momentos tan ridículos.

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Tximeleta Taldea el sábado en Iruñea

El sábado estuve en la verbena echándome unas cañas y bailando un rato. Lástima que la terraza de una sala de fiestas ocupase la mitad de la plaza. El caso es que cantaron las típicas canciones que se tocan por estos lares en los bailables de cualquier pueblo, barrio y en este caso Iruñea. Música de entonces y de ahora, para cantar y para bailar, con un espectáculo, sonido y luces de muy buena calidad. Igual es que en los saraos a los que van ellos no cantan estas canciones. Qué se la va a hacer. Cantaron en euskera y en inglés, incluso hicieron un repaso a Queen. La plaza estaba llena y a tenor de los aplausos, la totalidad de los allí reunidos éramos, según PSN, simpatizantes de EH Bildu y declarados fans de Asiron. Todos, todos. No se salvaba ni uno.

En fin, que imagino que Esporrín y su grupo son más de Serrat, Victor Manuel, Ana Belén, Paco Clavel y Bosé… Aunque igual no se han dado cuenta que tendrán que ir renovando la lista de músicos y artistas del PSOE porque está menguando considerablemente. Y que imagino yo, que en el caso de conciertos de estos señores y señoras por ahí (o por aquí), a los del grupo municipal del PSN no les preocupará tanto que sean, en este caso sí, artistas de carnet.

Quo vadis, PSN? ¿Ahora te dedicas a censurar? ¿Qué pasa, que estos no son artistas de la ceja?

el Ensanche también existe

Ayer nos juntamos 12 personas en una convocatoria que EH Bildu hizo en el Ensanche. Una convocatoria para crear un grupo de trabajo regular que trabaje las diferentes problemáticas que existen en el barrio. Y no se cómo lo veréis, pero yo la verdad es que salí a gusto, porque juntar a doce personas, mitad hombres, mitad mujeres, de una media de edad quizás algo avanzada, pero con personas jóvenes también, me puso las pilas. Todas estas personas fueron a una reunión porque creen que existen posibilidades de hacer algo por su barrio, un barrio que casi no tiene conciencia de serlo, que es más ciudad que otra cosa, pero en el que vivimos miles de personas con las mismas problemáticas que en el resto de Iruñea. El Ensanche, Zabalgune, es un barrio que ha sido siempre catalogado como “la zona nacional”, pero que, más allá de clichés y estereotipos, tiene una realidad política y social que, seguramente, sorprenda a más de una persona.

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El Ensanche es el barrio con el que la vieja Iruñea rompió el complejo amurallado que la conquista española impuso para impedir crecer a la ciudad y fue a finales del XIX, con el I Ensanche, y principios del XX, con el II Ensanche, cuando este ensanchamiento, esta apertura de la ciudad, se hizo realidad. Esta apertura posibilitó el crecimiento de la ciudad en la parte sur, hasta que vinieron los fascistas y nos colocaron el mamotreto de los caídos cerrando el final de la avenida de Carlos III. El hecho de que el barrio sea, junto a Alde Zaharra, el centro político, financiero y comercial diluye el sentimiento de barrio, no sólo entre las vecinas y vecinos, si no en el seno de las instituciones.

Históricamente se ha catalogado al Ensanche como el barrio donde vivía la gente bien y la realidad es bien distinta. Por de pronto el propio Ensanche tiene zonas con realidades sociales muy diferentes entre sí y eso es algo que se ve, incluso, en los resultados electorales. Si bien es verdad que en este barrio arrasa la derecha no es menos cierto que los porcentajes no son tan diferentes a otros barrios. Por otro lado el hecho de que existan muchas casas de grandes dimensiones favorece los flujos migratorios siendo un barrio que recibe a muchas personas migrantes que conviven en gran número en estos pisos. Vazquez de Mella es una de las escuelas que más estudiantes provenientes de otros lugares tiene. Y digo yo que habrá que aprovechar esta riqueza social y cultural para dejar que corra el aire fresco por Carlos III.

La población va envejeciendo a pasos agigantados y eso tiene unas consecuencias directas en las necesidades de las personas mayores que viven en casas ya antiguas, gran parte en proceso de rehabilitación, y en la propia calidad de vida de estas personas. Si en 2001 el porcentaje mayor de rango de edad era el situado entre los 30 y 44 años, en 2010 era el de los 45 a 64 años. Es un barrio, por lo tanto, necesitado de unos servicios sociales destinados a personas mayores reforzados.

Quizás la imagen del Ensanche está unida a dos realidades, dos realidades que pueden darnos una imagen errónea. Por un lado el Ensanche está unido al comercio, siendo el centro comercial de la ciudad. La realidad es que, más allá de Inditex y grandes cadenas, los comercios y negocios familiares van cerrando a marchas forzadas debido al encarecimiento de las bajeras y la competitividad salvaje impuesta por estas grandes firmas y multinacionales. Por otro lado la sombra de la cúpula del edificio llamado de los Caídos, donde todavía reposan los restos de los genocidas Mola y Sanjurjo, ha imprimido a este barrio, donde en los años 30 y 40 más se hablaba euskera de la ciudad, un tufo a Régimen, derecha y conservadurismo (es verdad que en este barrio hay más perlas por metro cuadrado en las orejas de las señoras que tulipanes en Holanda).

Zabalgune es un barrio que quiere solucionar sus problemas de tráfico, dar un impulso al comercio local, buscar una buena salida para Salesianos y Maristas, que quiere actividades municipales en la calle, que aboga por crear un espacio de cultura con los modelos educativos artísticos presentes en el barrio, que necesita apoyo para la rehabilitación de sus casa y que trabajará para que el mamotreto de los Caídos pueda convertirse en una referencia para la convivencia vecinal y la memoria. Todo esto y más.

Ayer doce personas nos juntamos por primera vez con estas intenciones, para pasar de la resistencia a la ofensiva y con ganas de que más de una perla se caiga de las orejas de esas señoras por el meneo que le vamos a dar al Ensanche. El cambio también se va a construir desde aquí.

La próxima cita el 22 de febrero, a las siete de la tarde, en el Civivox del Ensanche en la plaza Blanca de Navarra.

Gora Zabalgunea!